♕ SPIRIT BRINGERS: EMPYREAN REALM. (SAGA DE AMAGI)

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Re: ♕ SPIRIT BRINGERS: EMPYREAN REALM. (SAGA DE AMAGI)

Mensaje por Kida el Sáb Sep 17, 2016 3:45 pm

Para máxima experiencia, recomiendo leer a la par que la música. Si ésta termina, también recomiendo no reiniciarla. Los siguientes eventos son narrados desde la perspectiva de Nakano y en ocasiones, se toma una narración omnipresente, especificada por (—) guion largo.


Demon Slayers Revisited

El tiempo pasó. Dos meses desde el primer combate pasaron. Los movimientos de las hordas siguieron apareciendo, igual de organizados que antes, sus números sin embargo habían tomado un fuerte golpe. Era complicado notarlo al principio, pero las hordas eran cada vez más pequeñas. Sin embargo, eran muy capaces, compensando su falta de números con formaciones, táctica y estrategia...

Algunos clanes vieron su fin a manos de los demonios, algunas castas fueron exterminadas, todo en solo dos meses. Los números de mi clan, sin embargo... solo un cuarto había caído. Esto solo significó mucho más trabajo para nosotros. Ahora, nuestro clan servía directamente al lado de Gustav, o cuando no, hacíamos ciertas actividades por nuestra cuenta... esta, sin embargo, era una misión encomendada directamente.

Nakano:
¿Cual es la situación?

Isami:
No hay esquina que no esté en fuego... Kotaro debería volver pronto, pero...

— Pueblo de Mirakaras, Noroeste de Bynquisterr—


Nakano:
¿Que hay de los supervivientes...?

Isami:
...No hay ninguno... Al menos que hayamos encontrado...

Nakano:
...

Isami:
¿...Nakano-Sama?.

Nakano:
Isami, quero que te dirijas al este, no dejes que ninguno escape.

Kotaro:
¡Nakano-Sama!


Nakano:
¿Kotaro? ¿Que pasó?

Kotaro:
... Nos tendieron una emboscada durante el reconocimiento. Parece que se retiraron hacia el norte... Tengo heridos conmigo Y... creo que necesitaré hielo... Nakano-sama... hay algo que vimos que tiene que saber...

Isami:
Wow, hombre, no te ves nada bien...

Kotaro:
Vine directamente después de escapar de la emboscada... Nakano-sama Insisto, necesito decirle algo...

Nakano:
... Ve a descansar, Kotaro. El combate no debería durar mucho más. Ya me dirás lo que tengas que cuando apaguemos el fuego y matemos a los demonios que quedan. Prometo que no dejaré escapar a ninguno.

Conforme las llamas envolvían el lugar y sentía el aire cada vez más pesado alcé mi mirada al cielo como buscando perdón por actos que estaban fuera de mi control. Mi mundo se llenaba de muchos "hubiera". De hipotéticos mundos con hipotéticas consecuencias... fue desde el cañón que entendí que ésto era una guerra... pero no fue hasta ahora que entendía lo que éso realmente significaba. Odio por el enemigo... por estar un paso adelante siempre.

Unbeknownst Oblivescence


Spirit Bringers:
Demonic War PT.4
Unbeknownst Oblivescence



—Noreste de Bynquisterr, Castillo Cross, Un día después.

Ambience
(Creeme, quieres dejar abierto esto, ayuda bastante)

—El castillo Cross, como siempre se mantenía como una fuerte estructura creada bajo fuertes fundamentos. Y sin embargo, un lugar donde alguien no siempre ha vivido, ahora observando el horizonte, considerando el tiempo que fue, y sin embargo, no por nostalgia de su hogar... si no por nostalgia al sentimiento de la paz. Un sentimiento que la mayoría parece haber olvidado en estas tierras debido al constante peligro de los demonios. Y no solo en esta región...—


Antaku:
...

Lo ví a la distancia, mientras mis tropas se acercaban. Había sido un día completo de viaje y estábamos agotados. Tanto que ni siquiera nos percatamos que estábamos cerca del castillo cuando me percaté que Antaku era la persona a la distancia en los campos. Por un momento, me pregunté que era lo que hacía allá, pero mi curiosidad debía esperar... después de marchar por tanto tiempo, solo quería llegar al castillo, dar mi reporte y descansar...

Caballero:
Sir Antaku, el clan Hikami ha vuelto.

Antaku:
Ah... si, gracias por decirme. Iré al castillo en un rato.

Caballero:
Señor.

—Antaku mira hacia el horizonte, al sol del crepúsculo escondiéndose tras las montañas de Bynquister. El valle que es su territorio lentamente es cubierto por la sombra de la mencionada montaña, y así es como sabe que el día está por acabar.—

Antaku:
Hey, Rodrigo. Tu vienes de Valaflam también, ¿no?

Caballero:
Así es, señor.

Antaku:
Y dale con el señor, que parte de...¿Sabes que? Solo iré al castillo.

Caballero:
... entendido Señor (?)

Antaku:
Ya déjalo.



As Stars Fall


Gustav:
¿¡Que quieres decir "no hubo supervivientes"?! ¿Buscaron toda la villa? ¿Ni siquiera los niños?

Nakano:
.... Lo siento.

Gustav:
...... No debí gritar así. Lo siento. Debió haber sido... difícil para ustedes.

Nakano:
Nunca es un buen sentimiento fallarle a la gente... es aún peor cuando sabes que no importa que, ibas a fallarle a alguien.

Gustav:
Si, comprendo... si hubieran llegado antes, solo hubieran sido una pérdida más...

Nakano:
... Eso concluye mi reporte. Si me lo permite... preferiría retirarme ahora.

Gustav:
Espera... ¿Cuantas bajas hubo en tus números...?

Nakano:
Perdí a dos buenas personas durante una emboscada..

Gustav:
...Puedes retirarte. Gracias...


Como siempre había hecho, hice una reverencia. Como siempre había hecho, me retiré de la habitación. Pero a diferencia de otras ocasiones... esta vez me retiré sintiendo un nudo en la garganta y un pesar en el pecho. Ese pueblo... Gustav conocía a muchas personas de allí. Nunca antes había tenido que dar tal noticia a alguien... y esperaba nunca tener que volver a hacerlo... Ver los muertos es una cosa... ver el efecto de esas muertes en otros... es algo que jamás desee presenciar.

Fleeting Memories

Gracias a nuestro relativamente bajo número, Gustav nos había permitido quedarnos en su tierra. Usualmente, volvemos a nuestro hogar en Amalruz tras una misión... pero esto no era algo que pudiesemos hacer en un par de días. Además, cada vez, volvían menos de mi clan... Las camas de los caballeros siempre me parecieron extrañas, pero su altura hace que sea mucho más cómoda la caída cuando pierdes la voluntad de seguir de pie. Y cada vez se sentía peor el regreso, cada vez caía con más fuerza. Esa vez incluso aún llevaba mis armas encima. Cincuenta y un samurai eran parte de mi clan cuando llegué a esta tierra hace unos meses... hoy, solo Treinta de ellos quedan. Una parte de mí, sabe que el número podría ser mucho menor... pero cada uno era un camarada conocido.

Cada vez que volvíamos de una misión, lo hacíamos cargando solamente la armadura y espada de uno de nuestros camaradas, a veces dos y en una ocasión tres. Nunca había perdido a tantas personas en un periodo tan corto de tiempo. Sabía que era inevitable, pero aún así había una parte de mí que no podía dejar de pensar que era culpa mía. Yo era quien les ordenaba ir conmigo, yo era quien los llevaba a esas tumbas...


Regresar cada día, cuando otros de mis compañeros no pueden hacerlo... es una de las emociones más dolorosas que conozco. Sentía que mi consciencia se dispersaba, pero seguía despierta. Solo necesitaba descansar unos momentos... antes de volver a mis deberes y mostrar una cara fuerte ante lo que restaba de mis tropas. Pronto estaba de pie una vez más, un tanto adolorida por recostarme sobre mi espada y resumí el atardecer normalmente. No fue hasta que cayó la media noche que me dirigí al exterior, al patio donde las tropas practicaban. No me sorprendió no ver a nadie allí. Solo un campo vacío. La mayoría de unidades estaban en alguna misión y fuimos los primeros... y en serio rezaba por no ser los únicos en regresar.


Allí estaba, la señora de un clan de samurai mirando a mi "oponente". No pude evitar sonreír ante la situación. No diré que sonará extraño, puesto que simplemente es extraño. Cuando me encontraba frente a un muñeco de paja y madera era de los momentos que más disfrutaba. Incluso a veces en nuestro hogar me escabullía para conversar con uno; recuerdo esta ocasión cuando el primero de mi clan murió. En la noche fui con uno de éstos y le abracé, antes de llorar por lo que pareció ser horas. Era mi única forma de sentir que podía mostrar debilidad... frente a algo que no puede hablar, escuchar o en la mayoría de los casos, defenderse. Pude notar algunas marcas que este muñeco no tenía la última vez. Aunque no tenía forma de saber si este era otro.

Nakano:
¿También tuviste un dia duro...? Ya me imagino... Yo también... es extraño saber que otros van a dar su vida porque yo les digo... y aún así dudo que yo sería capaz de hacerlo. No tengo miedo a morir, pero lucho contra toda mi fuerza por vivir... y aún así, no sé si sería capaz de dar mi vida como ellos lo hacen... ¿Es eso hipócrita...?

Antaku:
Nah, no lo creo.

Mi primer instinto fue alcanzar mi espada y apuntarla a la fuente del ruido. No fue porque quisiera atacar, si no porque el tiempo siendo una guerrera había hecho que en el momento que algo me hacía saltar de esa forma, mi reacción natural era atacarlo. Un instinto que solo los guerreros deben entender y uno que personalmente preferiría olvidar.

Nakano:
¡Ah! Sir Antaku, lo siento, no esperaba... ¿Hace cuanto está aquí?.

Antaku:
Ahahahh... Un placer como siempre... Ehem... Usualmente no me saludan con una espada en el cuello... ¿te importa...?


Nakano:
Claro... lo siento, fue un instinto... no pretendía atacarlo.

—Nakano enfunda su espada—

Antaku:
Eso me enseñará a no... acercarme así... En cualquier caso, no esperaba encontrar a alguien hablando con un muñeco.

Nakano:
¿Sir antaku? No tengo idea de que habla. Yo no he visto a nadie hacer tal cosa.

Antaku:
¿Ah? Debió ser un fantasma, entonces. Creí escuchar a alguien hablar. Parecía preguntar si está mal sobrevivir. Esa persona debe cargar un peso grande, ¿no crees? Esas personas en mi experiencia son las que más sufren por cosas que no pueden controlar. Una forma triste de pensar en las cosas.

Nakano:
...Por curiosidad... Si alguien así existiera... ¿que le diría?

Antaku:
Que no hay culpa en vivir. Los que sobreviven no tienen culpa, solo los que causan muerte la tienen.

Nakano:
¿Pero que pasa cuando las acciones de uno llevan a la muerte de otros indirectamente? ¿Que si morir salva a otros y decides no hacerlo? Sus muertes serían tu culpa.

Antaku:
Vivir no es un crimen, no lo será nunca. Y no se espera que nadie decida morir. No creo que haya muchos que tomen esa decisión. De donde yo vengo, la vida es un milagro, sobre todo con lo difícil que es pasar un solo día allí... No creo que nadie nunca debería dejar de pelear por vivir, ¿sabes?

Nakano:
... Sir Antaku. ¿Sabe usted que son los Ronin...?

Antaku:
Sé que tu clan está conformado por ellos... pero no sé que signifique.

Nakano:
Somos aquellos que le fallaron a quienes debíamos proteger. Y como herramienta que falló su propósito, se espera que seamos desechados. Un samurai que falló es un Samurai que debe decidir la muerte... Ronin somos aquellos que nos rehusamos a ello. No tenemos señor. No tenemos honor... ni tenemos esperanza de reintegrarnos a nuestra sociedad.

Antaku:
Ya veo...

Nakano:
Usted dice que la vida es un milagro y estoy de acuerdo... ¿Pero cuantas vidas vale la de uno mismo...? A veces, sobrevivir es más doloroso, cuando sabes que es gracias a la muerte de otros.

Antaku:
Tal vez sea doloroso, pero sigues aquí. Aún puedes mejorar las cosas para los demás, ¿no? Nadie te forzó a aceptar la petición de mi hermano y aún así, aquí estás.

Nakano:
... Porque aún le debo un favor a alguien que pienso cumplir. No se preocupe, seguiré luchando, no pienso morir antes de lograr esta misión... con suerte, esto le dará esperanza a los que sobrevivan.

Antaku:
Hm...

Nakano:
Lo siento... no debería decir tales cosas. Solo es... debe ser la luna.

Antaku:
Heheh... Que interesante, ¿no te parece...? Dos meses y es la primera vez que realmente tenemos una conversación. Una normal, digo. Incluso tus aliados se abrieron más rápido que tú. Asahi es adorable, por cierto. ¿cómo está?

Nakano:
¿Asahi? Oh, Me ha comentado que se llevan bien. La última vez que hablamos me comentó de una comida que sirvió durante la celebración de la victoria en el cañón. A veces hablamos de cosas que ocurrieron en aquella fiesta y me ha dicho que todavía recuerda claramente el sabor de la comida.

Antaku:
¿Son los tacos? ¡Seguramente son los tacos! Quien diría que amarían la comida que yo~ Noté que come bastante, para su peso.

Nakano:
¡Te sorprendería! A veces es ella y otras veces es Kotaro, pero entre los dos son una pesadilla en nuestras provisiones de vuelta en Amalruz. Hayatori seguido les grita por ello, digo, es la encargada de nuestras cuentas. Dice que es una "Pesadilla de contaduría" cuando un solo número no encaja.

Antaku:
¡Al fin! ¡Al fin hablaste informalmente! ¡Felicidades! ¡Ahora somos oficialmente amigos!.

Nakano:
... ¿En verdad?

Antaku:
Si que sí, somos amigochos~. Así que no dudes en tenerme confianza, ¿entendido? Bueno, ahora, ya que tu amigo de paja no parece ser bueno con las palabras, te haré el enorme favor de escoltarte de vuelta a tu habitación. Técnicamente estoy de patrulla, así que... Agradéceme luego. O mejor, ¡no lo hagas!

Nakano:
¿Así que eso hacía? ¿Patrullar? Y yo que pensé que era la única que salía en la noche. Por un momento pensé que estaba saliendo por aire debido a preocupaciones.

Antaku:
Nah, no es mi estilo preocuparme por los resultados, ese es trabajo de mi Hermano. En cualquier caso pienso en los áridos desiertos de Valaflam~ ¿alguna vez has estado allí? es un lindo basurero con crepúsculos... igual de arenosos que el resto del lugar. Pero suficiente, ven, te llevo al interior.

—Antaku coloca una mano en la espalda de Nakano, empujando ligeramente para llevarla al interior. En el camino, siguen su charla—

Nakano:
Valaflam... Hmm... tengo algunos recuerdos en ese lugar, aunque no recientes. Recuerdo que acompañé una vez a mi maestro en un viaje a ese lugar, pero solo fue por tres días y solo para entregar un mensaje. Realmente es un lugar árido, recuerdo que pasé horas intentando quitar la arena de mi cabello y ropa.

Antaku:
Si bueno, ¿Ese lugar? Soy nativo de ese arenoso infierno... ¿sabes? Deberían abrir algo como un bar o algo y llamarlo "limbo". O no, ¿sabes que? "Infierno" es mejor para ese lugar, así se validaría decir que el infierno está allí.

Nakano:
"Infierno" más que un bar suena a prisión.

Antaku:
¡JA! Ese lugar ya es una prisión en su propia forma. No creo que jamás necesiten una aparte. ¿Que tipo de locos encerrarían allí? Además, el único verdadero infierno es la falta de Tacos en esta zona... ¿te has percatado de ello? Tenemos maíz y trigo para vender, pero nuestras tortillas son importadas. Maldigo a Vygor.

Nakano:
... ¿Tacos...? Lo siento, Otra vez los menciona, pero sigo sin saber a que se refiere...

Antaku:
Bueno, entonces arreglemos eso, ¿quieres unos tacos? PUEEEEDE que incluso encuentre una botella de [Bebida alcoholica que no será mencionada de nuevo y que a partir de ahora será llamada "jugo"] que tanto les gustó~ puedes traer a tu bella amiga si quieres. Ya les aviso yo mañana, ¿hecho?

Nakano:
No sé que sean estos... tacos, pero si a Asahi le gustaron, no veo porqué no. Puede que te tome la palabra.

Antaku:
Y de paso tal vez también pasar un tiempo a solas~ sé que quieren~

Nakano:
Si vuelves a insinuar algo así, olvídate de ello.

Antaku:
Ayyyy... bueno, me retiraré derrotado esta vez. ¡PERO LA PRÓXIMA, Antaku Cross saldrá victorioso, Ya verás!


No recuerdo exactamente que tipo de salida utilizó, pero si recuerdo que fue una salida muy poco ortodoxa. Si mal no recuerdo, estábamos en el interior del castillo cuando saltó por una ventana abierta. Como instinto me asomé solo para verlo en el fondo haciendo movimientos como si estuviese tocando un laúd o algún otro instrumento antes de saludar y retirarse.

Quiero abogar por mí misma y confesar que no tenía idea en lo que me metía al aceptar una invitación de este loco. Al inicio, simplemente pensé que era un chiflado, pero lentamente empecé a entender ese aspecto de él. Exageraría si diría que iluminó mi día y el resto fue flores y soles, pero al menos... una parte de mí se tranquilizó. Es una parte de él que he llegado a respetar, aún si el resto nunca llegué a respetar... Por... razones.

Nakano:
Supongo que no tengo porqué conversar con el señor muñeco el día de hoy...




Implore the Dawn

Nakano:
Muy bien, por hoy hemos terminado. Pueden marcharse.

Isami:
uff. Ese fue buen entrenamiento. Oye, Kotaro, ¿Que tal tu herida?

Kotaro:
Parece que ya no será una molestia... Un alivio, temía tener que retirarme un tiempo. Esos clérigos hacen milagros- eh... supongo que es la definición de su trabajo...

Asahi:
Hey, Nakano-sama. Anoche le vi dirigiéndose a este lugar... ¿No estará excediéndose? Entrenar en la noche y luego otra vez en la mañana es un poco excesivo. Sin ofender.

Nakano:
Si yo fuera tú, me preocuparía más por no dejar que Isami me supere. Creo que vi algunos movimientos suyos con mejor forma que tu.

Asahi:
Por favor no cambies el tema, es serio. Si colapsas en medio de un combate sería preocupante... Lo digo como amiga, no como siervo.

Nakano:
Gracias por preocuparte, pero estoy bien. No vine a entrenar, solo necesitaba caminar un poco.

Isami:
¿Ya se fueron los demás...? Perfecto. Hey, Naka-chan, te he conocido por suficiente tiempo para saber que algo ocultas. Si algo tienes que decir, creo que puedes hacerlo.

Kotaro:
De cualquier manera, creo que yo no escucharé, necesito seguir practicando. Necesito ejercitar o mi herida me alentará. Si me disculpan-

Hayatori:
KOTARO, allí estás, justo a quien buscaba, ¿no sabrás algo sobre mi pincel desaparecido, ¡verdad...?!

Kotaro:
Como decía, si me disculpan estaré huyendo. ¡Buena suerte!

Hayatori:
¡KOTARO, SABES QUE NO ME GUSTA QUE DESORDENEN MIS COSAS! Cuando te atrape ya verás que-

Hayatori:
Ah, Lady Nakano, Buenos días, como siempre, si me disculpa...

Isami:
¿Debería sentirme mal por él...?

Asahi:
Nah. Él se lo buscó, nadie toca las cosas de Hayatori. Si necesitaba un pincel pudo pedirme el mío. Aunque nunca ha sido del tipo que pida las cosas. Lo que me recuerda...

Asahi:
Lady Nakano, esta mañana se me acercó Sir Antaku. Dijo algo sobre [jugo] y Tacos y dijo que nos quería invitar.

Isami:
¿TACOS Y [jugo]? ¿DONDE FIRMO?

Asahi:
Uhm... Lamento decepcionarte, pero dijo "A tí y a Nakano" Así que parece que no estás invitado.

Isami:
¿¡QUE!? ¡Seguro si fuera una chica me habría invitado! Y yo que pensé que nos llevábamos bien... Ya sé, ¡cuando hagamos una fiesta al estilo samurai no le daremos Sushi! Y YO PERSONALMENTE LO COCINARÉ, A VER QUE TAL SE SIENTE! Me dirá "Isami, dame un poco de tu sushi" y yo le diré [Sigue hablando en el fondo]

Asahi:
Ignorando los delirios vengativos de Isami por un segundo, parecía curioso sobre nuestros previos maestros. No sabía que estaba informado de lo que éramos los Ronin... de hecho, parecía un tanto... respetuoso. ¿No sabe porqué será?

Nakano:
Tal vez... intercambiamos un par de palabras anoche... me pregunto si eso tendrá que ver.




[Detener OST]


Hayatori:
Koootaro~ esconderte solo hace que me enoje más... ¡Sal de allí!

Kotaro:
¡Espera, Hayatori!

Hayatori:
¡Así que al fin decides enfrentarme como un hombre! ¡Más te vale que teng-

Kotaro:
¡Dije espera, mira esto!

—Kotaru levanta el brazo, apuntando a un camino en el bosque. Al dirigir su mirada, Hayatori puede ver espadas de algunos guardias coss, así como sus armaduras en el suelo, como si quienes las estuviesen portando se hubieran desvanecido...—

Hayatori:
... ve a Informar a Nakano-sama. No me gusta esto.




A Dark Fall

Nakano:
¡¿De donde salieron?!

Isami:
¡Es lo que yo quiero saber! ¿¡Más importantemente, Quien los envía a estas horas!? ¡Acabo de desayunar!


Mercenarios. No sabíamos porqué o cuantos, pero si no hubiera sido por Kotaro y Hayatori, se habrían infiltrado al castillo sin resistencia. El pequeño puñado de tropas de Gustav y mi clan eramos los únicos presentes... Sea quien sea contrató a estos hombres sabía que esto pasaría. Lo que es más, poco después de que Kotaro me informó de su hallazgo, Hayatori regresó solo para avisar que había visto a cerca de cien mercenarios salir del bosque. Y pronto, una especie de luz emergió del centro de entrenamiento. Asahi estaba allí cuando ocurrió y fue enviada al castillo con heridas graves, cuando Gustav ordenó cerrar las puertas del castillo, la cadena estaba rota... Era un ataque bien planeado... Y por consecuencia, Se qudó en el castillo a protegerlo mientras nosotros nos encargábamos de la contra-ofensiva.

Mercenario:
¡Retirada, Hora de retirarse!

Isami:
¡Se están retirando!

Nakano:
Isami, tu y Hayatori llévense al resto y eviten que escapen. Kotaro, Tu vienes conmigo. Vamos a seguirlos a su madriguera.

Kotaro:
Te cubriré desde atrás, No dejaré que te rodeen.

Isami:
¡Buena suerte!

Cuando nos separamos, tenía la sospecha de que el ataque solo podía ser un trabajo interno. Alguien nos tenía que haber vendido, y aprovechando que la guerra ha dejado débil la región, había pretendido con hacerse con todo Bynquister. Al menos esa era mi lógica. Durante el ataque al pueblo, Kotaro pudo ver tropas mercenarias huyendo, aparentemente derribando un puente para evitar ser perseguidos. "Estos ataques han estado ocurriendo en varias partes... alguien se ha aprovechado de los demonios o los está asistiendo." Eso es lo que yo tenía en mente. Y debía encontrar a ese alguien.

Mercenaria:
¡Bye, guapetón!

Isami:
¿¡Cuando!?

Mercenaria:
¿¡huh!?

—Su espada es detenida por una Naginata. Antes de ver la fuente, la mercenaria retrocede rápidamente.—


Isami:
¡AY! ¡Pude haber muerto!

Hayatori:
Bárbara.


¡Hayatori! ¡Cuantas noches sin tí, primor! ¡Algo bueno tenía que salir de venir con este grupo de idiotas!

Hayatori:
Oh, estoy ansiosa... Isami, no te metas en esto, tu sigue las órdenes de Nakano. Déjame esta zorra a mí.

Isami:
¡Cosas de mujeres, entiendo, buena suerte!

Mercenaria:
¡Ven a mi, cariño! ¡La segunda vez no duele tanto, te lo prometo![/center]

Hayatori:
¡Que bien, porque al igual que la primera voy a barrer el piso contigo!




Nakano:
¡No dejes que huyan, si puedes capturar a uno mucho mejor!


Los tengo en la mira. Intentaré apuntar a la rodilla de uno.

Nakano:
¡Dispara!, yo perseguiré... ¿...?

Kotaro:
Nakano-sama, ¿ocurre algo?

[detener ost]

Nakano:
Esa voz... Antaku.

Corrí sin saber hacia donde, solo corrí hacia la fuente de la voz. Antaku había desaparecido durante el ataque y nadie podía localizarlo. Escuchar su voz en el bosque donde perseguimos a los mercenarios me hizo temer lo peor. Me alejé de la vista de Kotaro, no miraba por donde caminaba y finalmente, los ví a la distancia. Antaku frente a uno de los mercenarios... al ver su espada apuntandole, sentí un alivio, pero al acercarme, sentí el piso bajo mis pies desaparecer.




La caída no fue extrema, pero aterricé sobre mi brazo... decir que en el momento me dolió es mentira, no fue hasta un poco después que empecé a sentir el dolor de un brazo roto. Maldije mi falta de atención, no podía levantarme por el dolor. Me giré para quedar boca arriba y así ver si algo se acercaba. Si creían que sería un blanco fácil aquí están equivocados... pero seguí escuchando los ruidos de combate a la distancia. Finalmente, tras varios minutos, pude levantarme, pero me percaté que intentar salir era imposible. No lo haría por mi cuenta sin una soga...

Finalmente...

¡Nakano-Sama! ¿Donde está?

¡Nakano! ¡Hey! ¿Estás por aquí?

Nakano:
¡Estoy aquí!

Blessing of the dessert

Pronto tuve un sentimiento de Déja-bu... Recordé aquella vez que mi maestro y yo buscabamos a un noble se había adentrado en el bosque y terminé en una situación similar. Regresó junto con el noble a sacarme del agujero. Éra bastante joven en ese entonces, apenas tenía 16, si mal no recuerdo. Ahora, a poco de llegar a una tercera década, la historia se repitió. Kotaro y Antaku me arrojaron una soga y me ayudaron a salir tirando de ella. Una vez afuera, me sentí más aliviada que nunca...

Kotaro y Antaku me llevaron al castillo, donde la batalla ya había terminado. Habíamos capturado a varios de los mercenarios, una de ellos específicamente parecía tener historia con Hayatori. Una vez en el castillo recontamos bajas. Fue una rápida escaramuza, sin contar los guardias de Gustav que murieron sin aviso, solo hubo una baja de nuestro lado con solo diez bajas confirmadas de los mercenarios y al menos veinte capturados. Aunque la gran mayoría de nosotros terminó herido. Esa tarde fue... agitada por decir poco.

Gustav parecía haber llegado a la misma conclusión que yo. Esto debía ser un trabajo interno, y aunque en total solo perdió a quince tropas, parecía haberse endurecido recientemente. Parecía listo para dejar caer un puño de acero sobre los mercenarios y ni se diga de quien sea les había pagado. Antaku hizo lo mejor que pudo para calmarlo pero parece que al menos cinco de estos mercenarios serán ejecutados y el resto "interrogados". Nunca he sido una extraña a la guerra. Solo deseaba que las paredes fueran lo suficientemente gruesas para silenciar los gritos de los desafortunados prisioneros... Más tarde, descubrí que Asahi e Isami abogaron por algunos de ellos y los salvaron una vez se obtuvo la información. Me aseguré de darles mi aprobación

No fue hasta después de todo esto que empecé a sentir que había algo que olvidaba. Hasta la fecha, no sé que era aquello... pero si he llegado hasta aquí y no lo recuerdo... es que no debe de ser de importancia.




—Antaku mira por la ventana hacia Nakano, hablando con uno de sus soldados heridos.—

Antaku:
Heh... ¿Sabes? Cuando era joven y me enviaron para acá, recuerdo que me dio miedo a mitad del camino y en medio del pánico, traté de huír cuando llegamos a Amagi, pero terminé perdiéndome y mandaron a un Samurai a buscarme... era un buen tipo. Pero después que me encontró, pasamos dos horas buscando a su aprendiz... Al final, resultó que había caído en una trampa que algún cazador habrá dejado... Al final, la encontró y me llevaron de vuelta a los caballeros que me escoltaban... pero nunca realmente supe que fue de ese par... No sé porqué, pero me acordé de eso.

Calixto:
Antaku.

Antaku:
Mande.

Calixto:
No te pregunté y estoy ocupado ¿Por qué sigues en mi habitación?

Antaku:
... es por esto que te golpeo a veces, Cali. ¿Siquiera hiciste algo durante el asalto?

Calixto:
¿hmm? Espera, ¿Hubo un asalto?


Antaku:
... *parece que va a decir algo, pero se calla* Kay, bye.

Calixto:
¡Espera! ¿De que asalto hablas? ¡Antaku! ¡Dime de que hablas!



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Fin


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Re: ♕ SPIRIT BRINGERS: EMPYREAN REALM. (SAGA DE AMAGI)

Mensaje por Lunar el Sáb Oct 15, 2016 12:49 pm

Prologue


Permiteme contarte la historia del más grande monje de todos los tiempos
su vida pura, consagrada a las artes marciales y a trascender a uno mismo culmino con
la fundación de la academia para el entrenamiento del cuerpo y alma más grande de todo Brennevin

Su vida es un ejemplo de vida para todos nosotros los monjes, su dedicación, su maestría, su sacrificio.
Observa a tu izquierda, ese punto dorado entre las montañas es una estatua enorme dedicada a èl.
Es un punto de meditación muy popular entre los alumnos de Kun`Ya, nos ayuda a encontrar más facil con nosotros mismos.

Pero él no siempre fue el más grande maestro que siempre fue, tuvo que pasar por una época muy difícil,
muy oscura para llegar a ser quien fue. Una época llena de guerras y demonios...
Pero como el más grande hombre que siempre fue, fue una luz para los hombres entre tantas sombras.

Y hasta la fecha sigue siendo nuestra inspiraciòn... Él es... Tetsuo Zhan´Ao.



Amagi Mountain



  • Noveno día luego de la batalla en las montañas. Un hombre lleno de sudor en el rostro y rostro desencajado caminaba bajo los inclementes rayos solares que lo golpeaban más fuerte que una daga. Se arrepentía de vestir tan pulcro como lo hacia siempre. Los arboles se meneaban en el viento al ritmo de los gorjeos de los pajaros. La lozania venia acompañada de un duro sol que dificultaba al hombre su empresa.

    Muy harto, decidió detenerse un momento en un tronco destruido a la mitad. Observo a su alrededor, viendo como en el suelo se extendían manchas verdes de pasto y manchas oscuras dónde yacia ceniza. Las huellas de la batalla todavía palpitaban como si la pelea hubiese ocurrido ayer. El hombre pensó en su familia, en sus nuevos compañeros y en su enemigo. ¿Dónde seria el siguiente lugar que sufriria este destino?

    Una liebre gris salvaje atravesó corriendo frente a él, con sus patas alargadas en un instante cruzo su campo de visión de un lado para otro.


Gustav: Demonios Antaku... ¿Dónde me dijiste que residía?


  • Se llevo ambas manos a la cara al menos para secarse el sudor. Su frustración estaba llegando al limite cuando escucho un sonido extraño dónde habia caminado la liebre. Fue un sonido gutural, muy rapido, como el de un animal salvaje. Gustav se una mano a su arma, mientras se levantaba con cautela y avanzaba hacia la fuente de tal eco.


Gustav: ¿Un demonio? ... *Va caminando lentamente a unos arbustos.* Un momento ¿Qué es este olor? *Aspira más fuerte* Es... Bastante familiar... Esto es... ¿Alcohol?

  • El perfume era tan fuerte que golpeaba el cerebro inmediatamente y le generaba el clasico sopor casi de inmediato. Detrás de unos arbustos, el de cabellos dorados pudo ver el rabo mullido de la liebre. Al parecer se habia detenido en algo, pues no parecia moverse de ahí. Mientras más se acercaba el alcohol se combinaba con otros olores como el de la suciedad y la sangre. El cross noto varios hilos rojos en vueltos entre los arbustos... ¿Podria ser?


Gustav: *Aparta con sus manos los arbustos* !!!...


  • Un cadaver. Detrás de los arbustos encontro a un hombre de una treintena derrumbado en el suelo, sus cabellos largos y cafés estaban dispersos por todo su rostro y suelo, este estaba tan sucio que tenia hojas e insectos entre sus mechones. Sus ropas lucían rohidas y tenían varias manchas de sangre. No parecía moverse en absoluto.

    La liebre olfateaba sus piernas, mientras que otros animales salvajes se habían congregado para rapiñar su cuerpo como una gran gama de pájaros silvestres que picoteaban su rostro, manos y pecho.


Gustav: Así que aquí yace él...

Tetsuo: *Sonido gutural mientras lleva su mano lentamente para espantar los pájaros.*

Gustav: !!!

  • Gustav no noto que en la otra mano el monje tenia un recipiente con forma de reloj de arena, las tipicas cantimploras dónde alguien carga su alcohol... Y de donde provenia ese fuerte aroma a licor barato, bueno, eso y de la boca del monje quien poco a poco iba apartando sus cabellos del rostro y se quitaba la suciedad del cabello y ropajes. Llevaba un traje de confección oriental color escarlata. El brillo que seguro al principio tenia se habia perdido, y ahora era mancillado con manchas de lodo y alcohol en todas partes.


Tetsuo: Argh... ¿Qué día es? ¿Sigo vivo? No... esta puta resaca debe ser del infierno.

Gustav: ...


  • Genial, el cross se habia encontrado con un indigente y no con el monje de las montañas. Pero Ankaku -En su tipica costumbre de quizás omitir cosas importantes- solo había mencionado que el monje era un hombre con un traje rojo, de cabello y barbas largas. La apariencia era como lo describieron pero lo inmaculado y austero de un monje... No parecia nada así.


Gustav: Oye... ¿Disculpa?

Tetsuo: *Va incorporándose poco a poco hasta recargar su espalda en un árbol, mientras observa su frasco y echa un pequeño sorbo.* ¡Salud! ... *Ve a un pajaro que se coloca en la punta de su pie y empieza a quedarse dormido.*

Gustav: ...

Tetsuo: *Da un respingon.* ¡Ah...! *Nota a Gustav.* ... Eh, tú... Espero seas un producto de mi mente alcoholizada porque ¿Quien chingados vendria a esta mugre montaña? Y más despues de que esos pinches demonios quisieron... Atac...arla.... *Se lleva la mano a los cabellos para apartarlos de su rostro, sobarse las sienes y luego echar otro trago.*


Gustav: ... Entonces este sí es el monje. ¿Tú... Estuviste en la pelea de hace unos días?

  • El monje lo observo fijamente con sus ojos castaño. Su mente atontada por el alcohol y la resaca comenzaba a maquinar poco a poco. No estaba frente a una ilusión, era mucho peor. Estaba frente a una persona verdadera y real. Lo que era peor, parecia un extranjero pulcro y refinado. Un burguesillo.


Tetsuo: ... Ja... *Empieza a reírse con la boca cerrada.*

Gustav: ...

Tetsuo: Perdón, perdón... No siento mis piernas ¡Pero! Si dejas que se me pase la resaca podria contestar todo lo que quieras.

Gustav: ...


Tetsuo: Mañana.

Gustav: ...

Tetsuo: Quizás en una semana.

Gustav: ...

Tetsuo: ¡Aunque todo el consejo espiritual que te puedo dar esta aquí! *Levanta el frasco y lo deja caer.* Puta cosa.

Gustav: ...


  • El cabecilla de la familia Cross sentia unos deseos tremendos de irse. Sentía que el mundo, su hermano, las historias se habían mofado de él -Vaya viaje tuvo que hacer para llegar hasta aquí-. Y aún así sentía algo de pena por el hombre que se encontraba frente a él. Tan ahogado en licor, con tantas delusiones. Decidió soportar un poco más.

    Los rayos del sol atravesaban las ramas de los arboles amaguenses y golpeaban a los dos hombres en el rostro. El viento acariciaba su piel mientras un rio sonaba tenuemente a lo lejos.


Tetsuo: Hombre, hombre, no pongas esa cara... A menos que... ¿Acaso vienes a llevar...telo a él? *Apunta a un pajarillo que camina al lado de él.* ¡En ese caso, permiteme honorable hombre que no te lo lleves a él... Llévame a mi... ! Si puedes.

Gustav: No, yo ¿Qué? ¿Llevar el pajaro? No, espera.

  • El monje se puso de pie con las piernas tambaleándose, era como una montaña de ladrillos apilados que era golpeado por el viento y a punto de caerse. Luego comenzo a caminar hacia Gustav, ora avanzaba por un lado, ora por el otro. El de pelos dorados vio como se tambaleaba el de cabellos largos mientras caminaba hacia él. Practicamente se quedo estatico como un poste, porque cuando el monje se acerco lo suficiente... Solo se dejo caer hacia adelante abrazandolo.

    El olor a alcohol y suciedad se aspiraba en sus cabellos.


Tetsuo: Un momento, solo dame un momento. Ya no puedo.

Gustav: ...

Tetsuo: Necesito aire para cuando grite de dolor y agonía. Agárrame fuerte QUE ME AGARRES CHINGADAMADRE.


  • De un momento a otro Gustav vio como sus pies ya no conectaban con el suelo. El monje lo habia sostenido de la espalda y le metio un traspié mientras hacia un movimiento de manos para derribarlo. El golpe contra el suelo no fue tan duro pues alcanzo a meter las manos antes del impacto. Mientras tanto Tetsuo aprovecho la emboscada para emprender la graciosa huida, corriendo como un hombre completamente sano.

    Hasta que se estrello con un árbol.





Cursed Amagi Mountain



  • El dolor de cabeza que sentía se mezclaba tanto por la resaca como por el golpe que se habia dado, aunque el primero ciertamente ya era menos. Mientras tenia los ojos cerrados se llevo la mano a la cabeza, sintiendo una textura rugosa y acolchonada. Tenia en vueltas varias vendas tanto en la frente como en las manos. Un chillido en sus oidos comenzaba a desaparecer reemplazandolo la cálida sensación de los rayos del sol por la mañana.


Tetsuo: Urgh...

Gustav: Tienes heridas de varios días. ¿Te enfrentaste tú solo a los demonios?

Tetsuo: Me duele la cabeza...

Gustav: Respondeme.

Tetsuo: Probablemente.


  • El cross estaba sentado en el suelo con las piernas cruzadas a la vez que Tetsuo había sido recargado en los pastizales con una almohada improvisada de hojas. Su rostro estaba demacrado, quizá dormía mal y tomaba mucho. Sumado a la barba lo hacia ver más viejo de lo que verdaderamente era. Probablemente tenia la misma edad que Gustav y aún así él se veía tan jodido. Eso si, de anacoreta no parecía tener nada.


Tetsuo: Le agradezco este gesto tan innecesario. Ahora puede dejar la montaña y a mí solos.

Gustav: ¿Por qué peleaste contra ellos?

Tetsuo: Muchas preguntas.

Gustav: *Suspira.* Disculpe. Soy Gustav Cross, de la reconocida familia de cazadores en Bynquisterr. Vine aquí porque mi hermano Ankaku, el cual usted ya debió conocer, me dijo que era un arte marcialista. Vera, en mis tierras gente como usted no es muy usual.

  • Mientras Gustav hablaba y contaba sobre su ejercito, sus cazadores, los samurais, la guerra que se llevo hace unos días el monje se reincorporaba poco a poco para sentarse mientras cruzaba los pies. Él solo escuchaba un murmullo que se confundia con el canto de los pajaros, con las hojas meciéndose, con el bramar del rio, las huidas de las liebres, el caminar de las hormigas... Todo lo que sentía y percibía tan claramente.


Tetsuo: Yo... Disculpe ¿Qué? ¡Ah, si! Ankaku... Tomamos quizá un poco los dos para celebrar. Es un cabron de los buenos.

Gustav: ¿Me ha escuchado si quiera?


Tetsuo: Si, si. Pero no viniste a contarme todas esas chingaderas.

Gustav: ¿Es usted de verdad un monje? Su actitud y... Sus costumbres distan mucho de ello.

Tetsuo: Si, bueno, el mundo te llena de sorpresas ¿No es así? Jajaja Una vez que descubres que este mundo esta lleno de mierda no quieres ser uno con él.


Gustav: ... Yo quería... *Pausa muy larga.* ¿Sabes? ¿Cuantos demonios derrotaste?

Tetsuo: Esas cosas del infierno... No sé... ¿20... 40... 50?

Gustav: ¡Tú... ¿Qué?

Tetsuo: Esas puñeteras cosas querían meterse con la montaña, el único lugar dónde puedo beber agusto. Aunque no hubiese estado mal que me hubiesen matado alv.

  • La cantidad era impresionante, rivalizaba con la de sus guerreros más fuertes. Tenia que admitir que habia venido hasta aquí para tratar de reclutarlo, pero... Esa holgazaneria, la pedanteria y el alcoholismo....


Tetsuo: *Saca un rollo de una hoja envuelta* ¿Tienes un cerillo? ¿No? Bueno. *Se lo mete a la boca y lo mastica.*


  • Y otras cosas hacia que desistiera de la idea de llevar a alguien como él a sus filas. El Cross se sentía profundamente decepcionado, vaya que incluso algo de él se sentía muy triste. Esperaba encontrar con un hombre disciplinado y dispuesto a ayudar a una causa mayor.



Gustav: Mira... Vine a preguntarte si querias unirte en mi causa pero...

Tetsuo: No solo eso.

Gustav: ¿Qué?

Tetsuo: No solo a eso viniste.

Gustav: No tengo idea de que hablas.

  • Tetsuo respiro profundamente por un momento. Gustav sintió como que el ambiente se sentía más pesado mientras el monje parecía buscar algo más de concentración. ¿Qué diablos sucede con ese hombre? Era suficiente.


Tetsuo: No solo viniste para tratar de llevarme a la guerra... Buscas también ayuda pero contigo mismo. Las cosas te están superando poco a poco y necesitas consejo, auxilio, guía. La sabiduría legendaria que se habla tanto de los monjes.


Gustav: Yo... Algo de eso es cierto, debo reconocerlo.

Tetsuo: Si... El único consejo que te puedo dar es que te tires de un precipicio.

Gustav: *Aprieta el puño.* Insolente...

  • Gustav estuvo a punto de ponerse de pie y golpear en el rostro a ese hombre, pero esa cara tan desencajada, tan sucia. La mirada de cuando en cuando perdida, un hombre perdido en la botella y en otras sustancias... Solo podía sentir una gran lástima. Tetsuo ya era un hombre muerto en vida, que se había perdido en el abismo y no era alguien que pudiese aportar algo a su familia... O a él.


Gustav: *Con el seño fruncido.* Le agradezco su tiempo, pero es hora de que regrese a mis tierras. No voy a perder más mi tiempo.

Tetsuo: Tú... Mira, no me interesa ninguna guerra o pelea, este mundo bien puede irse al diablo y estaría bien.

Gustav: *Se voltea.* ¡¿Qué acaso no estas consciente de nada?! ¿¡Como puede decir tan facilmente que se vaya todo al diablo?! ¡¿Tienes idea de con cuantas personas debo cargar y tú diciendo que se vaya todo al diablo?!

Tetsuo: ...

Gustav: ... Perdón. Solo que todo este encuentro ha sido bastante decepcionante. Esperaba encontrarme con un hombre sabio y no este arremedo de persona. Es una verdadera lástima... Porque se nota el potencial que usted tiene.

Tetsuo: ...

Gustav: Gracias por su atención, me voy.


Tetsuo: ... Ten cuidado que en la guerra no solo se pierden vidas sino también hombres.


  • Gustav trato de ver entre el rabillo del ojo a si el hombre se había levantado o algo, pero nada. Tetsuo se quedo postrado en el árbol mientras el Cross tomaba el camino de vuelta por el que había llegado. No consiguió información, no conoció ningún monje legendario, no encontró algo de... Ayuda. Se fue frustrado, mientras que el monje solo agachaba la cabeza y volteaba a ver a los animalitos que los rodeaba y decía algunas cosas como si hablara con ellos. Y otra vez echaba otro trago a la botella.

    Maldito el momento en que creyó podría encontrar algo ahí.

Los mismos paisajes amaguenses parecían haberse conservado en el tiempo aún por doscientos años, las mismas corrientes de viento que recorrían hacia años daban vuelta a todo el mundo y volvian como nuevas en ese preciso momento. En los caminos bucólicos atravesaban carretas, personas caminando o caballos. Por su parte, esos dos avanzaban al veloz paso que les marcaba sus caballos.


Shirome: ¡Y así fue como el grandioso Tetsuo se unió a las fuerzas contra los demonios! Fue una audición dónde Gustav se lleno de sabiduría legendaria y se encontró consigo mismo ¡Y con la Justicia! Juntos estaban por conseguir cosas grandes.


Nahomi: Vaya... ¡Eso es impresionante Señor Shirome!

Shirome: Yo sé, yo sé, y se pone mejor la historia. Pero eso sea quizas cosa de otro día, por hoy debemos avanzar más. Tú tratando de convencerme de seguir me quito mucho tiempo.

Nahomi: L-Lo siento. Es solo que de verdad quiero volverme más fuerte.

Shirome: ¿Por la justicia?

Nahomi: No... Por un hombre.

Shirome: Jajaja, bueno, eso también es valido.





Continuara...

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Re: ♕ SPIRIT BRINGERS: EMPYREAN REALM. (SAGA DE AMAGI)

Mensaje por Lunar el Sáb Oct 22, 2016 10:25 pm



Flower Dance



????: Tetsuo.

Tetsuo: No.

????: Tetsuo.

Tetsuo: Nooo.

Crunch.


sssssssss


RRrr

  • Sentía que se caía, pero sus pies estaban fijos al suelo. Un suelo teñido de morado que se extendía por los horizontes, que coronaba los troncos de los arboles los cuales eran rodeados por mapaches traviesos dando circulos al rededor de ellos. Quiso ser un mapache.

    Empezó a dar vueltas al rededor de los árboles junto con un par de mapaches. Pronto diversos pajaros de colores como el arcoiris -No como, si no igual que el arcoiris, variando su color cada segundo- se le unieron. Todos se alargaban y se achicaban en un ritmo frenético como si estuviesen bailando.

    Todo era felicidad y alegría en el mundo de Tetsuo. ¿Lo era?



....

とがめ


Tetsuo.

Tetsuo: No.

Tetsuo.

Tetsuo: ... *Abre un parpado mientras que con el otro se hace el dormido.*


Viejo, estas jodido.

Tetsuo: ¿Lo estoy?

Te encontre babeando bajo un árbol, casi ahogado en tu propio vomito. Estas aumentando tus dosis.

Tetsuo: ¿Ah, si? Bueno... Aaaa... eso tiene un propósito.

Esa no es la manera de solucionar las cosas viejo, y casi acabas de perder tu mejor oportunidad de reinvindicarte.

  • El monje abrió el otro ojo y poco a poco se fue reicorporando. Al hacerlo asusto a varios pajaros que se habian colocado al rededor de él esperando que fuera un cadaver el cual pudiesen colocar sus picos después. Uno de ellos regreso, un pajaro pequeño y amarillo de grandes ojos verdes. Tetsuo aspiro su propio hedor. Entre tanta suciedad y diversas plantas silvestres que había quemado era una horrible combinación que lo único bueno era que ahuyentaba a depredadores.

    Alzo uno de sus dedos dónde se coloco el pajarillo. Su cabeza le dolía tremenda mente, pero no había un solo día en que no sintiese un dolor acuciante en todo el cuerpo.


La siguiente vez no estoy seguro de poder hacer que se contengan y no te coman.

Tetsuo: Eh... Como sea.

Ese hombre viejo, lo necesitas a él como él te necesita a ti.


Tetsuo: Él quiere que pelee una guerra... Por el mundo. Este mundo ya no es mio, yo no soy ya de él.

Hablas tonterias, por eso sigues aquí, aferrándote con una única uña a esta existencia.

Tetsuo: ...

Admítelo Tetsuo, una parte de ti lo noto al igual que yo.

Tetsuo: ¿Notar qué?

Bahasa Palus


Dime. ¿Cómo que clase de hombre quieres morir? ¿Quieres que la eternidad te consuma, olvide tu existencia y todo registro de ti o quieres ser... Una leyenda?

Tetsuo: Yo... Quiero...



  • Detrás de el, unas cuantas ardillas observaban curiosas al hombre de ropajes carmesís. Sus cabellos estaban sucios y su espalda manchada de lodo. Murmullos llegaban a sus oídos de animales que no entendían nada de lo que decía. ¿Era porque decía algo incomprensible?

    Finalmente todo quedo en el bosque, el viento se llevo las palabras y un pajaro amarillo salio de la hojarasca del bosque y volo a lo más alto. Debajo, un hombre tomaba sus exiguas pertenencias y se preparaba para partir.

Shirome: Un buen día, el monje legendario arribo a la casa de los Cross. Fue un largo viaje hasta Bynquisterr dónde fue repartiendo su sabiduría a cada persona que se cruzase.

????: REGRESE ESA FRUTA MALDITO VAGO

Ilumino a aquellos necesitados.

????: OIGA ESTA ORINANDO EN MI CULTIVO DE ARROZ HIJOEPUTA

Para finalmente arribar a la mansión de los Bynquistenses.

  • Desde su punto de vista, Bynquisterr no compartía nada de la lozanía que tenia Amalurz. Su cielo lóbrego parecía augurar tiempos catastróficos. Los árboles parecían más como figuras escalofriantes y oscuras o quizás simplemente había llegado un poco borracho. Encontrar la mansión Cross no iba a ser tan difícil, casi todos los caminos terminaban en ella.

    Se sentía pequeño en tierras ajenas, una pequeña figura roja y desalineada ante la inmensidad de un castillo enorme y suntuoso. Cargaba con un único palo en cuyo extremo había una bolsa con sus cosas.


Tetsuo: Espero no se tome a mal ese Cross el que haya venido.


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Re: ♕ SPIRIT BRINGERS: EMPYREAN REALM. (SAGA DE AMAGI)

Mensaje por Kida el Vie Oct 28, 2016 10:14 pm

Para máxima experiencia, recomiendo leer a la par que la música. Si ésta termina, también recomiendo no reiniciarla. Los siguientes eventos son narrados desde la perspectiva de Nakano y en ocasiones, se toma una narración omnipresente, especificada por (—) guion largo.



Prelude to Darkness

Mercenarios se sumaban a nuestra lista de preocupaciones. Gustav cada vez era más estricto y aún si no lo decía, podía ver en sus ojos lo mismo que yo percibía. Ambos creíamos que ésto tenía que ser un trabajo interno. ¿Un traidor? ¿Un espía? ¿Algún infiltrado...? Tal vez un doble agente... al final, solo Gustav sabía lo que los prisioneros habían dicho, puesto que él personalmente llevó a cabo la interrogación de la mayoría. No me gustaba la idea de que se manchase así de sangre, tampoco a su familia parecía gustarle la idea... pero peor aún era la idea de que desconfiase de todos. Incluso su propia sangre.

No lo decía, ¿cómo podría? pero sabía que debía desconfiar de todos. Su mirada lo mostraba. Yo... yo hice parte de mi deber personal patrullar junto a Asahi durante la noche, atentas de ver el más mínimo movimiento sospechoso. Le ordené a Kotaro y Hayatori hacer lo mismo. Y aún si Gustav me miraba con la misma desconfianza que a su familia, si no es que más, yo era consciente de mi inocencia y eso era suficiente para mí. Pero una cosa aún me inquietaba.

Los demás grupos, clanes y ejércitos tardaron mucho más de lo esperado en volver y cuando lo hicieron, sus números habían sufrido un gran golpe, no por los demonios... si no por emboscadas de mercenarios. Alguien buscaba debilitarnos, pero... ¿por qué? No estábamos luchando contra otro si no los demonios... ¿No debería el humano unificarse, no dividirse por cosas arbitrarias como sangre u origen, si no por el simple hecho que somos humanos...? Aunque humanidad no es necesariamente sinónimo de altruísmo... las cualidades humanas incluyen horripilantes secretos. Y la crueldad, no por ser aborrecible, deja de ser humana...

Pasaron tres días desde el ataque y todos habían sido interrogados. Los que más resistencia dieron fueron ejecutados al día siguiente.


Estuve presente durante la ejecución. Uno tras otro caminaron hacia el bloque. Uno tras otro, se desvanecieron en la nada. Gustav hizo el evento público, como advertencia a quien sea estaba convencido estaba detrás de ésto. Todas las tropas estuvimos allí. Fueron 5 quienes fueron ejecutados únicamente, pero no sabía lo brutal que podía ser un hombre en ira. El primero solo fue decapitado. Tuvo suerte. El segundo fue apaleado por un mazo en el cuerpo hasta la muerte. El tercero fue quemado en una hoguera.  El cuarto le abrieron desde el pecho hasta la cadera y esperaron que muriese. Y el último fue desmembrado y su torso latigado mientras era desprendido por cables y garfios en su piel, finalmente una bolsa fue colocada en su cabeza y una soga fue atada sobre su cuello, siendo apretada por el ejecutor y así finalmente dando un final al dolor.

Aún hoy me enferma recordar eso... fue lo que me hizo recordar que en una guerra nunca hay "buenos". Solo esperaba que ésta fuese diferente, y que la humanidad se uniera con un interés común... que inocente fuí, de pensar que los humanos seríamos capaces de dejar al lado nuestro egoísmo y odio para enfocarnos en la supervivencia... si... supervivencia.

Al final, eso es lo único que importa. No es quien esté bien o mal... solamente se trata de sobrevivir. Sobrevivir y desear que aún quede suficiente para que haya valido la pena.



Spirit Bringers:
Demonic War PT.5
Prelude of Darkness



Gustav hizo un comunicado que se envió a todos nuestros aliados. Los líderes y solo ellos debían de asistir a una junta, donde discutirían lo que se descubrió de los mercenarios, así como otros hallazgos. Antaku me informó que Gustav parecía tener un plan para descubrir al traidor, pero no me dio ningún detalle, puesto que era solo una suposición. Y pensar que son familia... Bajo circunstancias normales, Antaku tendría todos los detalles, pero ni siquiera él parece saber lo que Gustav está haciendo tras las escenas. Solo puede confiar en sí mismo... al igual que todos nosotros.

El comunicado se envió a todo el continente. A nuestros aliados en todo Brennevin. En el mientras, yo y mi clan fungimos de guardias en el castillo, para compensar por las pérdidas de Gustav. No que ésto nos hubiera ayudado a su confianza. En estos momentos que la palabra es silente, las acciones deben de hablar por nosotros. Y yo entendía que mi voz era nula en esto. Si deseaba encontrar al traidor, debía actuar, no hablar...

Me hubiera gustado saber que no sería yo quien descubriera su identidad...

—Castillo de la familia Cross, Dos días después. 2:18 PM—

—Calixto se encuentra en la torre del castillo, lugar que ha usado desde que aprendió su primer hechizo para practicar. Un círculo con distintos símbolos y líneas trazados se encuentra pintado en el suelo y en el centro, Calixto se concentra leyendo su libro mientras traza con su dedo otro símbolo, este, sin embargo, es trazado en el aire. Cuando lo termina de trazar, vuelve a abrir el libro y recita unas palabras.—

Homesick (Dark)


Calixto:
Ar Thiaf Rheibet... A-Thele-ber-set...

Antaku:
¡Hey! ¡Calixto!

Calixto:
¡BELATHA!

Antaku:
tsk tsk... Calixto, aún ni te hago nada y ya estás gritando el nombre de tu amante...

Calixto:
¡Antaku! ¡Rem santa, casi te ahogo en tu propia sangre!

Antaku:
¿¡Que clase de hechizo estás haciendo?!

Calixto:
Oh, es solo un experimento. Estaba intentando ver si puedo ingeniar un hechizo que me permita ver en tres dimensiones.

Antaku:
No sé ni pa' que pregunto...

Calixto:
¡Podría ver los objetos de todos los ángulos en todo momento! ¿No suena genial? Poder ver lo que tienes atrás, adelante, abajo, etcétera!

Antaku:
¡Eso... Eso en verdad suena útil! ¡podrías usarlo para darnos conocimiento táctico en combate, advertir de emboscadas, encontrar debilidades e incluso-

Calixto:
Encontrar mi pluma.

Antaku:
... Khe.

Calixto:
Busqué en todas partes, pero no encuentro la pluma.

Antaku:
... wow... eso suena tan normal para tí no sé que decir... En cualquier caso, cuando termines ven a la junta que Gustavito Dorito dice que puede que sea necesario que nos ayudes con algo mágico.

Calixto:
Ah, si, claro.... cuando encuentre mi pluma.

Antaku:
Buena suerte con tu hechizo.

Sirvienta:
Antaku, Milord, Gustav lo está esperando.

Antaku:
Si, si, ya voy.

Sirvienta:
¿Señor Calixto?

Calixto:
¡Ah! Alisa, ¿verdad? ¡Justo la sirvienta que necesitaba, un poco de sangre de virgen!

Sirvienta:
¿¡D-Disculpe!?

Calixto:
Solo será un pellizquito

Antaku:
... Diviértanse ustedes.

Dim moonlight


2:20 PM, Sala de juntas del castillo.

Gustav:
Muy bien. Recontemos solo para estar seguros que no falta nadie. Clan Yôsei de los Samurai.

Daimyo:
El Clan Yôsei se mantiene atento.

Gustav:
Casa Pedrhev de Bynquister.

Patriarca:
No me lo perdería.

Gustav:
Familia Erphingam

Templario:
Atento.

Gustav:
Clan ronin Hikami.

Nakano:
A sus ordenes, como siempre.

Gustav
Casa Valerie de-

La puerta se abrió y en silencio, entró Ataku. Algunas miradas lo siguieron, se esperaba que como hermano de Gustav estuviera aquí desde el inicio, pero aún si estuvo en el castillo todo el día, se las arregló para llegar tarde. Esperamos a que tomara su respectivo asiento a lado de Gustav, antes de que éste continuara. Aunque pude notar que su disgusto...

Gustav:
(Espero tengas una muy buena explicación por llegar tarde. Hablaremos luego de eso. ¿Donde está Calixto?)

Antaku:
(Se puso terco otra vez...)

Gustav:
(Justo lo que necesitaba...) Ehem... Sigamos. Casa Valerie.

Noble (Valerie):
Usted me conoce, milord.

Gustav:
Clan Matabashiki de los Samurai.

Daimyo:
Daimyo presente.

La lista de Gustav siguió por al menos otros diez nombres, intentar recordarlos todos debió ser una pesadilla, una que probablemente memorizó desde el primer día. Pude ver en los ojos de Antaku al lado de Gustav un poco de desesperación durante la formalidad. Un dato interesante es que la sala de junta tenía todas las sillas llenas salvo por dos, una que supondría uno que pertenecería a Calixto y la de alguien que... no fue hasta después nos había sido notificado había muerto recientemente. Aún así, todos los aliados estábamos allí y el encuentro estaba por comenzar.

Gustav:
Bien, podemos empezar. Primero que nada, quiero agradecer la presencia de cada uno de ustedes. Hace ya dos meses no hago una convocatoria como esta, sin embargo, es tiempo de discutir nuestros asuntos como aliados en este conflicto. Como bien sabrán, la batalla del cañón fue instrumental para evitar la propagación de la guerra a otras regiones, sin embargo, recientemente hemos recibido informes de invasiones en la región de Unukulhai, Vygor oeste y las regiones suroeste de Amalruz.

Patriarca (Pedhrev):
Si, he escuchado los informes. De hecho esperaba tener respuestas. Si mal no recuerdo, la batalla del cañón debía ser la primera y última. Debíamos de luchar contra rezagados y desertores después no contra enteras fuerzas de Guerrilla. Y sigo perdiendo hombres cada día en cada misión, sin mencionar los pueblos que siguen desapareciendo.

Nakano:
Milord, si me permite, hace una semana mi clan fue enviado a un reconocimiento al oeste. El pueblo de Mirakaras fue quemado a sus cimientos y sus pobladores consumidos o masacrados por demonios. Llegamos a la escena, pero fue demasiado tarde. Sin embargo, logramos confirmar una cosa. No son solo Demonios quienes han estado interfiriendo. Seguro sus agentes en este territorio que tanto han estado observando el castillo le habrán informado del ataque.

Patriarca (Pedhrev):
Tch...

Gustav:
Ah, eso... Planeaba preguntar al respecto, de hecho. Si mal no recuerdo, nuestro acuerdo era que mantuviese sus agentes en las fronteras, no en mi territorio. ¿Le importaría explicarme el motivo?

Patriarca (Pedhrev):
No confío en el clan Ronin. Tengo mis motivos. Le aseguro que los agentes están solo aquí para vigilarles.

Daimyo (Matabashiki):
Lord Jensen me ha mantenido informado, algo que agradezco de él, dado que los agentes de Pedhrev pueden viajar con más facilidad que mis Shinobi en estas tierras. Hemos tolerado al "Clan" de los Ronin porque han probado ser útiles, pero ¿no le parece demasiada coincidencia que hayan atacado cuando ellos eran los únicos en el lugar y que no hayan sufrido ninguna pérdida?

Patriarca (Pedhrev):
Daimyo Kakinomoto y yo hemos discutido en el pasado la involucración de los Ronin. Creemos que hay... evidencia que los pone en posición de sospechas.

Nakano:
...

Daimyo (Yôsei):
Debo decir, concuerdo con Matabishiki y Pedrhev. Estamos hablando de Ronin. Los suyos no conocen la lealtad, si la conocieran, no estarían vivos. Si alguien es poco confiable aquí, son ellos. Yo propongo que se realice una investigación sobre los Ronin para asegurar su inocencia.

Antaku:
Oh, pero claro, eso suena como una magnífica idea. Y dígame, ¿Cómo planea probar que están involucrados? Seguro que habrá cientos de evidencias...

Daimyo (Yôsei):
...

Gustav:
Permítanme recordarles sus propios reportes, caballeros. Sus armadas debían volver incluso un día antes que la del clan Hikami. En cambio, debido a tanto condiciones climatológicas como, según lo redactó su teniente "otros improvistos" que especificó no eran enfrentamientos, se vio obligado a esperar. Y le recuerdo que el Clan Hikami no dispone de magos u onmyoji. Lamento decirle que sus acusaciones tienen poca evidencia.

Templario (Erphingam):
Nos estamos desvirtuando del tema. Necesitamos saber cual es el siguiente paso para purgar a esas monstruosidades. Si hay entre nosotros un traidor, no cambia que debemos de limpiar el mundo de Demonios.

Caballero (Aldringen):
Aún así, si tenemos a un traidor, deberíamos de trabajar juntos para encontrarlo.

Tetsuo:
Bola de tarados pendejos. ¡Pregunten y ya! ¡Tienen a los mercenarios!

Había estado allí desde hace rato, sin decir nada. Sentado un poco alejado del resto, reclinado y subiendo los pies a una mesa más pequeña en la esquina de la habitación. Llegó hace un par de días, fue Isami quien lo encontró. Inmediatamente intentó suprimirlo, pensando que se trataba de otro mercenario, pero...

Arrival escribió:

Nakano:
¿¡Que está pasando aquí?!



Isami:
¡Nak-ansama *ack* intruso!

Nakano:
¿Atacó primero?

Isami:
n-no...

Nakano:
¡Entonces no sé que estabas intentando, ni siquiera estamos en el castillo!

Sobra decir que tuve que disculparme por parte de Isami, pero el hombre no parecía interesado en ello, de hecho, parecía que disfrutó el evento ligeramente. Fue poco después que mencionó que venía a hablar con Gustav y, aún si su olor era... poco favorable, asumí que podía tratarse de una emergencia, por lo que lo llevé hasta él. Desde entonces se quedó en el castillo. Parecía una buena idea en el momento.

Tetsuo:
Traigan uno aquí, si tanto dudan de entre ustedes, solo pregunten y ya.

Gustav:
...Tomamos algunos prisioneros, sí, pero ninguno habló. Debo aplaudir a su profesionalismo.

Noble (Valerie):
Me gustaría hacer una pregunta, si es posible. ¿Los Mercenarios llevaban alguna marca...? ¿Eran de algún grupo específico? De ser así, estoy segura que una contra-oferta será suficiente; los grupos mercenarios son un negocio y su lealtad tiene valor monetario.

Gustav :
...

Noble (Valerie):
¿Milord?

Tetsuo:
(Eso pasa cuando te molestas tanto, señorito... Se te pasan las cosas más obvias por pendejo :v)

Gustav :
(Tu guarda silencio). ¡Guardia!

Guardia:
Milord.

Gustav :
Trae a uno de los prisioneros. Cualquiera funciona. Lleva a dos más contigo, como precaución.

Guardia:
*Reverencia*

Patriarca (Pedhrev):
Tres guardias solo para traer a un prisionero un par de metros me parece un poco excesivo.

Gustav :
Nunca se puede tener demasiado cuidado...

Patriarca (Pedhrev):
En cualquier caso, tal vez deberíamos pensar en el traidor un poco, mientras llega el prisionero...

Daimyo (Matabashiki):
Yo le sugiero, lord Cross, que reconsidere la posición de los Ronin en sus planes. He escuchado que han servido como sus guardias estos días.

Gustav :
¿Algún problema con eso?

Daimyo (Matabashiki):
Seguro sabe que los ronin son herramientas que fallaron. Espadas rotas. No tienen honor y si me permite la acusación, son unos cobardes.

Gustav :
Conozco el origen de los Ronin. ¿Le importaría decirme que tiene esto que con el tema actual?

Patriarca (Pedhrev):
Lo que quiere decir, es que su lealtad no existe, como su mera vida comprueba. El aire que respiran es casi un insulto para los Samurai, o eso me han dicho.

Daimyo (Matabashiki):
No niego que de no ser porque han probado ser útiles aún, estaría dando caza a cada uno de sus miembros.

Nakano:
Espero que percate bajo que luz le ponen estas amenazas, Daimyo.

Daimyo (Matabashiki):
Espero que te percates que no tienes derecho a dirigirte a mí, Ronin. No me importa quien haya sido tu maestro, su honor ha sido por siempre mancillado por tu cobardía. Si hay un sospechoso entre nosotros, los únicos tan cobardes para atacar durante una guerra contra demonios son los Ronin. Tienes suerte que tus chacales hayan sido los únicos capaz de dirigir la batalla del cañón, de lo contrario- no, no mereces ni ser tocada por mi hoja-

Nakano:
¿Se da cuenta todos los samurai que podrían seguir sirviendo, por ejemplo, en esta guerra si no fuera por esa estúpida tradición?

Daimyo (Yôsei):
¿¡Como te atreves?! *con una mano en la Tachi en su cintura*

Antaku:
¡heyHeyHEY! ¡Calmados!

Noble (Valerie):
Caballeros, no veo sentido en atacar a una dama de esa forma por su ideología.

Gustav :
Daimyo Matabishiki, creo que ha dejado su punto claro. El clan Hikami está bajo mi protección, al igual que todos ustedes, mientras estén en MI castillo, así que no quiero nada de peleas internas. ¿Quedé claro...?

Daimyo (Matabashiki):
... transparente.

Nakano:
... me disculpo por mi conducta. No volverá a pasar.

You deserved better from me than one sword

No fue mucho la espera, durante la cual, hubo un muy incómodo silencio, acompañado de miradas y algunos susurros obvios. No confiaban en nosotros, los Ronin. No podía culparles, después de todo, Ronin a sus ojos son aquellos que no tienen lealtad. Y no importa lo que dijera, no iba a cambiar sus opiniones. Era obvio que solo los clanes Samurai tenían hostilidad hacia nosotros, pero también era obvio que su desconfianza era contagiosa, pues las miradas de los demás parecía comenzar a creer las palabras del daimyo. Me mantuve callada mientras seguían haciendo acusaciones en secreto, hasta que finalmente llegó.

Gustav :
Gracias guardias, pueden retirarse.


Mercenario:
Si que saben tratar a los invitados... esperaba que la próxima vez que estuviera atada fuera diferente.

Gustav :
Hablarás solo cuando se te de permiso.

Mercenario:
Y yo que esperaba que se hubiera calmado ya... oh bueno.

Gustav :
Esta es tu última oportunidad par-.

Tetsuo:
Tu cállate. No sabes preguntar o pedir las cosas.

Mercenario:
Y que lo digas, seguro solo le hace falta una buena cogida. wanna fuc?.

—Algunas risas contenidas se escuchan, mientras que Gustav mira un tanto molesto a tanto el monje, por haberle interrumpido como a la prisionera por sus comentarios inapropiados. Su mirada se dirige violentamente hacia Antaku cuando éste abre la boca para reír fuertemente. Tras esa mirada, Antaku cierra la boca y aparta su mirada de Gustav para evitar reír más. Entonces se hace el silencio otra vez—

Tetsuo:
¡Ya me caíste bien!

Gustav :
Tetsuo, si no te molesta, tenemos que-.

Tetsuo:
No, tu no sabes preguntar. Y es obvio que la señorita no te dirá nada. Así que cierra el pico y deja que se vaya.

Gustav :
¿Que se vaya? ¡¿Te das cuenta de lo que dices?!

Tetsuo:
Me doy cuenta que estoy hablando con un "Noble" y no con un demonio, aunque a veces es difícil distinguir tanto para mí como para él.


Gustav: :
...

Antaku:
(Owned) Bien, Tetsu, puedes llevártela.

Daimyo (Yôsei):
¿Es eso sabio?

Antaku:
Sabio o no...


Mercenario:
Agradecería, pero creo que es mejor terminar bien.

Gustav :
... solo llévensela.

Nakano:
Bárbara.

—Antes de que los guardias la tomen, todos se detienen por un momento al escuchar a la Ronin hablar. Incluso la mercenaria parecía un tanto confundida, no esperaba escuchar su nombre.—

Mercenario:
Ay no... mira cariño, lo siento, seguramente estaba ebria porque no recuerdo cuand-.

Nakano:
No le conozco ni usted a mí, pero conoce a una amiga mía. Antes de que se vaya, quiero que conteste algo..

Mercenario:
Supongo...(?) Mira, preferiría no quedarme más tiempo aquí del necesario, así que como sea.

Nakano:
El grupo con el que viajaste, ¿tenían algo en común?

Mercenario:
Yee, todos eran unos perdedores. Al menos uno tenía un buen paquete, pero el resto eran meh. Fuera de eso, no.

Nakano:
Gracias.

Sabía que hablar me pondría en una posición difícil. ¿Que probabilidad había que el mercenario que traerían sería esa mujer que era némesis de un miembro de mi clan? Vi mi oportunidad y la tomé. Aún si esto traía aún más sospechas de las necesarias sobre mí. Gracias a esto, pudimos confirmar que los mercenarios eran independientes, no un grupo. Esto era preocupante. ¿Contratar independiente a cientos de mercenarios? Con quien estuviéramos tratando tenía mucho dinero. Procuré mantener el silencio el resto de la junta.

Discutimos también sobre el magatsu no bunshi, como nosotros los Samurai comenzamos a llamarle al comandante demonio. Llegamos a la conclusión que nunca realmente lo habíamos visto combatir... El encuentro prosiguió por un tiempo, nadie sentía la hostilidad más que yo, pero al final sabía que no había nada que pudiera hacer.




What Can You Do?

—2:27 PM, Torre de Calixto—

Calixto:
Mientras más te muevas más va a doler.

Sirvienta:
L-lo siento, es solo que... nunca había tenido que...

Calixto:
Para todo hay una primera vez... a no ser que tengas alzheimer, en tonces todo es la primera vez.

Sirvienta:
¿Que siquiera significa eso?

Calixto:
No te preocupes por eso, ahora, cierra los ojos y terminaremos más rápido de lo que crees.

Sirvienta:
S-si... p-pero... va a doler y... es tan grande...

Calixto:
No exageres.

Sirvienta:
S-solo hágalo rápido...

Calixto:
Si, si.

Sirvienta:
Hnng... ¡aaah!


Calixto:
Listo. Ve a lavarte el dedo y sigue con tu día.

Sirvienta:
G-gracias.

Calixto:
(todo por una cortadita... cuanto arguende. Al menos tengo ya todo lo necesario para terminar, por suerte pude hacer la preparación casi completa antes de que llegara Antaku.)

Footsteps of calamity

—Calixto abre su libro de notas, donde había estado escribiendo el procedimiento que estaba siguiendo para poderlo replicar luego en caso de funcionar. Solo en caso de que el hechizo no tenga ningún efecto descartaría las páginas, pero su eterna curiosidad mágica le obligaba a mantener notas. En éste empezó a escribir un par de palabras en un idioma arcano, esperando que sean adecuadas para darle al hechizo el efecto que busca. Tras terminar, coloca todos los objetos que usará, incluyendo la gota de sangre. Pronto comienza a pronunciar su hechizo—

Calixto:
Rhe lina phar sabbah.


—Las "ofrendas" desaparecen, convirtiéndose en polvo que rodea al mago y se coloca en el suelo en forma de un círculo mágico. Pronto éste comienza a brillar y Calixto prosigue el hechizo.—

Calixto:
Thebel in azoth, arc abbal zobek...

—La magia rodeando a Calixto comienza a concentrarse. Como si la luz fuese una neblina que se dirige hacia un solo punto, ese punto siendo el hechicero Cross. La luz dejó de comportarse como tal, ahora pareciendo más una nube luminosa que gira como un lento tornado alrededor del mago... hasta que se cierra, entrando al cuerpo del mago que por unos momentos desprende una luminosidad similar a la de la nube... cuando la luz cesa, abre los ojos... y percibe algo...—


Esto... ¡esto es...!




—2:33 PM, Sala de juntas...—

Resolve (Dark)

Gustav:
Hemos sufrido derrotas, pero recordemos también nuestras victorias. Cada una es un paso más hacia la derrota de nuestro adversario. Como dije, hemos reducido el número de demonios considerablemente, pero la guerra aún no termina. Podemos confirmar dos cosas. El enemigo ya no se mueve en una horda uniforme si no en varios grupos pequeños y organizados. Parece que nuestro enemigo ahora está optando por la guerrilla para su victoria. Es por eso que propongo esto.

Patriarca (Pedrhev):
Espero se de cuenta el impacto que ésto tendrá en la economía. Si accedemos a ésto, tendremos que acabar esta guerra en menos de un año, o el costo será... Vasto. Le ruego que considere bien estos factores.

Gustav:
Estoy consciente de los peligros, Sir Jensen. Pero también estoy consciente que cualquier lugar lejano a una muralla está en peligro de ser destruido. Y yo planeo reducir las muertes lo más posible.

Noble (Valerie):
Pero... evacuar a todos los civiles como refugiados... estaríamos condenando todo Bynquister a convertirse en un campo de batalla...

Gustav:
Si resulta y conseguimos el apoyo de las brujas de Unukulhai, entonces la guerra quedará confinada a Bynquister. Y si me preguntas a mí, es mucho mejor así, a que todo el continente sea destruído lentamente... Solo puedo lograr esto con la colaboración de todos ustedes... Así, incluso si hay un traidor entre nosotros, la población no será masacrada.

Templario (Erphingam):
Si el plan de Cross resulta, estaremos solo nosotros contra los demonios... no me parece un mal trato. Además con la diosa de nuestro lado no hay forma de que perdamos.

Daimyo (Matabashiki):
Señor Cross, espero que entienda que de hacer esto, retiraré el 50% de mis tropas de la región. No voy a condenar a mi clan entero a morir.

Noble (Valerie):
Me temo que haré algo similar... lo siento, una guerra sin donde a retirarse es simplemente demasiado peligrosa... sin embargo, yo estoy completamente dentro. Me quedaré con una porción de mis tropas a dirigir lo que necesite. Espero no cometer un error.

Templario (Erphingam):
Con tan poca fé, no me extraña tengan miedo. El 100% de mi familia y templarios estarán aquí, menos los infieles que decidan huír.

Patriarca (Pedrhev):
No puedo hacer nada si de verdad planean hacer esto, fuera de decir que no puedo apoyar esta idea con toda mi energía. Aún así, siendo de Bynquister no tengo donde retirarme, así que no me queda opción.

Uno tras otro, cada uno daba su opinión del plan. Ninguno se opuso abiertamente, pero estaba claro quienes se oponían a la idea y quienes no. Su plan era atraer la atención del Magatsu no Bunshi a una sola área, obligarle a reagrupar a sus tropas, evacuar a todos los civiles de Bynquister, dejando atrás a todos los guerreros. Entonces establecer una cuarentena a base de magia en toda la región... así, no se esparcirían los demonios al resto del continente. ¿Que pasaría con el Traidor...? Habíamos decidido dejar ese tema, viendo que no había evidencia hacia nadie... Aún. Pero Gustav parecía tener algo en mente... su mirada decía que sabía algo que el resto parecíamos haber pasado por alto.

Pronto, todos accedieron y Gustav les entregó a cada uno sus zonas para evacuar, mientras a nosotros...

Gustav:
Por último, El clan Hikami... Lady Nakano, usted queda a cargo de reunir a los demonios. Confío que no me va a defraudar.

Era integral para el plan. Si realizamos la evacuación sin antes reagrupar a los demonios, corríamos el riesgo de que el Magatsu no bunshi huyera, y todo sería en vano. Era una responsabilidad... demasiado grande. Pero por alguna razón...

Nakano:
No lo haré. Tengo confianza que puedo lograrlo.

Por alguna razón, no dudé en aceptarla. Hoy recuerdo ese día y aún me pregunto cómo accedí tan rápido... ¿fue un ataque de confianza? ¿acaso fue resultado de la desconfianza de todos? ¿Estaba tratando de probar algo...?
Uno a uno nos retiramos de esa habitación, dejando solo a Antaku y a Gustav atrás... Yo me dirigí a la sala de estrategia, para hablar con Hayatori sobre el siguiente paso a tomar.

—2:38 PM, sala de juntas...—

Remember your Humanity

Antaku:
Entonces... ¿ya tienes una idea de quien fue el responsable...?

Gustav:
... Estoy seguro quienes son inocentes, al menos...

Antaku:
Hey... ¿todo bien...?

Gustav:
... mantén un ojo sobre Nakano. Asegúrate que logra lo que le pedí. Tengo algo que hacer.

Antaku:
Claro... por cierto... nah, olvídalo, muy fuera de personaje. Hablamos luego grandote.

—Antaku se retira de la habitación, cerrando la puerta detrás suyo. Gustav se pone de pie y se acerca a la ventana, mirando a la distancia y viendo a Tetsuo no muy lejos caminando con la Mujer aparentemente llamada Bárbara y otros mercenarios... el pensamiento de matarlos cruza su mente, no puede confiar en ellos... pero...—


Gustav:
...

... escribió:

Me doy cuenta que estoy hablando con un "Noble" y no con un demonio, aunque a veces es difícil distinguir.

Gustav:
... (Es más sabio de lo que le dí crédito...)

... escribió:

... Ten cuidado que en la guerra no solo se pierden vidas sino también hombres.

Gustav:
... (¿Que se supone que haga...?)




—Afuera de la sala de juntas.—

Antaku:
*suspiro* (vaya día... Tendré que ir a molestar a Calixto por no estar presente, tal vez eso me anime un poco.)

pt 1/2


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Re: ♕ SPIRIT BRINGERS: EMPYREAN REALM. (SAGA DE AMAGI)

Mensaje por Kida el Vie Oct 28, 2016 10:24 pm



Pt.2/2




Castillo Cross, sala de estrategia. 2:39 PM

Premonition

Hayatori:
¿Entonces? ¿Cómo le fue?

Nakano:
...

Hayatori:
¿Nakano-sama?

Naknao:
Como esperado... realmente no confían en nosotros, especialmente los otros clanes.

Hayatori:
No es fácil cambiar su punto de vista, supongo... No importa que tanto hagamos siempre seremos Ronin para ellos...

Nakano:
Lo sé...

—Nakano finalmente parece perder fuerza, sus piernas se debilitan y empieza a caer de rodillas. Inmediatamente, Hayatori se mueve y la intenta atrapar, sin embargo, Nakano está ya en el suelo cuando la samurai se mueve...—

Hayatori:
¡HEY!

Nakano:
... lo siento... creo que esa junta drenó mi energía más de lo que pensé que había...

Hayatori:
Debió haber sido difícil.

Nakano:
No tienes idea...

Hayatori:
... los planes de combate pueden esperar. Creo que necesitas descansar.

Nakano:
Quisiera darte la razón, pero esto es urgente. necesitamos un plan para la próxima semana... mientras más tardemos, más demonios escaparán a otras regiones.

Hayatori:
En ese caso deje que yo me encargue. Necesita descansar y es final.

Nakano:
...

No tenía la energía para discutir más. Hayatori me ayudó a levantarme y me acompañó hasta la que era mi habitación. Allí, me pidió que le resumiera lo que había pasado en la junta. Hice mi mejor esfuerzo para omitir las acusaciones, o al menos, evitar enfatizarlas tanto como en mi cabeza estaban. Las palabras del Daimyo resonaban en mi cabeza... entre la muerte de varios de mis compañeros ya tenía la guardia baja, sus palabras me hicieron pensar que tal vez tenían razón... Tal vez.


Hayatori:
Entonces necesitamos hacer que se agrupen... no suena fácil.

Nakano:
Y por eso debemos trabajar juntas, para-

Hayatori:
No, puedo hacerlo con ayuda de Kotaro. No lo parece, pero tiene muy buen ojo y es perceptivo. Si quieres sobrevivir a lo que viene necesitarás estar al 100% y para eso necesitas descansar.

Nakano:
... sobrevivir... No sé porqué, pero últimamente detesto esa palabra.

Hayatori:
Nakano-sama, entiendo bien cómo se siente. No debería hacer eso.

Nakano:
... ¿Que cosa...?

Hayatori:
Culparse. Decidió vivir, ¿no? No haga eso de arrepentirte.

Nakano:
¿... Cómo...?

Hayatori:
Se siente mal porque ha sobrevivido lo que muchos otros no, ¿no es así? Me parece que todo Ronin en algún punto habrá sentido eso. Solo me puedo imaginar lo que usted, teniendo un clan que dirigir debe sentir.

Nakano:
Bueno... soy su señora, ¿no? sus vidas dependen de que tome las decisiones correctas... habíamos estado en batallas antes, pero nunca una guerra... el más mínimo error le cuesta la vida a alguien... y son mi responsabilidad.

Hayatori:
No. Hay cosas que nadie puede cambiar. Te culpas por cosas fuera de tu control.

Nakano:
... Disculpa la pregunta repentina, pero... ¿tu porqué decidiste no cometer suicidio honorable...? Suenas tan determinada... tan segura...

Hayatori:
Nunca le ví sentido a eso. Si fuera para salvar a alguien, seguro. Pero no veo sentido a morir, siendo que viva puedo aún hacer algo por mejorar el mundo.

Nakano:
... Ya veo.

Hayatori:
... estoy segura que Kisaki pensaba lo mismo.

Nakano:
¡...! ¿Conoces a...?

Hayatori:
Solo por nombre. Sé que fue tu maestro... una vez nos visitaron, recuerdo verte pasar junto con él algunas veces cuando venía a recibir encargos de mi Daimyo que eran "Demasiado mundanos" para nosotros, tu nombre se quedó en mi mente desde entonces. El tipo solía meterse en problemas con mi clan por su ideología seguido, aunque por suerte, nunca llegó a mayores... él fue quien me metió la idea que morir una muerte temprana era tonto. Claro, era solo una niña, pero las palabras que me dejó me marcaron ¿sabes?

Nakano:
¿Es por eso que decidiste venir conmigo cuando tu maestro murió?

Hayatori:
Bueno, dije "Nakano era la aprendiz de Kisaki, Kisaki era bueno, Nakano sigue viva, seguro comparte su ideología" Y por eso fui a buscarte. Sabía que contigo tenía la oportunidad de seguir adelante y ser parte de algo. Y con esta guerra, no me has decepcionado.

Nakano:
Me halagas... pero dime, ¿que palabras te dejó Kis- ... Mi maestro?

Hayatori:
"Desde nacer tenemos mortalidad, pero somos nosotros quienes nos damos vida unos a los otros." No tenía idea que se trataba de decir, fue hasta que llegué a mi adolescencia que realmente entendí a lo que se refería. Depende de nosotros que seamos felices, así como quienes nos rodean. Y eso eventualmente me llevó a pensar que mientras pueda hacer algo, lo haré. Y por consiguiente, dejé de ver sentido a acabar prematuramente con cualquier vida.

Nakano:
Pero no pareces contenerte cuando luchamos.

Hayatori:
Mera supervivencia. Si tengo que elegir entre matar o morir, creo que prefiero matar. Supongo que eso me hace un poco hipócrita, ¿no?

Nakano:
Tal vez un poco... Pero tiene sentido. Somos humanos, después de todo.

Hayatori:
En cualquier caso, no sé que le pasó a Kisaki, pero te aseguro que detestaría que pensaras así...

Past escribió:No dejes que tu impaciencia te vuelva a ganar... ¿de acuerdo? Promételo...

Nakano:
...Hmmh... es curioso, incluso hoy sigue siendo el maestro en todo sentido de la palabra... (Kisaki...)

Hayatori:
Allí lo tienes. Ahora, necesitas recuperar tu fuerza. Yo y Kotaro podemos encargarnos... y si no, igual el mundo no acabará por un día más.

Hayatori:
¡A NO SER QUE ALGUIEN DECIDA ESPIAR EN CONVERSACIONES AJENAS!

Implore the Dawn

La idea desapareció pronto, en cambio, gracias a lo único que ahora podía considerar familia pude sentir más bien alegría. Durante mi conversación con Hayatori, Isami y Asahi cayeron al suelo, abriendo la puerta, aparentemente asustados por haber sido vistos. Asahi estaba encima de Isami y cuando se levantaron inmediatamente empezaron a disculparse por escuchar. No que me molestara.

Asahi:
E-En verdad lo siento, Isami me llamó y dijo que que vio a Hayatori casi cargarte, pensamos que estabas herida y-

Isami:
¡Kotaro me dijo que vio que caíste poco antes, también así que fui por Asahi y-!

Nakano:
No tienen que disculparse. Entiendo que no querían hacer ningún mal. Además, esa entrada me alegró la tarde.

Isami:
¿En verdad? ¡¿Eso tuvo un efecto?!

Asahi:
(Hablando de cosas inesperadas...)

Hayatori:
Eres demasiado buena, Nakano. Yo les daría una bofetada a ambos por meter su nariz donde no los llaman.

Isami:
¡Hey, al menos al fin sabemos más de nuestra compañera! Ahora la única con secretos eres tú, Asahi >_>

Asahi:
... ¿Porqué me miras así? no pienso hablar, menos contigo.

Nakano:
heh... heheh...

Sus palabras eran tan ciertas... incluso cuando peor me sentía, ellos me dieron vida una vez más. "Somos nosotros quienes damos vida a otros"... quiero inmortalizar estas palabras. Incluso ahora, mantenemos con vida a Kisaki y él a nosotros... y con esto escrito, quiero que estas palabras sobrevivan. Y ojalá y traigan tanta esperanza a otros como a mí me trajo... pero la historia aún no termina. Y es hora de cerrar este interludio...

Resolve (Light)

—Los miembros originales del clan Hikami se reúnen en la mesa donde el mapa táctico se encuentra. Uno tras otro comienzan a hacer llover ideas, cómo hacer que los demonios se reagrupen. Algunos sugerían un cebo, pero otros sugerían ideas tan locas como usar magia para ponerlos a todos en un solo lugar.—


Isami:
¡ooooh, habla la experta en magia!

Asahi:
Isami, Te juro que uno de estos días...

Kotaro:
Debo admitir Isami, sí es una idea loca. Además, no tenemos un solo Omnyoji en el clan, aparte de Calixto no conozco a nadie que pudiera hacer eso, si es que es posible. Y en mi experiencia con magia, primero necesitaríamos descubrir la localización de cada uno de los demonios o no podríamos transportarlos.

Isami:
Bueno, bueno, entiendo... allá va una idea.

Hayatori:
Hmmm... Está claro que un cebo no funcionará. Estamos lidiando con un táctico maestro... y magia tampoco es muy factible. ¿Alguna otra idea?

Asahi:
... si mal no recuerdo, Magatsu no bunshi ha estado buscando formas de salir de Bynquister, ¿no? Solo es gracias a nuestra alianza con las familias Valerie y Pedrhev que los hemos logrado mantener... al menos a cierto punto fuera.

Kotaro:
Creo que tienes algo de valor allí... sigue.

Asahi:
Bueno, cuando era parte del clan Seishin, recuerdo que una vez fuimos a combatir con un clan rival, los Hitomaro. Recuerdo que estaban dispersados, así que nuestro táctico nos ordenó ir cada uno de nosotros con nuestro maestro. Íbamos a atacar en guerrilla como los demonios hacen ahora. Sabíamos que los enemigos tenían un conflicto interno, desde que Ichigo Hitomaro fue culpado por matar al Daimyo Takasugi.

Hayatori:
Recuerdo cuando decían eso. Resultó que era inocente al final, ¿no? Fue un Shinobi renegado ex-Matabishiki que lo mato.

Asahi:
Eso dicen, al menos, y los Matabishiki SI mataron al shinobi que fue acusado. El punto es que utilizaron su división aparente para engañarnos. Retiraron a sus tropas de un punto clave con la excusa de tener refuerzos para suprimir una pelea interna. Mordimos el cebo y nuestro táctico decidió concentrar nuestro ataque en ese punto clave mientras los shinobi se encargaban de aumentar el caos interno... cuando atacamos, nos rodearon, y los shinobi fueron capturados. De no ser por las Kunoichi que infiltramos años antes, es posible que nuestro Damiyo hubiera muerto ese mismo día.

Kotaro:
Estás sugiriendo que nos concentremos en el traidor, ¿verdad? Matar dos pájaros de un tiro.

Asahi:
N-no realmente... solo pensé que podríamos ver esa situación y aprender algo de ello, pero tu idea funciona mejor.

Hayatori:
Hmm... Estaríamos arriesgándonos a que Magatsu no bunshi escape de Bynquister, pero lo que él no sabe es que si jugamos bien nuestras cartas lo tendríamos atrapado.

Kotaro:
Pero tendremos que ser puntuales si hacemos esto. No debe haber un retraso entre la cuarentena y nuestro cebo... y eso es asumiendo que descubramos quien es el traidor a tiempo...

Shadelight

Antaku:
Creo que puedo ayudarles con eso.

Hayatori:
Antaku-dono. ¿Que hace aquí...?

Antaku:
Calixto se fue, pero dejó atrás sus notas... parece que descubrió quien era el traidor.




Me notificaron poco después que el mago Calixto había desaparecido. Nadie lo vio irse, pero sus notas dejaban bien claro lo que había pasado. Realizó un hechizo experimental para intentar aumentar su vista... funcionó mucho mejor de lo esperado. Fue capaz de ver algo que nadie más podía ver. No lo explicó con detalle, nunca pude preguntar, pero aparentemente, fue capaz de "ver" la causa de los sucesos ocurridos, aunque no explicó que quería decir ésto. Su última nota decía que debía confirmarlo con sus propios ojos...

Entre sus notas, especificó una cosa... "Si es verdad lo que ví... entonces subestimamos a nuestro oponente. El Verdrehte tiene más poder del que pensamos originalmente...". Solo podíamos imaginar lo que ésto significaba. Inmediatamente, se hicieron planes para buscar a Calixto. Pero todos debían esperar. Una vez Gustav fue informado, ordenó esperar un poco. Entonces se retiró... No fue hasta el día siguiente que tuvimos un curso de acción. Solo puedo imaginar lo que pasó ese día entre Calixto y el guardián...

Mismo día, Bynquister oeste. 6:39 PM. Los caballos de los guardias del señor suenan contra la piedra del camino. Después de la junta, está listo para dirigirse a casa... pero en el camino, alguien lo bloquea.—


To be continued

Guardia:
¡Lord Calixto Cross!

Calixto:
Si saben lo que les conviene, me dejarán hablar con su señor.

Guardia:
...

Jensen:
Ah, Calixto. ¿A que se debe esto?

Calixto:
Jensen Pedrhev. Exijo una explicación a los actos de sus agentes.

Jensen:
Tal vez si hubiera estado en la junta, señor, sabría su motivo.

Calixto:
Estoy al tanto de que dice hacerlo por proteger a mi primo. Pero eso no explica porqué vi a uno de sus agentes contratando mercenarios... en su nombre.

Jensen:
...

Guardia:
¿Señor?

Calixto:
¿Que tiene que decir en su defensa...?

Jensen:
Nada. Es verdad.

Calixto:
... ¿Por qué? No tiene sentido... incluso yo, que no estoy al tanto de todo lo que ocurre sé que no tiene sentido...

Jensen:
Eso demuestra lo poco que sabes, chico... Y ahora es mi deber mantenerte callado.

Calixto:
No lo creo. Al final de cuentas, soy un Cross, y es mi deber mantener a salvo el resto de Bynquister...


Aún si tengo que matarle para eso.

Jensen:
Hehe... heheh... oh, chico... supongo que si voy contra tí...

Jensen:
¡Necesitaré cada onza de este poder demoníaco!


Calixto:
Lord Jensen... ¿Que ha hecho...?


AHORA APAGARÉ ESOS ORBES DE LUZ QUE NOS OFENDEN. CALIXTO CROSS

Spirit Bringers:
Demonic War PT.5
Prelude of darkness

Fin



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Re: ♕ SPIRIT BRINGERS: EMPYREAN REALM. (SAGA DE AMAGI)

Mensaje por Lunar el Miér Nov 09, 2016 9:58 pm

ソプラ


  • Veía su reflejo en la límpida superficie del riachuelo que cruzaba todo el valle, tomo con las dos manos algo de agua y la virtio en sus cabellos dorados que caían sobre su frente y en su cara. Estaba algo manchada y oscura en el area de las mejillas. El par de días que llevaban viajando le cobro factura a Shirome, al menos en cuestión de su apariencia física.

    El valle, verde, se extendía por todo la vista. Era un bello día dónde el sol acariciaba con tenues rayos. Naomi se dedicaba a atender al par de caballos.



Naomi: Creo que Pardo se lastimo un poco luego de ese combate contra bandidos.

Shirome: ¿Ah, si? ¿Nada severo?

Naomi: Al parecer no *Acaricia al caballo.* Pobre, pobre criaturita, fuiste muy valiente.

Shirome: ¡Osu! *Se sienta y cruza las piernas, mientras gotas caen de sus largos mechones dorados.* Luego de salvar a esos viajeros y que repartieramos justicia quede con algo de hambre. ¿Tenemos algo para comer?

Naomi: Supongo puedo preparar algo. *Suspira.*

Shirome: ¡Perfecto! ¡Oh, oh! ¿En que fue lo último que me quede de la historia.

Naomi: No sé... El monje llegando con los Cross.

Shirome: Oh, sí, sí.

  • Shirome sonrió casi de oreja a oreja, le encantaba contar esas historias. El viento sacudió el césped y las hojas de los árboles. Durante el transcurso de los días que habían viajado juntos, de vez en cuando se detenían para auxiliar a alguna persona que lo necesitara o capturando a algún rufián que osara ser asaltante de las carreteras.


Shirome: Luego de llegar a la mansión, Tetsuo hizo grandes cosas para los señores Cross. Fue consejero personal de Gustav ya que lo veía como una gran hombre sabio. Apoyaba espiritualmente a las tropas e incluso llego a sumar elementos importantes para ellos, claro, siempre inspirados en su ejemplo de trascendencia...



Tetsuo habia escoltado al grupo de mercenarios por los que abogo por su vida a las orillas de las propiedades Cross. Salieron al camino principal, sorteando una fuente para despues avanzar hasta una rejilla que funcionaba como entrada principal. En su mente sentia algo de tranquilidad porque evito matanzas innecesarias, sentia algo de lástima por ellos, tristes vidas sin rumbo. Esperaba que a la siguiente supieran escoger mejor sus oponentes.


Barbara: *Mira de soslayo a Tetsuo.* Esas ropas... ¿Que hace un monjecito por aquí? Y más uno de buen ver, que desperdicio por esa carita tuya.

Tetsuo: *La mira dubitativo.* Hago mis labores, evito que estos pecadores hagan peores cosas. Si como no.

El resto de los mercenarios se dividian en los que sus caras era el reflejo del alivio de que se salvaron de morir y la imprudente alegría y pedantería que caracteriza a los imbéciles. Tetsuo deseaba que se fueran rapido, así pudiese regresar a hacer cualquier otra cosa. El sol estaba en lo más alto del cielo, los árboles proyectaban sombras en el camino.

Y luego lo peor, una incomoda sensación en la garganta.


Barbara: Oye padrecito, agradezco que hayas abogado por nosotros. Totalmente innecesario, claro, ese Gustav es un pusilánime en el fondo así que-

Tetsuo: Honestamente no me importa lo que les pase, pero cuando alguien toma una mala decisión sin estar preparado lo perseguiría por siempre. ...

Barbara: Meh, es un puto.


El caracter de esa mujer le agradaba a Tetsuo. En secreto para él, ese habia sido factor para que abogara por liberarlos. Barbara, sus rasgos y musculos eran ciertamente de las tierras salvajEs de Denebris, hogar de guerreros fuertes e incontrolables que vivian para la guerra. Aún así esa mujer sabia combinar su ADN barbaro, con la gracia de la femenidad. Su cabello corto que caia como cristales negros sobre sus hombros, finas facciones, unos mullidos pechos y un cuello de alabastro que por alguna razón le jalaba toda la atención al monje.

Entonces ese escozor fue más notable en su garganta. Le ardía.



Tetsuo: Chingado *Se pasa la palma por el cuello y la barba.* ¿Me prometerás que nunca regresaran aquí y la chingada bla bla bla?

Barbara: Sinceramente jamás me juntare con unos perdedores como ellos. *Los otros voltean a verla con ojos de enojo.* ¿Qué quieren perros?

Tetsuo: Perfecto, entonces yo... Eh, vayan con Dios o alguna chingadera así. Nunca regresen. Nunca. Ahora si me disculpan tengo que... *El mismo escozor.* Meditar.


Barbara: *Barre con la mirada al monje, un olor profundo llega a ella.* Heh... Un momento, ya que me encuentro sin idea de estos lares. ¿Sabes dónde carajos puedo ir a comer y echarme un trago? Honestamente quiero quedar knoqueada para olvidar todo este pedo. ¿Tienes idea, mi abad?

Tetsuo: ¿Mi abad?...


Mi abad...


Ending: Shiki No Uta


Tetsuo se quedo estático durante un momento, con los ojos completamente abiertos y fijos en un punto en la distancia. Los rayos del ocaso caían sobre el pequeño grupo, las sombras hacian extrañas formas en sus ropajes...
Y Tetsuo, sufriendo de ese dolor que se manifiesta fuerte y desesperadamente en la garganta, a la cual los médicos le nombran... Sed de la mala.


Tetsuo: Quizá sepa de un lugar.


Shirome: Así fue como el monje legendario reformo a una perdida mercenaria y la convencio de luchar por causas más sagradas. Así esa mercenaria se unio al ejercito contra los demonios.

Naomi: Vaya *Sentada frente a Shirome, que sonreía orgulloso.* Esa mujer suena a una excelente persona. Me parece un ejemplo de vida.

Shirome: ¡Si que lo era!, y más después de conocer a Tetsuo. Pero bueno *Mira al mismo horizonte de hace 200 años.* ¿Seguimos avanzando o descansamos?



El ruido de los envases de vidrio alzándose, las gotas de licor cayendo sobre sus cabellos castaños, el ruido de decenas de voces uniéndose en un jolgorio etílico de aquel posada-cantina, las burbujas que recorrían su garganta y calmando el dolor, uno, dos, tres, cuatro, los mercenarios abrazándolo como un hermano, los sentidos atrofiándose y su vista nublándose. Quizá lo esperaban en el castillo Cross.

Sus dedos tomando el frió vidrio de una botella y virtiendo su contenido en el vaso, a la chingada, toma de la misma botella. Barbara se lo quita y toma de él tambien. Sus manos se sobreponen por un momento. La rugosidad de sus manos le da una sensación de tibieza aún cuando haya estado sobre sus vendajes. Las miradas se cruzan.

Después nada. Oscuridad que viene con la noche, sus ropajes carmesís diseminados por todo el suelo de madera de la recamara de la pensión, alguien sobre él, el chirrido de una cama meciéndose, mechones negros cayendo sobre su barba y un cuello húmedo, el arrebato de un acto cuando los dos no tienen control sobre si mismos. Tetsuo completamente ebrio (Pero calmado al fin de esa desesperante sed) observa a una mujer en el fondo de la habitación, en medio de toda la oscuridad.











Tetsuo: ...

Lo despertó el sonido de alguien al lado de él, su primer impulso siendo hundir su palma en el cuello del intruso. Entonces se dio cuenta de la situación en lo que estaba (No sin antes sufrir del tipico dolor de cabeza). Habia arrojado las sabanas blancas de la cama las cuales reflejaban el brillo matinal de un sol que era invasor en esa habitación. Dos torneados sentaderas completamente expuestas yacian bajo una vestimenta de piel la cual Barbara recién se ponía, él estaba prácticamente desnudo. Confundido.


Tetsuo: ... ¿Dónde carajos estamos?

Barbara: *Se pone los pantalones de cuero.* En la pensión que tú dijiste, no esta mal ¿Eh? Tampoco lo haces mal. Jajaja

Tetsuo: *Se da una palmada en la cabeza y recoge sus cosas.* ... Voy de regreso al castillo, hasta nunca.


Barbara: Hehe ¿Te olvidas de que vamos juntos cariño? *Se acerca al buro.*


Tetsuo: *Alza una ceja cuando ella sostiene un pedazo de papel.*

Barbara: Después de todo ahora seremos compañeros, espero cumplas tu palabra del contrato y nos des chamba a mí y esos otros pobres demonios.

Tetsuo: *Ve su nombre y firma por encima de la leyenda "Firma el Aval"* ... Khé. *Lee "Contrato de prestación de servicios* Tetsuo pendejo.


  • Con el sudor en la frente observa hacia el marco de la ventana, en el fondo se veía la figura imponente del castillo Cross. Atontado, avergonzado, crudo... Sentia que no podia zafarse. Un pájaro de color amarillo se puso sobre la batiente de la ventana.


_________________


Skills:


-Yura Atund. (Monk).

-Martial Artist(???).
-Shoryuken.
-Dragon Blast
-Shakunetsu Hadouken
-Flaming Crush.
-Chi Manipulation.
-Rasengan
-Spinning Throw
-Frosty Slide
-Jinxed

Equipment:
-Samurai Armor.
-Steel Protection Gauntlets
-Ling-Sheng Su Bo
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Re: ♕ SPIRIT BRINGERS: EMPYREAN REALM. (SAGA DE AMAGI)

Mensaje por Caco el Sáb Nov 19, 2016 1:35 pm

Hace mucho tiempo escribió:
Long Days of Rest


"Antaku! Antaku" Ven con nosotros a jugar!"

"Siiii, nos falta uno para armar el equipo!"

"Ahí voy chicos, aguántenme!"


*En los más remotos confines de Valaflam, donde el desierto parecía cubrir todo a su paso y bajo un cañón natural, seis niños jugaban lo que parecía ser un rudimentario juego de pelota. Entre ellos estaba Antaku, un pequeño y delgaducho niño. La aldea era pequeña, y sus habitantes a diario combatían contra las inclemencias del tiempo. Eso los hacía fuertes, incluso de niños. Pero Antaku sobresalía. Sus cualidades físicas no parecían coincidir con su flaco cuerpo*

"ANOTACIOOOOOON!"

"Sí!"


*Su cabello era de un verde fosforescente, como el de su madre, cabello que ahora se mojaba en el riachuelo, una de las pocas fuentes de agua a varios kilómetros a la redonda. Antaku jugaba, compartía y disfrutaba de la compañía de sus amigos. Por la noche, se escabullían a la fábrica de whisky jugo y se bebían todo lo que podían, para luego ser regañados a la mañana siguiente, cuando los descubrían a todos con resaca o aun borrachos en el suelo, empapados en alcohol. La vida era dura, pero feliz. Esos 6 niños eran todos los niños del pueblo, y entre sí se volvieron inseparables.




De pronto la imagen cambia. Antaku, ya adolescente, está solo en medio de la plaza central del pueblo. Frente a él, un hombre de negro, escoltado por jinetes de armadura. El hombre de negro lleva una mirada severa, mientras, en su mano, lee lo que parece ser un pergamino. La gente del pueblo comienza a aglomerarse. La noticia no tardó en esparcirse por todos los rincones*


"Antaku, señor. Su verdadero nombre es Antaku Cross"

"Cross? No sé de qué diablos estás hablando! Yo sólo tengo a mi madre ya que papá murió cuando yo era un bebé. Y no pienso moverme de aquí ni aunque me obliguen! No dejaré a mamá ni a la gente de mi pueblo sola!"

"No es una petición, es una orden. Antaku Cross, si hemos venido aquí es porque traemos malas nuevas: Su padre ha muerto, y nos corresponde llevarlo al castillo, a su verdadero hogar"




"JAMÁS"

"Hmp... No me está dejando alternativa.
-hace una señal a los hombres que lo acompañaban-. Guardias!

"Vengan los que quieran, les daré una paliza a todos
-se pone en posición de pelea, pero rápidamente siente una mano en su hombro. Al voltear, se encuentra cara a cara con su madre-. M-Mamá"

*Abruptamente el joven Antaku se enteró de todo. De la real identidad de su padre. Del importante clan al que pertenecía. Sus habilidades innatas encontraban una respuesta en los genes que corrían por su sangre. La madre le rogó de todo corazón a su hijo que aceptara, que lo que menos quería ella era que fuera lastimado. Finalmente, Antaku recapacita y toma la decisión de viajar junto a los emisarios hacia Bynquisterr. Esto, bajo el acuerdo de que la familia Cross donara una gran cantidad de fondos para la aldea y especialmente para su madre; y que, cuando todo se hubiera normalizado, podría volver a su tierra una vez más.
La imagen vuelve a cambiar. Antaku, vestido con las ropas tradicionales de su aldea, se encuentra en un oscuro pasillo. Del otro lado, un joven rubio y pálido lo observaba. A su alrededor, hombres, muchos hombres armados. Un ejército que ahora se arrodillaba alrededor de ambos. Gustav Cross le extiende la mano. Antaku se desespera y huye, huye todo lo posible. Huye hasta salir del castillo, hasta meterse en el bosque y perderse en las sombras. Buscaba el desierto. Su desierto. Y entonces...*


-Fin del OST-

Antaku: Ah...! -con media cara mojada por la baba, el valafleño despierta de golpe. Se había quedado dormido, sentado en una de las mesas del comedor del castillo-. (Pamplinas, cuánto tiempo llevo dormido? Y además, de todo, tenía que soñar con eso...) -se toma la frente con una de sus manos-. (No es momento de pensar tonterías, debo ir donde Calixto)


*La tarde ya había llegado al castillo, que contrario a los últimos días, ahora estaba mucho más vacío luego de que el ejército unido se dispersara bajo las órdenes de sus respectivos líderes. La última reunión había dejado un clima de tensión que obligó a todos a acelerar la búsqueda del posible traidor. Antaku había quedado de ir junto a Calixto en busca de respuestas a tan trascendental duda, pero ni en el peor de los casos imaginó lo que se encontraría una vez llegara a la habitación de su primo*

The missing Cross

Antaku: Ese tonto -dice, mientras sujetaba en una de sus manos la nota del mago-. "El Verdrehte tiene más poder del que pensamos originalmente". Claro, y ahora que descubro que el enemigo es aun más fuerte de lo que pensamos, iré solo en plan suicida a conocerlo. Muy bien Calixto, todo un visionario

*Por fuera bromeaba, pero por dentro un aura gélida, como un presentimiento atroz cubría su cuerpo. La sensación de no saber donde estaba alguien de su familia le carcomía. ¿Vivo? ¿Muerto? ¿Herido? ¿Si quiera podría verlo una vez más? En épocas de guerra, la sola ausencia de un miembro ya era motivo de alarma, y así tal cual fue en el castillo Cross. Pronto, comenzaron los planes de rescate, y Antaku sabía perfectamente a quien acudir para tan magnánima empresa. No sólo eran hábiles, sino que su ayuda cerraría por fin cualquier tipo de dudas que tuvieran con ellos, pensaba el Cross, mientras se dirigía al cuarto de los ronnin*


Kotaro: Pero tendremos que ser puntuales si hacemos esto. No debe haber un retraso entre la cuarentena y nuestro cebo... y eso es asumiendo que descubramos quien es el traidor a tiempo...

Antaku: Creo que puedo ayudarles con eso.

Hayatori: Antaku-dono. ¿Que hace aquí...?

Antaku: Calixto se fue, pero dejó atrás sus notas... parece que descubrió quien era el traidor.


*La entrada del peliverde dejó a todos sorprendidos, no tanto por su repentina aparición, sino por lo que había dicho. Rápidamente Nakano se pone alerta y le pide más detalles a Antaku, a lo que este le cuenta su experiencia buscando al mago y encontrando las notas, que auguraban la presencia del Verdrehte y, más aun, la identidad del posible traidor. Los ronnin se miraban entre sí, tragando lentamente la noticia y pensando en los posibles movimientos a seguir*

Kotaro: Creo que todos concordamos en que irse solo no fue la mejor de las ideas del señor Cross

Asahi: Debemos ir a buscarlo, cuanto antes!

Nakano: No, es muy arriesgado si no tenemos un plan de contingencia o al menos una pista de a donde pudo haber ido

Antaku: De hecho concuerdo con Asahi

Nakano: ... Enserio?




Antaku: *Asiente* Cada segundo que pasa es un segundo en que Calixto podría morir. Y no sólo hablo como su familia, sino como su compañero en armas. Si el Verdrehte o quien sea consigue meterse en la mente de mi primo, conocerán absolutamente todos nuestros planes, nuestra base, nuestros horarios... Y eso es igual a perder esta guerra

Isami: Entonces, está sugiriendo que...

Antaku: Sí, eso mismo. Debemos ir cuanto antes.
-se arrodilla repentinamente y toma la mano de Asahi-. Me permitiría contar con su presencia en esta importante misión, bella dama?

Asahi: *sonrojada* S-S-S-Señor Cross, p-p-por favor d-deténgase

Nakano: ... (Al menos valoro su capacidad de aligerar el ambiente incluso en las peores situaciones)

Hayatori: *cof* *cof* Hay información con respecto al posible lugar donde se dirigió el señor?

Antaku: He recabado algo de información. Al parecer nadie lo vio irse, pero sí dejó huellas
-se acerca al mapa que tenían, y comienza a mover su dedo, desde la posición del castillo hacia el oeste-. Debería ser por.... Aquí. Es un viaje de un par de horas, por terrenos complicados que impedirían que un ejército entero se movilice. Por eso considero que ustedes son los más indicados

*Las figuras más importantes del clan Hikami se miraron entre sí, y no tardó mucho en que todas las miradas se dirgieran a Nakano, como esperando que esta de su aprobación a la misión de búsqueda y rescate. La líder cerró los ojos unos segundos, meditando la situación, y finalmente, al abrirlos, asiente con la cabeza. Ordena a todos que comiencen a alistar sus cosas, pues partirían al día siguiente con el alba. La pregunta que surgió entonces era de cajón: ¿Gustav estaba enterado de todo esto? A lo que Antaku responde con un sí, y que de hecho, de él había sido la idea de acelerar la misión de rescate cuanto antes. Los ronnin rápidamente comenzaron a salir de la habitación, a informar al resto del clan, preparar sus armas o a entrenar, dejando solos a Nakano y a Antaku. Al parecer la primera no había quedado del todo conforme con los argumentos del Cross*

Nakano: Esto no lo hizo sólo porque nuestro grupo es pequeño y podríamos tomar el mismo camino que el señor Calixto. Me equivoco?

Antaku: Quién sabe
-dice haciéndose el desentendido y encogiéndose de hombros-.


Nakano: Le pido seriedad, por favor

Antaku: No te equivocas, Nakano. Parte de mi idea de venir con ustedes, es porque quiero que terminen esos rumores que los tienen bajo el punto de mira de varios de los líderes de los otros clanes

Nakano: Como imaginaba...
-dice mientras se acerca a la puerta. Antes de salir, hace una cordial reverencia hacia el Cross-. Gracias, señor, por confiar en nosotros. Seremos dignos de su confianza, que no le quepa duda

Antaku: Ya lo creo. Y luego podremos tener una fiesta como la del otro día, a la cual espero que esta vez sí asistas *wink* *wink*

Nakano: ... Con su permiso, iré a ayudar con los preparativos


*La mujer se retiró finalmente de la habitación, dejando en soledad a Antaku que la veía irse. Como le daba la espalda, este no podía notarlo, pero una leve sonrisa se formaba en el normalmente serio rostro de la ronnin mientras se perdía en los pasillos del castillo. La noche ya llegaba, y con ella, la figura de Gustav, que se había retirado hace unas horas del castillo para revisar el camino por el que supuestamente Calixto se había ido. Debía verificar que no hubiera trampas o unidades enemigas esperando en los alrededores. Los hermanos se encontraron en uno de los salones principales siendo ya las diez de la noche*

Brotherly Trust


Antaku: El camino que pensábamos, está limpio?

Gustav: Al parecer sí, aunque no fue explorado en su totalidad. ¿Cómo te fue con los ronnin?

Antaku: Excelentísimo Gustavito, ya están informados de la situación e irán a primera hora mañana

Gustav: ... Antaku, tú confías en ellos?

Antaku: Quiero confiar, al menos. Si en verdad fueran personas sin honor, ni siquiera hubieran aceptado el llamado en primer lugar

Gustav: Supongo que sí...
-suspira y se queda mirando al suelo, pensativo-.

Antaku: Seguro que te encuentras bien? Llevas la misma mirada de la tarde

Gustav: Sí, sólo estoy pensando... Cosas. Esto de Calixto sólo vino a empeorar la situación por la que estamos pasando

Antaku: Entiendo, pero tranquilo grandote, todo estará bien. Y si no, al menos Calixto dejó toda sus cosas de valor

Gustav: ... Escucha, es probable que mañana parta por uno o dos días, iré hacia el sur, a las lejanas tierras de Unukalhai. Encárgate de todo por favor
-su rostro de repente se desencaja, y sonríe-. Cielos, creí que nunca te diría eso



Antaku: Ya venía siendo hora
-pone una de sus manos en su hombro-. Tranquilo, no debes cargar con el peso de todos. Para cuando vuelvas, Calixto estará de vuelta sano y salvo y habremos atrapado al traidor

Gustav: Bien, me alegra oír eso
-dice el de la armadura oscura, mientras se encamina a su habitación-. Que sea una buena noche

Antaku: Igualmente
-ambos se separan, pero antes de que salieran del salón, el peliverde voltea para hablarle-. Por cierto, Gustav! No te llevarás a Lord Pluff al viajecito, cierto?

Gustav: TE VOY A....


*Y la noche finalmente cubrió Bynquisterr, y con él el castillo Cross. Hasta altas horas de la noche, se pudo ver a la gente del clan Hikami entrenando y puliendo sus armas, preparándose para quizás la misión más importante que habían tenido desde que llegaron al castillo: El rescate de un miembro de la familia Cross. Era su oportunidad de ganarse definitivamente la confianza de Gustav y los demás, y Antaku lo sabía. Sólo esperaba no arrepentirse de su decisión...*

--------------------------------------------------A la mañana siguiente----------------------------------------------------


The Day Before the Storm

Gustav: ...

Tetsuo: Y por eso te digo, que no hay mejor chance de derrotar a los malos que teniendo entre sus filas a gente como ella
-decía el monje mientras movía torpemente los brazos para explicarse-.

Gustav: Tetsuo, vienes aquí a las ocho de la mañana para decirme que la mujer a la que debías interrogar y que tuvo que haber sido ejecutada ayer ahora debe ser parte de nuestras fuerzas principales de combate. ¿Cuántas fallas crees que tiene esa oración? Porque yo cuento varias

Barbara: Ay no te pongas así, o nunca tendrás a una güera que te quiera. Ya oíste al monje, ahora trabajaremos para ustedes, y él será nuestro intermediario

Gustav: Tienes alguna prueba que avale dicha información, como para pensar que no lo tienes amenazado de muerte?

Barbara: Casualmente sí, sí la tengo
-saca de entre sus ropas el contrato que tenía a Tetsuo por aval-. Yo y mi banda somos oficialmente parte de su ejército, "señor" -dice la chica con tono irónico-.

Tetsuo: ...




Gustav: *Suspira* Está bien. Luego hablaré personalmente contigo, Tetsuo
-se le queda mirando, aunque el monje llevaba la mirada perdida-. (Será esto quizás una prueba que me está poniendo? Será acaso una forma de comprobar si de verdad... De verdad sigo siendo humano?)

Barbara: Bueno, ahora que ya están las presentaciones formales y todo eso, iré a avisarle a la pandilla las buenas nuevas


*Y mientras Gustav resolvía los últimos peros antes de preparar su partida a las oscuras regiones del sur, Antaku se encontraba en el balcón del castillo, mirando el enorme paisaje de Bynquisterr. Siempre le pareció que a esa región le sobraban árboles, probablemente por su crianza en el desierto. Aun así, y habiendo pasado varios años, ahora estaba acostumbrado y realmente apreciaba su nuevo hogar. Bynquisterr, la región más rica, própsera y hermosa de Brennevin, azotada hace siglos por los temibles demonios, como si la propia Diosa los hubiera lanzado allí para equiparar la región con las otras. En el balcón no estaba solo. Un hombre alto y fornido, de cabellos celestes y largos, observaba el mismo paisaje. Respondía al nombre de Jhurden Gostad, el único representante oficial de Deneb, y uno de los pocos amigos de Calixto Cross*

Antaku: Ese niño, perfectamente pudo habernos avisado

Jhurden: Él no es así. Si no nos avisó, es porque aquello que vio era demasiado peligroso, o quizás, demasiado interesante. "La curiosidad mató a al foca", dicen en mis tierras




Antaku: De todas formas, la partida será pronto. Los ronnin esperan mi señal e iremos como el viento en busca de ese bobo

Jhurden: Antaku... Déjeme ir con usted. Con Calixto tenemos una historia. Me preocupa mucho lo que pueda pasarle

Antaku: Hmp... Estás consciente de tu posición como representante de las bárbaros de las tierras heladas del sureste, no? Si algo te sucede, podría generarse un conflicto de proporciones con toda esa gente

Jhurden: Tu no tienes que preocuparte, hablaré con mi pueblo, con la tribu Gostad

Antaku: Está bien, está bien. Después de todo, de no haber sido por influencia de Calixto seguramente ni siquiera habrían venido. Eso sí, sólo puedes venir tú. Si vamos con todo tu ejército de fortachones perderemos el factor sorpresa

Jhurden: Gracias, muchas gracias señor Cross *reverencia* Yo no lo decepcionaré



*Los preparativos estaban listos. La mañana llegaba al castillo, y Antaku se dirigió al cuarto de los ronnin para informarles que la partida estaba cerca. Pronto, Nakano y sus mejores hombres estaban listos a las afueras del edificio, y una vez Antaku junto a Jhurden salieron, comenzaron su camino hacia el oeste, en busca de Calixto y de respuestas respecto a la traición de uno de los miembros de las fuerzas aliadas. Casi de manera simultánea, pero hacia el sur, una figura solitaria en un hermoso caballo negro se movía a paso recio. Gustav Cross abandonaba el hogar en una empresa igual o más difícil que la de su hermano. Con su cabello rubio al viento y su espada legendaria, Tyrfing, enfundada al costado, el líder de la familia y el ejército unido se encaminaba sin saber lo que encontraría en las malditas tierras a las que se dirigía...*





Jhurden Gostad (Warrior)

Líder de la tribu Gostad, una de los más importantes clanes de la fría región de Deneb y los únicos que respondieron al llamado de los Cross. Es un hombre enorme y macizo por fuera, pero serio y bondadoso por dentro. Un líder innato capaz de controlar a los fieros y salvajes guerreros de su tierra. Su singular arma, la espada-coral, proviene de las tradiciones más antiguas de su pueblo. Tiene un pasado en común con Calixto Cross.


Equipment:
-Coral Sword: Un arma única en su tipo, que se dice debe conseguirla el propio portador en lo más profundo del océano denebrense, donde habitaban los temibles hombres pez. Considerada indestructible, es un arma maciza, pero extremadamente liviana y filosa en las puntas.
-Gostad tribal clothes: Ropa común de la tribu Gostad, hecha principalmente a base de piel de foca con adornos de monstruos marinos. Es ligera pero calientita.
Skills:
-Weapon Mastery (coral sword).
-Anchor Chain (Xenoblade): El usuario crea a su alrededor un aura de energía. Todos los enemigos en un radio cercano se ven entonces obligados a atacarlo durante determinado tiempo. Este hechizo también aumenta las defensas del usuario durante cierto tiempo y lo vuelven inmune a levantamientos y derribos.
-Shield of Devotion (#fe): El usuario tiene la capacidad innata de proteger a sus aliados, pudiendo recibir a toda velocidad posibles ataques que se dirijan hacia ellos.
-Pulverize (League of Legends): El usuario golpea con tremenda fuerza el suelo, generando daño a su alrededor y mandando al cielo a todos los enemigos afectados.
-Coral Barrage: El usuario clava su espada en el suelo. A continuación, una enorme cantidad de corales filosos comienzan a emerger de este hacia un área objetivo.





















Far Away...


¿¿??: El mismo ritual, todas las semanas, sin interrupción

*Lo miraba desde lejos, pues nunca se había animado a meterse en las tradiciones antiguas de aquella civilización. la Contadora de Historias, sentada en el barranco, observaba la escena con interés y admiración por igual. Los niños a los que regularmente venía a contarles cuentos esa vez tuvieron que irse temprano, pues debían ser parte del ritual. Y ahora podía verlos allí, a lo lejos, danzando alrededor de las flamas. La historia había sido interrumpida, pero la escena valía la pena*

¿¿??: Es totalmente diferente a las antiguas tribus que poblaron Brennevin en sus inicios -sigue mirando, sin despegar sus ojos-. Una cultura totalmente diferente e inexplorada... Te hubiera encantado estar aquí ¿no, Gustav?

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Re: ♕ SPIRIT BRINGERS: EMPYREAN REALM. (SAGA DE AMAGI)

Mensaje por Kida el Miér Dic 21, 2016 9:12 pm

Para máxima experiencia, recomiendo leer a la par que la música. Si ésta termina, también recomiendo no reiniciarla. Los siguientes eventos son narrados desde la perspectiva de Nakano y en ocasiones, se toma una narración omnipresente, especificada por (—) guion largo.



Walking over the Ice

Así, después de todo, finalmente partimos. Los 30 que quedaban, incluyendo a mis más cercanos, junto a Antaku y un hombre del sureste llamado Jhurden. El tiempo de nuestro clan en aquella región fue parte de la razón que obtuvimos nuestro nombre, pero nunca antes había cooperado con uno tan carismático. Un líder mucho más fuerte que yo. En el camino, incluso discutimos nuestros respectivos lugares como líderes. A sus ojos, liderar un clan era similar a sus tribus.

Nakano:
Nunca lo había visto de esa forma...

Jhurden:
Los Samurai y nosotros tenemos eso en común, al menos. Tu cuidas tu clan porque son lo único que tienes, yo cuido a mi tribu porque son mi familia. Misma cosa.

Nakano:
Si... fundamentalmente, supongo que es verdad...

Jhurden:
Pero te noto distinta al resto de tu clase.

Nakano:
No lo niego... somos un clan de los rechazados, técnicamente hablando.

Jhurden:
No me refiero a eso. Los Demás lideran sus clanes como si fueran sus amos. Los mantienen a la raya con demostraciones de poder y es el miedo el que inspira su lealtad. Tu lideras de una forma diferente... Puedo sentir el cariño que les tienes a tus tropas.

Nakano:
... no soy una Daimyo. Una mujer en tal puesto para empezar no tiene precedentes... Y aún si el título me correspondiera, soy y siempre seré Ronin. No puedo tener ningún puesto real.

Jhurden:
Y aún así otros vienen a tí como focas al mar. Si eso no es un líder, ¿que es...? Si fueras de mis tierras, seguro seríamos buenos aliados como tribus.

Nakano:
Lo dudo mucho... de haber sido de tus tierras, probablemente estaría atascandome de carne de foca y dejando la pelea a otros.

Jhurden:
¡AH! ¡Conoces la superioridad de la carne de foca!

Nakano:
Por supuesto, hace casi ya ocho años pasé tres meses en aquellas tierras, supuestamente sirviendo de guardias para un noble caprichoso de Bynquister que buscaba encontrar la forma de "importar Focas". Sobra decir que no resultó.

Jhurden:
¡AJAJAJÁAAAAA! ¡ASÍ QUE ESO ERA LO QUE ESTABA PASANDO EN ESE ENTONCES!

Recuerdo que durante la conversación, Antaku comentó que si yo era como una madre, Jhurden era como un padre. Lo que fue seguido por varios comentarios un tanto inapropiados sobre tal aserción que vinieron tanto de Antaku como de Isami, quien fue hecho cargar con la carreta como castigo por el resto del viaje. Cómo hubiera deseado que los momentos de risas no acabaran nunca...



Spirit Bringers:
Demonic War PT.6
Face the Abyss pt.1



Eventualmente Kotaro regresó de su reconocimiento. Debíamos asegurarnos que el camino era seguro, así que como siempre, lo envié a revisar el camino. Cuando volvió parecía agitado, no entendimos porqué y cuando nos dijo que solo cuando lo viéramos podríamos entender no lo imaginamos... Eventualmente llegamos a la localización que las notas de Calixto sugerían. Lo que vimos debo decir fue... impresionante por decir poco.

Final Conversation


Nakano:
Apenas puedo creerlo...

Kotaro:
Yo apenas pude creerlo también cuando lo ví...

Nakano:
¿Que pudo haber causado ésto...?

Antaku:
Calixto. ¿Recuerdas el hechizo que usó en la batalla del cañón? Gustav se lo tiene prohibido. Exactamente por esto, es desastroso para TODO. Si lo usó otra vez, significa que algo salió mal...

Nakano:
Nunca había escuchado de un hechizo con este poder...

Antaku:
Sol Eruption. Es uno de los muchos hechizos en su libro ese. No sé como funciona realmente, pero quema las cosas con una bola ENORME de fuego que desciende del cielo... Los hechizos de su libro son... inmensos, pero suelen drenar una gran cantidad de Prana. Aunque conociéndolo, fue capaz de usarlo y seguir luchando.

Nakano:
... Todos, sepárense y busquen la zona. Cualquier pista del paradero... o destino de Calixto Cross podría servir.

Asahi:
Pero todo aquí es ceniza... dudo que encontremos algo.

Nakano:
¿Tienes una mejor idea?

Asahi:
... ¡ISAMI, VEN AQUÍ Y AYÚDAME A BUSCAR!

Nakano:
Eso pensé.

Era como si un volcán hubiese hecho erupción y se hubiera llevado todo lo que había allí. Tampoco había que alejarse mucho del camino para encontrar este baldío. Primero encontramos un par de armaduras pertenecientes a la familia Pedhrev. Asumimos que murieron. Entonces seguimos un rastro de cráteres, fisuras en el suelo e incluso residuos de algunos hechizos por la zona hasta que nos topamos con la tierra muerta. Ordené buscar la zona en busca de pistas, y pronto, algo inesperado surgió.

Isami:
¡Nakano-sama! Encontramos algo.

Nakano:
¿Que cosa...?


Nakano:
Esto... tiene el símbolo de los Cross...

Asahi:
... No cree que...

Nakano:
... Es muy pronto para decir... Sigan buscando.

Asahi:
B-bien...

Era el medallón perteneciente a Calixto Cross. Todos lo cargan de una u otra forma. Gustav lo lleva en su atuendo como bandera, Antaku y Calixto ambos recibieron medallones. Alrededor del mundo, los Cross son considerados los seres más fuertes de Brennevin, algunos ni siquiera los consideran humanos... Aunque nunca los ví como algo más, en ese momento sentí que eran más humanos de lo que ellos querían admitir... Al final eran mortales también.

Antaku:
... ¿no han encontrado nada más...?

Nakano:
Misaki y Yumihiko encontraron restos de lo que parece ser más soldados de la casa Pedrhev, pero... aparte de ésto, nada.

Antaku:
Entonces debemos seguir buscando.

Nakano:
... Antaku...

Antaku:
¿Que?

Nakano:
Solo... quiero que sepas que entiendo... de ser necesario, podemos encargarnos nosotros. Puedes volver al castillo, si sientes que necesitas descanso..

Antaku:
... Calixto está vivo. Solo tenemos que seguir buscando

Nakano:
Muy bien...

La búsqueda siguió por una hora más. Pasamos por el perímetro varias veces. Pero además del medallón, no encontramos nada. Antaku inmediatamente asumió que Calixto había sido tomado prisionero. No importaba las miradas de simpatía que le dieran mis hombres o lo mal que me hiciera sentir verle así, iba a encontrarlo. Y nosotros solo podíamos seguirle.

Antaku:
Pedhrev... pondré tu cabeza en una estaca...

Nakano:
Antaku, debemos pensar en-

Antaku:
Esta noche... no debería tomarnos más que una noche... entraremos a su castillo... y lo haré responder.

Nakano:
Antaku, insisto, debemos de pensar nuestras opciones cuidadosamente, ya perdimos bastante ante-

Antaku:
No está muerto. Y como hermano de Gustav Cross, ordeno que me asistas en esto. Voy a matar a Jensen...

Nakano:
... Como lo ordene...

—Nakano se retira—


Antaku:
... Con todo lo que me tomó ajustarme a esta familia, no voy a dejar que te vayas así, Calixto... No voy a dejar que me alejen de mi familia de nuevo...

Marchamos hacia el castillo de los Pedrhev bajo órdenes de un agitado Antaku Cross. Gustav tenía razón cuando nos envió. Nuestro número nos permitió infiltrarnos a su territorio sin ser detectados. Kotaro se aseguró de limpiar el camino de espías y el resto fue sencillo. Antes de saberlo, estábamos en el poblado de sus tierras. La atmósfera fue lo primero en llamar mi atención... Se veía muerto. La gente no suele salir en la noche, no, pero de no ser por las luces de algunas estructuras, el lugar parecería un pueblo fantasma. Y claro, no íbamos a caminar por allí, rodeamos el asentamiento. Pero aún así...

Dessolate Park


Tal como Antaku predijo, cuando la noche cayó estábamos a pie de su castillo. Antaku no tenía un plan para entrar, o cómo actuar, cosa que se hizo aparente tan pronto alcanzamos el lugar... No tenía cómo entrar o como salir. Tuvimos que detenerlo de hacer algo tonto. Por suerte, no he sobrevivido a todo esto en vano. Tan pronto reveló que no tenía un plan, fue como un permiso para yo hacerme cargo. Hable con todos por separado para hacerles saber lo que era el plan. Y le di... algunas instrucciones a Hayatori.

Nakano:
¿Todos saben que hacer...?

Kotaro:
Claramente.

Isami:
Pero tengo una duda... Si no resulta, ¿que hacemos...?

Nakano:
Si no funciona, lo sabrán. Hasta que vuelva, Hayatori queda a cargo. Ella tiene instrucciones que yo le di... les pido que sigan sin cuestionar lo que ella les diga.

Asahi:
¿Pero estás segura? Somos Samurai, no Shinobi... escabullirnos no es nuestro fuerte.

 Nakano:
Y por eso se quedan atrás... Mientras menos vayamos, Más probable es salir vivos.

Hayatori:
... solo tengan cuidado allá adentro. Nakano-sama, si nota que algo no va como planeado, por favor... salga de allí.

Nakano:
Tendré cuidado Hayatori. Gracias por preocuparte... Antaku, ¿estás listo?

Antaku:
... Estoy más que listo.

Nakano:
Muy bien... Kotaro.

Kotaro:
... Esperen a ver la siguiente flecha para avanzar. No quiero darles por accidente.

El plan era... no era el plan mas brillante que se me hubiera ocurrido jamás. Kotaro dispararía al muro del castillo con sus flechas infundidas de Prana y nosotros usaríamos esas flechas para escalar, mientras los otros arqueros del clan nos cubrían en caso de que alguien se acercara al muro. Primero iría yo, Antaku por algún motivo era capaz de trepar mucho más rápido, aún si requería el uso de las flechas también. Una vez dentro, buscaríamos a Pedrhev...

Al menos, oficialmente, ese era el plan. Una vez mi maestro me dijo algo... a veces para ganar tienes que perder, nunca dejes que tu adversario piense que eres invencible porque entonces usará todo lo que tiene... En esta guerra he llegado a entender que para engañar al enemigo hay que engañar a los amigos... Mientras menos supieran el verdadero plan, mejores las probabilidades de que saliera bien... Solo esperaba que ésto no me costara demasiado caro.


Antaku:
Este es el plan de infiltración más... original que he visto.

Nakano:
Es mejor que entrar por la puerta principal.

Antaku:
Tal vez... Más que nada me sorprende que no dudaste en pedirlo y el arquero no dudó en aceptar...

Nakano:
Kotaro es el mejor arquero que conozco... Y él sabe bien lo mucho que confío en su habilidad. Creo que llega un punto en el que uno deja de dudar a sus compañeros...

Antaku:
Ya veo... Sabes, creo que entiendo... No creo que después de todo yo pueda dudar de tí.

Nakano:
Eso significa que todo resultará a la perfección. Antaku, confío en tí también, Y pido que no pierdas confianza en mí...

Antaku:
No podría. ¡ah! La siguiente flecha.

Nakano:
La veo... habrá que hacer un pequeño salto.


—Los dos escalan, lentamente acercándose a la ventana que usarían para entrar. Eventualmente, el muro era suficientemente disparejo como para trepar sin hacer uso de las flechas, haciendo que el ascenso fuera más silencioso. No es mucho antes que Nakano haga el salto y sostenga la ventana. Antaku entra detrás suyo—

Hayatori:
... Muy bien chicos, el show terminó... Tenemos órdenes de escondernos en el bosque.

Isami:
¿No vamos a esperarla?

Hayatori:
Nakano tiene un plan. Y éste no involucra esperar, si no actuar. Kotaro, espero que aún te quede prana para más flecahs. Isami, ¿que tal tu magia?

Isami:
Igual que siempre, ¿por?

Hayatori:
Bien. Esta noche cazaremos Mitama.

Isami:
E-espera... ¡¿Mitama?! ¡¿Quieres decir Espíritus..?!

Hayatori:
Me escuchaste bien, Isami... Se reportó que hay Mitama cerca... y si todo sale de acuerdo al plan necesitaremos ese poder... ¿es su primera vez?

Asahi:
.... Nunca he peleado con un espíritu...

Hayatori:
No se preocupen, es como pelear contra un demonio... Si nos unimos, creo que podremos derrotarlo.

Asahi:
¿E-estás segura que será solo uno?

Hayatori:
Los Mitama son bastante raros Asahi... el día que aparezca más de uno a la vez me preocuparé por el estado del mundo.

Asahi:
... muy bien...

Kotaro:
¿Pero y el resto?

Hayatori:
¡Hikami, sus órdenes son las siguientes: Esperen al amanecer en el bosque, no dejen que nadie del poblado o del castillo los vea. Reagrupense aquí antes de que el primer rayo de sol toque el cielo.

Samurai:
S-Si, Hayatori-sama.

[img]http://i864.photobucket.com/albums/ab205/Deagran/Demonic%20War/Calixto/Jhurden/T%20Serious_zps5zv8uizr.png] Jhurden:
¿Y yo que tengo que hacer?.

Hayatori:
Necesito que cuides del resto. Si alguien los ve... no importa quien... no dejes que alerten a nadie... ¿entendido? Necesitaremos el elemento sorpresa si lo que vamos a hacer va a resultar... cuando vuelva más tarde con el resto necesitaré que nos ayudes a conseguir algunas cosas.

Jhurden:
... Entendido.

Isami:
... ¿Que diablos planea Naka-chan que solo a tí te dijo...?

Hayatori:
Algo que si les hubiera dicho a ustedes, seguro hubieran intentado detenerla.





Nakano:
Costa libre...

—El cuerpo del guardia se torna en luz, tras lo que Nakano toma la ropa de éste y la arroja por la ventana al lago, quedándose con un pedazo de la prenda. Antaku surge de la habitación anterior—

Antaku:
¿Cómo es que eres tan buena en esto...?

Nakano:
¿Escabullirme...? No lo soy. De hecho me sorprende que hayamos llegado tan lejos.

Antaku:
Ya veo...

Nakano:
Debemos encontrar a Pedrhev. Si funciona como creo que funciona, deberá estar en algún lugar bien protegido.

Antaku:
... solo habrá que buscar su habitación entonces, y hacerlo responder.

Nakano:
Bien. Vamos.

Teníamos que avanzar con cuidado, eso lo tenía claro... lo que tenía en mente era una apuesta que era demasiado grande para cometer un solo error. Tenía que ser precisa o nos costaría la vida este viaje. Y no podía permitir eso. No ahora. Dicen que el que no arriesga no gana y era lo que yo pensé cuando le dí mis instrucciones a Hayatori y entré a ese lugar.

Nakano:
Espera...

Antaku:
¿Qué...?


Nakano:
Guardia... Pasa tu primero, luego yo. Te digo cuando... Ahora.

—Antaku comienza a escabullirse al otro lado del pasillo, mientras lo hace, Nakano extrae parte de su espada y corta su muñeca rápidamente. Entonces saca un trozo de la ropa del guardia y la mancha. Cuando Antaku llega al otro lado, se asoma a donde el guardia está para avisar a Nakano cuando puede pasar. Cuando el guardia comienza a bostezar y se recarga contra la pared, mirando hacia arriba, Antaku le hace una señal a Nakano. Ésta cruza y suelta el trozo de tela en el pasillo, dejando su palma abierta para manchar el suelo con su sangre. Antaku vigilando al guardia no se percata de ésto.—

Antaku:
Bien... eso estuvo cerca.

Nakano:
Hay que movernos. Tu toma la delantera.

No voy a negar que tuve dudas.... un solo error y se había terminado. Y no estaba segura si ésto mismo era un error. Pero la historia no está escrita por aquellos que se mantienen en un solo punto toda su vida, que toman el camino seguro siempre. La historia está escrita por aquellos que vieron las oportunidades y las tomaron. Por aquellos que se arriesgaron a perderlo todo. Y mientras mayor el riesgo, se cree que mayor la recompensa...




Guardia:
Ugh...(Maldito Malcom y sus estúpidas apuestas, ¿cómo terminé en turno aquí? ni siquiera es algo importante...) ¿Hmmm?


Guardia:
¿S-Sangre?

—El guardia nota un rastro de sangre siguiendo el trozo de tela.—

Guardia:
No me gusta ésto... tengo que avisar...




Breaking into Deva Youga


Antaku:
... Hay como 5 guardias allí... Éste debe ser el lugar.

Nakano:
O la bóveda... ¿Seguro que es el lugar correcto?

Antaku:
Disculpa, he vivido varios años en un castillo y creo que sé bien-

Guardia:
¡ALLÁ!

Antaku:
¡...! Maldita sea, ¡estamos tan cerca! ¡Nakano, habrá que pelear!

Nakano:
Perdóname, Antaku...

Antaku:
¿Que vas a-
































Y yo... yo ciertamente me arriesgué.































Spirit Bringers:
Demonic War PT.6-1
Face the Abyss Pt.1

Fin



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Re: ♕ SPIRIT BRINGERS: EMPYREAN REALM. (SAGA DE AMAGI)

Mensaje por Kida el Miér Dic 28, 2016 9:50 pm

Para máxima experiencia, recomiendo leer a la par que la música. Si ésta termina, también recomiendo no reiniciarla. Los siguientes eventos son narrados desde la perspectiva de Nakano y en ocasiones, se toma una narración omnipresente, especificada por (—) guion largo Este rol está dividido en dos partes porque los pinches sprites abarcan demasiado y me dice que el pinche rol es muy pinche largo. LARGA ÉSTA PUT


Gongora's plot

Jensen Pedrhev:
Vaya, quien hubiera pensado que le vería tan pronto de nuevo... Ronin... Daimyo Matabishiki me advirtió de ustedes... pero no esperaba ver a un Cross contigo...

—Se hace silencio... Los guardias se preguntan en voz baja lo que habrá ocurrido. Todo ocurrió tan rápido que apenas pueden recordar una cosa. Los pocos que sobrevivieron parecían casi en shock de lo rápido que ocurrió todo. Nadie podía testificar... salvo por una persona, pero ahora, ésta era incapaz de responder.—


Jensen Pedrhev:
Aún así, no puedo perdonar sus crímenes contra mi gente. Infiltrarse a mi propiedad es una cosa. Ejecutar a mis trabajadores es otra. Y tú mataste a más de quince de mis hombres. Lo que no entiendo es porqué ésta afectó también a Antaku Cross...

Guardia:
solo reporto lo que ví, señor. Cientos de imágenes fantasmas, todas atacando al mismo tiempo... y todas se sentían tan reales... Me hubiera sorprendido que tal técnica no causara fuego aliado.

Jensen Pedrhev:
Ya veo... Sí, tiene sentido... Después de todo, fue un acto de pánico, ¿no es así...? Oh, pero mírame, haciendo preguntas a alguien que sé que no puede hablar. Rubí, ¿porqué no le quitas eso de la boca?

Persona aparentemente llamada Rubí:
Claro~ le quitaré eso de la boca~


—La chica en armadura se acerca a Nakano. Tras Darse gusto con un golpe a su rostro, le remueve la mordaza. Fue ella quien logró capturar a la Samurai y al Cross, mucho para el gusto de Pedrhev. Éste no pudo evitar reír un poco al escuchar el sonido del metal de los guanteletes de la armadura de la chica golpear el rostro de la Samurai. Cuando ésta tuvo la boca libre, lo primero que hizo fue escupir al suelo, manchando de sangre la cara alfombra sobre la que se encontraba—

Jensen Pedrhev:
Ahora, espero respuestas y si quieres conservar tu cabeza, pequeña cobarde, te recomiendo hablar. ¿Que hacen en mi propiedad...?

Nakano:
Tiene a la persona equivocada... Yo solo seguía órdenes... Era liberar a Calixto cross y listo, no esperaba ver a su puta cara de nuev-


Rubí:
¡Ups! Perdona, solo que mi brazo reacciona cuando alguien habla mierda~ No puedo controlarlo.

Jensen Pedrhev:
Rubí, cielo, por favor deja que hable la dama. No nos sirve de nada si no puede hablar.

Rubí:
Perdón papi...

Jensen Pedrhev:
Basta con que entiendas.. Ahora, Señorita Ronin... no tengo idea de que habla. No he visto a Calixto Cross desde que partí de aquel encuentro. ¿Le ha pasado algo...?

Nakano:
Tch... Antaku Cross dijo que capturó a Calixto Cross, y luego lo ejecutó y dice tener evidencia... Pidió ayuda mía para traerlo aquí y ayudarle en su plan de venganza... yo solo seguí órdenes...

Jensen Pedrhev:
No puedo si no evitar notar el lenguaje... distante que usas.

Nakano:
No voy a morir aquí... Me rehusé a morir cuando mi amo murió... y me rehusó a morir por culpa de los Cross... De haber sabido que esta "Misión" acabaría así-

Jensen Pedrhev:
Justo como dijeron. Sin honor. Basura. Mercenarios. No son Samurai, son poco más que brutos a sueldo. Me das asco.

Nakano:
Piense de mí lo que quiera... pero no voy a morir aquí... Mi lealtad es hacia mi vida...

Jensen Pedrhev:
¿Ah sí...? Eso se puede arreglar... Verás, El plan de Gustav Cross... Su plan tendrá consecuencias económicas y militares muy fuertes, demasiado. Incluso podría causar la muerte de mi gente... no puedo permitirme eso, ¿verdad...? Si me dices lo que necesito oír, puede que considere un castigo menos... severo por tus crímenes...

Nakano:
... Si hablo, ¿me dejará ir?.

Jensen Pedrhev:
Soy yo quien hace las preguntas. Responde o no consideraré nada.

Nakano:
.... ¿que desea saber...?

Jensen Pedrhev:
Primero, quiero saber quienes más vinieron contigo, quiero saber si Antaku Cross está solo. Segundo, Quiero que me digas exactamente cuando planea Gustav Cross realizar su contingencia.

Nakano:
Antaku Cross me ordenó ayudarle personalmente. Sin embargo... Gustav Cross está enterado también... originalmente su plan era ir hoy a Unukulhai, pero el plan cambió y planea invadirle... no tengo los detalles, no estuve cuando ocurrió, pero Antaku asegura que cuenta con el apoyo de varios de sus aliados. Planea hacer una segunda demostración como hizo con los mercenarios, destruyendo todo este territorio... aproximadamente en dos días, llegará...

Jensen Pedrhev:
Ya veo... si planea invadir, ¿que hacían ustedes dos?

Nakano:
Antaku esperaba poder acabar con su vida y evitar más derramamiento de sangre... Aún si lo que realmente buscaba era venganza por sus propias manos.

Jensen Pedrhev:
... Vaya que... en la situación correcta, eres bastante... útil...

Nakano:
Le he dicho todo lo que buscaba... Ahora, haga honor a su palabra. Déjeme ir.

Jensen Pedrhev:
Hmmm...


Jensen Pedrhev:
No recuerdo haber prometido dejarte ir... lo que dije fue... que PUEDE que considere un castigo menos severo... y lo que me has dicho ha sido de extrema utilidad... ¿Y sabes...?

Jensen Pedrhev:
Ya lo consideré. Llevensela.

Nakano:
¿¡QUE!? ¡No, alto, usted dijo que-! ¡Le dije todo lo que sé! ¡Aún puedo ser de utilidad aún pued-.

—Un puño de metal se acercó de nuevo a su rostro. Pero esta vez, éste no solo causó dolor. En el momento que éste impactó, su consciencia se desvaneció. Finalmente, los guardias la levantan y comienzan a cargarla, su cuerpo completamente inmóvil y sin fuerza... Finalmente, solo el hombre queda con la chica en armadura.—

Rubí:
¿Papi...?

Jensen Pedrhev:
... Rubí, hazme un favor. Ve a escribir una orden de ejecución para Antaku Cross, Calixto Cross y Nakano Hikami, luego ve a dormir. Asegúrate que todos sepan que no quiero interrupciones esta noche...

Rubí:
¡ME ENCANTAN LAS EJECUCIONES! Iré ahora mismo.

—La chica sale de la habitación...—

Jensen Pedrhev:
Las cartas fueron jugadas, La victoria se acerca... las ovejas pronto vendrán, lideradas por su pastor... vendrán a ser devoradas. Y los lobos tienen mucha hambre, sí... es hora de traer a la manada.


El mismo sol se esconderá de nuestra oscuridad.


   
   
   



Spirit Bringers:
Demonic War PT.6
Face the Abyss pt.2



Into Darkness


—Nakano se levanta, muy lentamente. Finalmente de pie, se toma un momento para examinar sus alrededores... una celda, de piedra y una puerta de madera reforzada. Una pequeña ventana al exterior, cubierta por abarrotes de metal que impiden que algo más que una mano pueda caber de entre ellos... pero si hubiera prestado más atención, hubiera notado la figura en la esquina de la celda.—

Antaku:
¿Puedo saber que fue eso?

Nakano:
... No te ví allí...

Antaku:
Que mal. Ahora dime, ¿por qué me noqueaste? Estábamos en la puerta. ¡Un poco más, y Jensen era nuestro!


El riesgo que tomé... bueno, Antaku no lo tomó bien, como esperaba. Estaba molesto. Y tenía todo derecho a estarlo. Había traicionado su confianza. Me aproveché de ella para actuar por mi cuenta... Una vez Ronin, siempre Ronin. El concepto de honor tenía poco significado para mí... No era que el fin justificara los medios, pero en este caso, sentía que... el precio por no actuar sería demasiado grande. Tal vez bajo circunstancias diferentes hubiera permitido que hiciera lo que planeaba... pero no soy así. Las reglas no son algo que debiera limitar a uno, si no ayudarle. ¿Pero cómo podía explicar todos esos pensamientos a él en ese momento? Era imposible. Incluso ahora, me tomo más de unos minutos pensar en las palabras que usar para este texto... Sin mencionar que debía de seguir la mentira.

Nakano:
...

Antaku:
... Sigo esperando una respuesta. Pensé que estábamos juntos en esto. ¿Que diablos estabas pensando?

Nakano:
... Esperaba que si colaboraba... me dejarían ir.

Antaku:
... No puedo creer lo que estoy oyendo...

Nakano:
... Pero resulta que Jensen no cumplió su parte... y ahora lo sabe todo... mi plan era... era la única forma de finalmente salir de esta guerra... Lo siento

Antaku:
¿Lo sientes...? ¡¿LO SIENTES?!


Antaku:
¡Dime que no es verdad, maldita sea! ¡No nos traicionaste!

—Nakano mantiene contacto visual con Antaku... mira profundamente en sus ojos, pero no responde... mientras más observa... más se da cuenta que no se equivocó.—

Nakano:
...

Antaku:
...

—Antaku suelta a Nakano y regresa a la esquina de la que vino, dejando su peso hacer el resto... lentamente desciende hasta quedar sentado... y se hace silencio.—

Antaku:
...

Nakano:
...

—Nakano se sienta también, en la otra esquina de la celda... El silencio se prolonga... Solo una agitada respiración se escucha provenir de Antaku...—

Una mala reputación es lo que en ese entonces siempre tuve... Todos en mi clan... todos, personas magníficas... cuyo único crimen era no haber muerto. Pero ese simple hecho siempre nos hizo a ojos de otros simples cobardes deshonrosos, no muy diferentes a mercenarios... El primero que jamás conocí en ver a través de ello fue Antaku... y por tanto, era la mentira perfecta. ¿Por qué le mentiría a él...? La noche en la celda pasó extremadamente lenta... Cerré los ojos e intenté conciliar sueño, allí en el frío piso... pero tan pronto mi cuerpo comenzaba a apagarse, sentía el peso de mi mentira en la forma de la mirada de Antaku...

Al día siguiente...

Antaku:
... ¿Que va a pasar con tu clan...?

Nakano:
... no lo sé.

Antaku:
... ¿tanto miedo tienes de morir...? ¿Tanto miedo tienes que... nos traicionaste...?

Nakano:
No... no temo a la muerte... Todo lo contrario... Pero... no aún...

Antaku:
No te entiendo... No entiendo porqué hiciste lo que hiciste... no importa cuantas vueltas le doy... no lo entiendo.

Nakano:
No es algo que pueda explicarte... A veces, no deseo otra cosa más que la muerte... No merezco vivir cuando otros mueren por mi culpa... Pero debo vivir...

Antaku:
... ¿Por qué?

Nakano:
... No lo sé... ¿una tonta promesa...? ¿Un favor a alguien quien le debo todo...? Es mucho más que eso...

Antaku:
... ¿Sabes que es posible que muchos mueran por lo que hiciste...? ¿Que les dirás si sales de aquí?

Nakano:
Lo mismo que le diría a todos los que he matado... Nada... Ellos no merecían vivir más que yo, ni yo más que ellos...

Antaku:
tch...

Nakano:
... ¿Y tu tienes miedo...?

Antaku:
Claro que tengo miedo... pero más que nada, estoy molesto. Molesto porque confié en tí y... al final esa confianza solo fue una herramienta para tu supervivencia. Bueno, felicidades... fallaste.

Nakano:
... Todo estará bien, Antaku... Te prometo que no pienso desperdiciar lo que me brindaste...

Antaku:
... ¿Oportunidad...? ¿De qué?

—La puerta se abre, y de ésta, un grupo de guardias salen, seguidos por aquella chica de armadura. Los guardias, completamente armados, rodean a Antaku y le apuntan con sus espadas, mientras otros 3 apuntan a Nakano.—


Rubí:
Bien, bien, bien, bien, espero que hayan tenido una horrible noche, porque pronto podrán descansar para siempre~ Todo está listo~ ¡Digan adiós a su cuello!

Antaku:
... tch.

Ode to the fallen

Los guardias vinieron. Sabía lo que vendría a continuación. Lo ví ocurrir con los mercenarios... Iba a ser un evento público, una muestra de poder. Un ejemplo... Antaku me miraba, con una mezcla de odio y resignación. Podía ver en sus ojos que aún buscaba una oportunidad, un solo error para desarmar a un guardia y combatir... Nunca se quedó sin ese espíritu.


Antaku:
¿Es necesaria tanta gente?

Rubí:
Tu cállate.

Entonces trajeron a otro prisionero. Su estado era aún peor que el mío. Pero ese atuendo... cuando Antaku lo vio, no pudo evitar gritar su nombre. Calixto Cross... Yo no pude evitar sonreír.

Antaku:
¡Calixto!

Calixto:
¿Antaku...? ¡Creí especificar que no me tenían que seguir!

Antaku:
Y yo creí que te dije que no fueras un idiota. No te preocupes, nos sacaré de aquí.

Calixto:
Quisiera creerte...

Nakano:
...

Muchos curiosos estaban allí. El día se acercaba a su final, pero aún faltaba para el crepúsculo... Miré detenidamente aquel bloque. Marcas de hacha yacían sobre éste, definitivamente no era la primera vez que se usaba. Me extrañaría si lo fuera... recuerdo con detalle todo esto... el cielo estaba nublado, aún sentía hambre por no haber comido todo ese día y mi rostro aún dolía por los golpes del día anterior... No sabía si mi plan funcionaría... no sabía si todo caería en su lugar... Y aún así, pude mirarlo a los ojos y decirle...

Nakano:
Todo estará bien... Lo prometo...


—Jensen Pedrhev se acerca. Se dirige a la gente.—

Jensen Pedrhev:
Mi pueblo... Hoy estamos aquí para dar un final a la tiranía de los Cross. La Guerra contra los demonios, como todos sabemos, terminó hace meses... y aún así, continúan controlando nuestra forma de vida. Y aún así, nunca hubiera esperado que vinieran a mí, con intención de asesinarme por oponerme - en nombre del bien de todos ustedes - Al plan de los Cross para apoderarse de Bynquister... Anoche entraron y mataron a quince de mis hombres... mi pésame a sus familias... pero no alteren, que esto no se quedará sin justicia.

Los Asesinos... Una... Ronin sin honor... Gracias a ella, ahora sabemos cómo defendernos de ellos... gracias a su... cobardía. Ahora podemos enfrentarlos... Pero sus crímenes no pueden ser perdonados. Y por eso, le brindo la Clemencia de no prolongar su sufrimiento. Después, dos miembros de la familia Cross caerán ante la misma espada, para dejar claro que no sucumbiremos, ni siquiera ante aquellos que creen tener mayor legado que nosotros. ¡Que esto sea testamento al poder de Pedrhev! ¡Que la diosa se apiade de sus espíritus... porque nosotros no lo haremos!


Calixto:
... Antaku... lo siento... ojalá pudiera hacer algo...

Antaku:
... no te preocupes... todo va a estar bien.

Calixto:
¿Como lo sabes...?

Antaku:
... No lo sé... Un presentimiento...

—La gente sigue gritando... Nakano es empujada por el verdugo y su cuello se extiende... Nakano cierra los ojos... y se concentra... Hasta que la espada cae.—

[Detener Soundtrack]


—La espada se rompe al chocar con el cuello de la Ronin. Como si ésta se hubiera tornado en cristal golpeando metal.—

Nakano:
¿No dije que no estaba lista para morir...?




Calixto:
Prana...

Antaku:
¿Que está haciendo...?

Calixto:
No lo sé... Acumuló prana en su cuerpo... y de alguna forma, ésta se endureció sobre ella, volviéndose inpenetrable... Que técnica tan fascinante...




Jensen Pedrhev:
¡Tu! *levanta a Nakano por el cuello* ¡¿A qué estás jugando?!

Nakano:
Tal vez la espada era defectuosa. O tal vez tengo suerte. Pero no estoy jugando nada, se lo aseguro.

—Jensen la empuja contra el bloque una vez más y toma un hacha. La levanta y la hace caer, solo para que ésta repita el mismo destino que la espada. La gente comienza a susurrar, mientras otros ríen un poco. Jensen, ahora furioso, Coloca sus manos sobre la cabeza de la Samurai.—

Jensen Pedrhev:
¿Crees que puedes jugar conmigo? Veamos cuando seas incapaz de usar tu Prana...

Noté movimiento entre la gente... noté movimiento en general en mis alrededores... pero entonces, un sonido increíblemente fuerte comenzó a surgir. No provenía de ningún lugar y nadie más parecía capaz de escucharlo... era un sonido tan fuerte que era imposible pensar en nada. Provenía de mi propia cabeza... alcé la mirada a Pedrhev y noté oscuridad en sus ojos... aunque solo por un momento... el sonido era a este punto físicamente doloroso...

Jensen Pedrhev:
Listo. ¡Dénme otra hacha!




Calixto:
... sabía que no duraría...

Antaku:
¿Que le hizo...?

Calixto:
Una ilusión de sonido... fue como me derrotó... hace imposible concentrarse para usar prana...




—Jensen recibe otra hacha y sin perder un solo momento, toma postura para finalmente acabar con la Ronin, quien por primera vez, parece reflejar en sus ojos un genuino miedo... un miedo que al notar... Pedrhev sonríe.—

Jensen Pedrhev:
Agradecemos por tu desesperanza... Y brindamos con tu sangre.



—Finalmente... una flecha corta el hacha... y todo cambia.—

An Approaching Nightmare

Hayatori:
¡KOTARO!¡TE DIJE QUE ESPERARAS!

Kotaro:
¡Lo siento, pero era ahora o nunca!


Isami:
¡AHORA, TODOS!

1/2

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Re: ♕ SPIRIT BRINGERS: EMPYREAN REALM. (SAGA DE AMAGI)

Mensaje por Kida el Miér Dic 28, 2016 9:50 pm

2/2


Hayatori:
¡MALDITA SEA...! ¡Asahi, ve a ayudar a Nakano, Grandote, tu ve por los Cross!

Jhurden:
¡NO DEBÍ DUDAR DE USTEDES NI POR UN SEGUNDO, AAAJAJAJAAAAAAA!

Jensen Pedrhev:
¿¡Que es esto!?

Nakano:
Es exactamente lo que parece.

—Civiles de entre la gente removieron sus capas, mostrando amraduras y espadas de origen Samurai. Guardias completamente armados de repente comenzaron a atacar a sus compañeros, usando un estilo de idéntico origen. Entre el caos, era imposible saber cuántos eran... y en el momento que Jensen bajó la guardia, la Ronin hizo su movimiento—


Por un momento, dudé que realmente llegarían... o que sabrían cuando actuar. Pero Al final, me avergonzó el simple pensamiento de dudar de ellos. Si en algo eran expertos... era en hacer sentir a una persona como cien. Pronto, Asahi estaba a mi lado. Cortó las ataduras en mis manos y me entregó una Katana. Inmediatamente le sonreí.

Nakano:
Nunca me he sentido más feliz con su impaciencia.

Asahi:
Culpa a Kotaro.


Jhurden:
¡CALIXTO!

Calixto:
¿¡Jhurden!?

Jhurden:
¡ANTAKU!

Antaku
¡JHURDEN!

 Calixto:
¿QUE HACES AQUÍ?

Jhurden:
¡NO HAY TIEMPO, LOS VAMOS A SACAR DE AQUÍ!

Calixto:
¿Cómo...? ¡Nuestras Regalias siguen bajo control de Jensen! Y no le voy a dejar mi libro.

Kotaro:
¿ALGUIEN PIDIÓ REGALIAS?

—Un halcón pasa y deja caer un libro en manos del recientemente liberado Calixto. Luego en una segunda pasada, deja caer una espada.

Calixto:
¡¿L-Lucifurge?! ¡No tiene ni un rasguño! ¡Gracias a Rem!

Antaku
¡Moralltach! Hehe~ ¡ahora estamos hablando!

Kotaro: http://i864.photobucket.com/albums/ab205/Deagran/Demonic%20War/Kotaro/Turned%20Kotaro%20Smile_zps1p30dk2a.png
Gracias por la ayuda, Zeo.


(Ya sé que es un búho, me vale)

Nakano:
¿Desde cuando tiene Kotaro un halcón?

Asahi:
¡Y espera a que veas lo que los demás conseguimos!

Isami:
¡Tenemos un par de trucos nuevos... bueno solo uno cada uno, pero hey!

Nakano:
Veo que encontraron el Mitama... bien.

Hayatori:
¡Ya, Tenemos lo que buscábamos! ¡Retirada!

Nakano:
¡Todos afuera! ¡Ahora!




Rubí:
¡Papi...! ¡Despierta, no es momento de dormir!

—La chica en armadura mueve a su padre en el suelo, quien yace aún inconsciente después del golpe bien calculado de Nakano.—

Rubí:
... ¡LOS MATARÉ POR LASTIMAR A MI PAPÁ!





Cuando Hayatori dio la orden, algunos rostros conocidos llegaron, montando caballería robada. Se abrieron paso entre los guardias de Pedrhev y nos abrieron camino para salir. Uno a uno, todos comenzaron a retirarse. La Caballería quedándose atrás momentáneamente para mantener la costa libre. El camino se extendía, solo faltaba poco para salir del poblado. Había cerca de ningún guardia en el poblado, y así debía de mantenerse. Pronto estábamos suficientemente lejos del poblado y aún huyendo por el bosque... y notamos que finalmente nos perseguían.

Nakano:
¡Viene caballería! ¡Todos, preparen las Oodachi y Yari, Ashigaru por delante!

Hayatori:
¡Ya oyeron! ¡Oodachi y Yari en la retaguardia, Isami, eso te incluye, El resto sigan en movimiento!

Rubí:
¡Tráiganme sus cabezas!

Equipment:

-Silver Sword
-Pedrhev Royal Armor
-Batshit Crazyness With Daddy Issues.
Skills:
-Weapon Master (Sword, Axe)
-Passive (Fire emblem): El usuario activa un escudo que le protege de daño físico.
-Cleave: En un solo movimiento, el usuario es capaz de atravesar a más de un enemigo, dañando a todo enemigo en el alcance.
-Aegis (Fire emblem): El usuario activa un escudo que le protege de daño mágico o a distancia, reduciéndolo a la mitad.

Rubí:
¡LOS QUIERO MUERTOS, MUERTOS, MUERTOOOS!

Isami:
¡¿Que es esa tipa?!

Antaku:
No sé pero parece molesta...

Asahi:
Yo me encargo.


Rubí:
oh no, que miedo, una furcia.

Asahi:
¿Insultar es tu mejor arma? Si es así, necesita más filo.

Rubí:
¿Que tal mi espada?.

Asahi:
Lo siento, pero esa requiere cerebro para ser usada así que no le temo en tus manos.

Rubí:
¡OH DISFRUTARÉ VERTE MORIR!

Asahi:
Lo siento, pero hoy no.


—La chica en armadura carga en ira contra la Samurai. Sin dudar un segundo, ésta desenfunda la Katana en su cinturón y en un rápido movimiento, corta las piernas del caballo, agachándose y evadiendo completamente la espada de su jinete. La chica sale hacia los árboles y se golpea con uno de cara. Cayendo en unos arbustos.—

Asahi:
Un placer humillarte. *reverencia*

Rubí:
¡VUELVE AQUÍ MALDITA SEAowch owch owch... mi brazo...

Era importante que pudiéramos retirarnos. Nuestras lanzas no tardaron en deshacerse de sus caballos y sus jinetes pronto se retiraron al verse superados. Estaban confundidos... sin una cadena de comando, no sabían que hacer. Y esas dudas nos permitieron escapar. Seguimos corriendo bosque adentro hasta que finalmente nos adentramos lo más posible al bosque.




God and Man

Isami:
uff... Hoo... creo que los perdimos...

Asahi:
Si, parece que dejaron de seguirnos...

Hayatori:
Gran trabajo, todos... Se merecen su descanso.

Antaku:
Si... no tengo ni puta idea cómo... pero lo hicimos...

Calixto:
Si, estamos fuera de peligro, así que... Jhurden... ya puedes bajarme.


Jhurden:
¡Whoops! Perdón, Cali, olvidé que seguías allí... Eres sorprendentemente ligero, Deberías comer más foca.




Antaku:
Oye... ¿Acaso planeaste ésto...? Me parece... demasiado perfecto.

Nakano:
... No tengo de que hablas... ahora, si me disculpas, tenemos que prepararnos para la llegada de Gustav.

Antaku:
¿Gustav...? ¿De que hablas...?

Nakano:
Gustav dijo que vendría... debería llegar mañana. ¿No lo recuerdas? Tu fuste quien me dijo. Tal vez el golpe accidental te afectó... Calixto, necesito que ayudes a Hayatori con algo. ¿Tienes hechizos de comunicación...?

Calixto:
Pues... puedo ingeniar algo.

Antaku:
Oh cierto... A veces olvido que eres un prodigio de la magia.

Calixto:
¿Por qué?.

Antaku:
Porque... porque eres estúpido la mayor parte del tiempo?.

Calixto:
¿Lo soy...? Explica.

Antaku:
Heh... es bueno tenerte de nuevo, Cali...

Calixto:
Lo sé, pero explícame.




Isami:
Aún no entiendo porqué le miente a esos dos...

Hayatori:
Al parecer, Antaku no se molestó en leer la carta de Calixto completa. Nakano-sama vio una oportunidad en la habilidad del enemigo...

Isami:
.¿Que habilidad...?

Hayatori:
... Leelo por tí mismo.

Calixto escribió:
Pude verlo... dejo estas notas en caso de que algo pase... pero pude verlo. Jensen Pedrhev... es el traidor. Pude localizar la ruta que seguirá. Usaré un hechizo para adelantarme... no me sigan... El Verdrehte tiene más poder del que pensamos originalmente. Voy a intentar descubrir de qué es capaz...

No puedo dar todos los detalles, pero... sus habilidades... de alguna forma, es capaz de ver a través de los ojos de otros y escuchar de sus oídos. Todos sus agentes son extensiones suyas... No sé que magia sea ésta, pero... por un momento, pude ver lo que él. Aquellos que le envían información ni siquiera tienen idea que lo están haciendo. El Daimyo Matabishiki también está bajo la influencia de ésto... Si no logro derrotarlo, lo más probable es que yo también me vuelva una fuente de información para él... así que no me busquen... mientras menos sepa de sus planes, mejor será para todos...

Isami:
... Puede... ¿ver a través de otros...?

Hayatori:
... Era solo una teoría, pero Nakano asumió que la dejaría ir para regresar con Gustav y usarla como agente sin que ella misma lo supiera. Su plan era hacerle creer que Gustav traerá a todo su ejército, para que así agrupe sus fuerzas... Si mantiene la mentira, debe ser porque se dio cuenta que aún están siendo "Sus ojos".

Isami:
Pero no la dejó ir. Iba a ejecutarla.

Hayatori:
Un mal cálculo, supongo...

Isami:
Tch... esa Naka-chan... seguro pensó que si moría con el secreto, era más probable que lo creyera.

Hayatori:
Supongo que por una vez, la impaciencia salvó el día...

Pero aún debía mantener la mentira... Porque cuando Antaku me sostuvo, pude ver algo en sus ojos. Algo distinto... no tenía motivo para creer que él era quien estaba siendo usado... pero ese cambio fue suficiente para que supiera que hacer... el hecho que Antaku no supiera de que hablaba me decía que no leyó la carta de Calixto completa... Calixto logró "ver" al comandante demonio dentro de Pedrhev, sí... pero pudo ver también un poco sobre su habilidad... su habilidad para ver a través de los ojos de otros... y escuchar a través de los oídos de otros. Sin saberlo, éramos sus espías... y sin él saberlo... estaba escuchando lo que quería que escuchara. Solo había que engañar a Antaku. Y tal vez a Calixto, pero él... él estaba más contento de poder seguir estudiando la idea del poder del comandante demonio que nada.

¿Cómo controlaba a jensen? ¿Porqué a él...? Calixto se puso a trabajar en responder todas estas preguntas ese día, claro, ese mismo día me habló una vez más.

Calixto:
Supongo que ya lo sabes, porque lo dejé en mi carta, pero el Verdrehte podría estar escuchando todo... por suerte, no detecto su magia en tí.

Nakano:
¿Puedes detectar eso...?

Calixto:
Es fácil una vez lo experimentas. El hechizo que hice por accidente fue algo similar a lo que él puede hacer, sin embargo, me reveló también partes del pasado. Verás, la magia en sí funciona con la prana, que es-.

Nakano:
Puedes ahorrarte la explicación. Basta con saber que puedes discernir quienes son sus ojos y quienes no.

Calixto:
Si bueno, ¿Si lo sabes, entonces porqué hablas tan a la ligera de Tus planes? Detecto que Antaku tiene ese hechizo en él. Probablemente lo ha tenido desde hace semanas... Digo, no creo que lo sepa todo, tienes que dividir tu atención con ese hechizo, solo puedes ver lo que una persona a la vez, y eso incluye a uno... pero aún así, después de escapar, yo diría que nos estará observando.

Nakano:
Lo está... y es por eso que debemos mentirle.

Calixto:
¿Mentirle...?

Nakano:
Para engañar al enemigo hay que engañar a tus aliados... en este caso, literalmente.

Calixto:
Ah... ya veo... Bueno, tiene sentido...

Mi misión, después de todo, era lograr que los enemigos se reunieran en un solo punto... ¿Y que mejor motivo para convocar un ejército que la posibilidad de aplastar al enemigo en una emboscada?

Calixto:
Ya que estoy aquí, trabajaré en una forma de contrarrestar ese efecto. Mientras más rápido pueda deshacerme de su poder, mejor. Además, me dará una oportunidad de entender mejor su poder.

Nakano:
Gracias, Calixto... sabes, Por un momento dudé que estuvieras vivo, pero... me alegra que lo estés.

Calixto:
¿Cómo...?

Nakano:
... Antaku creía que estarías vivo. Supongo que por eso también lo pensé.

Calixto:
... son raros.

Llegó la noche. Antaku paseaba por el nuevo campamento con Asahi y otras de las chicas del clan mientras yo trazaba planes para el próximo día con ayuda de Hayatori. Gracias a Calixto, pude saber exactamente con quienes hablar mentiras y con quien no. Siempre que Antaku no se enterara de nuestro verdadero plan, el enemigo no se enteraría. Nunca pensé que llegaría el día que tal engaño fuera necesario... un Samurai jamás mentiría así a un aliado... por lo que nunca había estado más feliz de no ser uno.

Hayatori:
[...] Pero entonces es posible que nos rodeen, así que yo propongo que... ¿Nakano-sama? ¿está escuchando?

Nakano:
Si, solo... estaba pensando... Gracias por no defraudarme.

Hayatori:
Bueno, al final todo resultó bien. Digo, tenemos un par de heridos, pero logramos evitar bajas.

Nakano:
... Heh... vaya... es un alivio.

Hayatori:
... Para estar planeando una misión, se le ve extrañamente calma.

Nakano:
No me había dado cuenta de lo mucho que he llegado a confiar en ustedes. No hasta que Antaku lo señaló... Tal vez no me sienta indicada para liderarlos a veces... pero... tal vez eso es porque tengo que dejar de pensar en liderar como Samurai... no somos samurai, después de todo.

Hayatori:
Cierto. Tal vez no seas una Daimyo... pero en mi opinión, eres la mejor líder que muchos de nosotros jamás hayamos visto.

Nakano:
Si ustedes lo dicen, entonces debo creerlo. ¿Contactaste a Gustav?

Hayatori:
No fue fácil... pero lo hice.

Nakano:
Entonces solo queda esperar...

Hasta ese punto, rara vez me detenía a pensar en la confianza... pero todo lo ocurrido había puesto un punto y aparte en esto... podía ver en la mirada de Antaku que aún estaba confundido por lo ocurrido... y lamentablemente, debía seguir así. Poco sabía que sería nuestra mejor arma. Al menos si todo salía conforme al plan... lamentablemente, no siempre todo sale conforme al plan, tal como aprendí cuando Jensen se rehusó a dejarme ir... Y tal como aprendí al día siguiente.

Spirit Bringers:
Demonic War PT.6
Face The Abyss Pt.2

Fin



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Re: ♕ SPIRIT BRINGERS: EMPYREAN REALM. (SAGA DE AMAGI)

Mensaje por Caco el Lun Ene 23, 2017 7:43 pm

Regalias

A o largo y ancho de este mundo existe una serie de armas de poder inconmensurable. Nadie sabe su origen, de dónde vienen o para qué existen, mas la leyenda cuenta que fueron forjadas por El Humano, aquel que sabía la verdad de todas las cosas, hace miles de años, cuando los reinos no existían y los continentes apenas se formaban. Tiempo después, pasaron a manos de Sarah, su hija, la primera Cross, quien continuó el viaje de su padre. Aquellas armas reciben el nombre de Regalias.




El descubrimiento de este fragmento del mito de la creación, y posterior búsqueda de las Regalias se le reconoce a Joanna Cross, que en paz descanse. Gracias a sus esfuerzos, la familia logró identificar estas armas legendarias, que al resonar con nuestra sangre despiertan su poder escondido. No obstante, son armas peligrosas, que se dice pueden destruir a su portador si este no es digno de ellas. Por lo mismo, sólo se les entrega a algunos miembros de la familia, a aquellos que se han ganado el honor de portar una. Actualmente, se sabe con certeza la existencia de diez Regalias en Brennevin:


En posesión de la familia Cross, Bynquisterr
Tyrfing, la beligerante [Portador Actual: Gustav Cross]
Moralltach, la silenciosa [Portador Actual: Antaku Cross]
Gram, la inmortal [Portador Actual: ---]
Lucifurge, el oculto [Portador Actual: Calixto Cross]
Gleipnir, el infinito [Portador Actual: ---]

Unukalhai
Kheltajtow, el creador [Portador Actual: Descendientes de las viejas etnias tribales]

Amalurz
Fobos & Deimos, los destructores [Portador Actual: Monasterio Kun'Ya]
Vajra, el brillante [Portador Actual: Desconocido]

Deneb
Barbatos, el rebelde [Portador Actual: Dentro de un glaciar en los mares de Denebrys]

Vygor
Gridharvolur, la desdichada [Portador Actual: Museo]


Además de las mencionadas, existen pistas que señalan a otras tres Regalias dentro del continente, mas no se han realizado expediciones formales en su búsqueda como para conocer su nombre o su locación exacta. La recolección de las Regalias es una misión fundamental de la familia, no obstante, muchas de ellas han ganado fama, cambiado su nombre o se han vuelto objetos de importancia en las diversas zonas donde fueron desperdigadas. Se sugiere sagacidad y cautela en caso de salir en búsqueda o tratar de portar alguna de las Trece Regalias Legendarias.

Gustav: Oh, ya se hace tarde

Inside Unukalhai

*Había acampado a unos kilómetros del bosque de las brujas, su objetivo final dentro de esas oscuras tierras del sur. Como todos los días, y especialmente cuando necesitaba desestresarse, Gustav avanzaba en sus escritos e investigaciones. Le apasionaba la historia, los mitos y las leyendas que envolvían al continente y especialmente a su familia, y esperaba que todos esos escritos que hacía sirvieran para que futuras generaciones conocieran sobre el pasado*

Gustav: ... Pues sólo aquel que conoce el pasado puede adelantarse a los hechos del presente

*El máximo representante de la familia Cross se levantó del improvisado campamento entre las rocas y procedió a equiparse con el traje oficial, además del banderín de su casa, con el imponente símbolo de la familia. Ensilló a su fiel corcel, se puso la capa y, finalmente, tomó a Tyrfing, clavada en el suelo, para enfundarla y llevarla consigo en tan importante misión. Al cabo de unos minutos ya cabalgaba en dirección suroeste*


Gustav: (A este paso llegaré a mi objetivo en aproximadamente 25 minutos. Si consigo una audiencia con la señorita en cuestión, quizás pueda regresar a Bynquisterr antes de que el sol se esconda una vez más)

*Tyrfing, la beligerante, es la Regalia que Gustav recibió luego de la muerte de su padre, cuando tuvo que asumir el liderazgo de la familia Cross. Se trataba de una inmensa mandoble negra azabache, de tal peso que pocos humanos podían siquiera levantarla. No obstante, al reaccionar con su sangre, el arma no sólo se vuelve ligera, sino que despierta sus poderes escondidos, en forma de la capacidad para disparar su prana en forma de hondas de energía con el simple batir de la espada, y su habilidad característica: La supresión casi absoluta de entes oscuros. Seres ligados a la oscuridad no sólo son dañados severamente por su filo, sino que son infundidos con un terror inmenso sólo al verla. Gustav era el decimoprimer portador de aquel arma legendaria, y debía llevarla con honor y respeto por todos aquellos miembros de su familia que una vez la llevaron consigo*

Gustav: (Allí está, el bosque de las brujas) -pensaba el rubio, viendo cómo se extendía al frente un frondoso vergel-. (Pero si no aceptaron el llamado de la carta... Realmente será esto una buena idea?)

*Frente a prácticamente todo el mundo, debía mostrarse fuerte y seguro de sus ideas, no obstante, cuando convivía consigo mismo, las dudas asaltaban su cabeza. ¿Ir hasta allí realmente le traería los resultados esperados? ¿Y si terminaba ganando más enemigos de los que ya tenía? El ejército unido no estaba para, aparte de enfrentar a los demonios, tener que comenzar un exterminio de brujas. Pero ellas no eran en esos momentos la principal preocupación de Gustav, pues cuando menos se lo esperaba, su caballo trastabilló y obligó al Cross a saltar a toda de él a toda velocidad. Al voltear hacia su corcel, se encontró con un par de revenants, que habían escogido a su montura como aperitivo en una terrible e hiperrealista escena*

Gustav: Completamente disgustante... -molesto ante la perdida de su corcel, desenfunda con velocidad su espada-. Criaturas del mal, desaparezcan ante mi espada!


*Dicho y hecho, Tyrfing brilló con tal intensidad que los revenants no pudieron hacer nada más que cubrirse y darle la espalda, sólo para sentir cómo desde allí su cuerpo empezaba a derretirse hasta volverse nada más que polvo. Gustav enfundó su sable y se acercó hacia el caballo, comprobando con tristeza que el animal ya se encontraba muerto por las heridas. No sólo le dolía porque aquel corcel lo había acompañado hace ya más de un año, sino porque además sin él el camino de regreso no sería para nada rápido*

Gustav: Condenados revenants -voltea, observando no demasiado lejos el bosque pantanoso-. Que la diosa se apiade de su sucia alma

*El viaje en corcel al parecer se había vuelto sólo de ida. Sin saber qué esperar, pero sin muchas más opciones, la cabeza de la familia ingresó al oscuro bosque de Unukalhai. La luz natural, al menos, le permitía no andar completamente a ciegas, mientras avanzaba por los caminos con cuidado de no caer en terreno pantanoso. La zona era cubierta por un extraño silencio, extraño, ya que a su alrededor no podía evitar sentir cierto movimiento. Hojas moviéndose, risitas de aquí para allá. Estaba siendo observado, lo sabía, pero aun así no se detenía.*

Witches' Forest


Gustav: (Conozco muy bien la naturaleza de las brujas de Unukalhai) -pensaba, recordando lo mucho que había leído sobre el tema-. (Sé que desconfían de mí, y que apenas baje la guardia, podrían atacarme con hechizos o trampas mágicas. No tengo tiempo para sus jugarretas...) BRUJAS, NECESITO VER A SU LÍDER!

*La imponente voz de Gustav resonó por todo el bosque, mas no hubo respuesta. Las risitas aumentaron, parecían ratones en una madriguera, o quizás hienas acechando a su presa. Un ser humano común y corriente probablemente ya se habría vuelto loco a ese punto, pero Gustav tenía un temple curtido por los años de ser el líder máximo de su familia. Cientos, miles de personas han estado a su comando, no podía caer bajo los trucos sucios de las regentas de Unukalhai*

Gustav: -sigue caminando, poniéndose cada vez más nervioso-. (Cuánto tiempo llevo caminando? Creo que media hora... O será más? Estoy tan adentro que ya no entran los rayos del sol... Hay historias que hablan de hombres que entraron aquí y nunca salieron) -sin querer hace crujir una ramita con su bota, alertándolo y haciéndolo mirar a su al rededor. Pero nada-

The voice of the forest

*Fue entonces que, rompiendo por completo la tétrica atmósfera, Gustav pudo oír una voz. Al comienzo fue más bien leve, pero no tardó en hacerse más y más fuerte, resonando entre los troncos de los árboles. A este punto no sabía si era su imaginación, pero las risas parecían haberse callado y sólo se escuchaba esa melodiosa voz. Era una persona, definitivamente una persona. ¿Pero será real, o nada más que otra trampa? Entre los innumerables libros que había leído Gustav, estaba aquel que contaba la historia de unos marineros que habían sido engañados por una criatura marina de voz inigualable, hipnotizándolos y quitándoles el alma*

Gustav: (Es seguir el origen de esa voz o vagar infinitamente en este lugar)

*Hasta hace unos minutos el único sonido real que escuchaba Gustav era el de su propia armadura mientras caminaba, pero ahora todo era cubierto por esa voz que poco a poco se hacía más fuerte. Avanzando hasta lo más profundo del bosque, Gustav se encontró finalmente con aquel que entonaba la melodía.


Se encontraba de espaldas, en completa soledad. Sus ropas eran oscuras y delataban una figura femenina y bien desarrollada. El Cross se quedó unos segundos observándola, analizando la situación, sin saber si aquella era la trampa o una mujer legítima cantando en el bosque. Una bruja. De pronto, la voz se detiene, y la mujer voltea. Sus miradas se encuentran, pero antes de que el rubio dijera algo, era ella quien hablaba*

Enigmatic Woman

¿¿??: Saludos, forastero

Gustav: ...

¿¿??: Oh? No te habrán comido la lengua los revenants camino hasta aquí

Gustav: Disculpe señorita, la verdad tengo algo de prisa
-exclama el hombre, tratando de ir al grano-. Estoy buscando a su líder, de acuerdo a mis informes, está dentro de este bosque junto al resto de las brujas

¿¿??: Buscas a la matrona de las brujas?

Gustav: Sí. Y le agradecería muchísimo si me puede guiar hacia ella

¿¿??: Claro que sí, yo lo puedo guiar
-lo observa de arriba a abajo con una sonrisa pícara-. Hay un portal que une este lugar con los aposentos de la matrona, pero hay una condición si quiere que lo lleve

Gustav: Una condición?

¿¿??: *Asiente* Debe cerrar los ojos para que lo guíe

Gustav: Disculpe señorita, pero me es imposible cerrar los ojos en un ambiente hostil y menos frente a un desconocido




¿¿??: Me temo que no está en posición para exigir, forastero. A su alrededor se extienden miles de árboles. Suerte intentando salir de aquí en una sola pieza

Gustav: Tsch... Bien, lo haré
-el de la diadema no vaciló más y cerró los ojos, no sin antes mover sigilosamente la mano para rozar la empuñadura de su arma-.

¿¿??: Excelente, ahora sólo debe dar dos pasos a la derecha... -el Cross hace lo propio-. Tres hacia adelante, uno a la izquierda, y otros dos hacia adelante -su interlocutor le hace caso, y obedientemente sigue todas las indicaciones-. Perfecto, ya puede abrir los ojos

Gustav: ...



!!!!

*Al abrir los ojos, el rubio se encontró cara a cara con la misma persona que le estaba hablando. Estaban a sólo unos centímetros, y por un segundo, el caballero se vio inmerso en aquellos ojos oscuros y profundos como la noche. La mujer rió para sí ante la expresión del Cross, no obstante, no alcanzó a reír demasiado, ya que cuando menos se dio cuenta, ya tenía a Tyrfing entre ambos y apuntándole el cuello amenazante*

¿¿??: Uy -dice acariciando el arma, sin dejar de mirar a Gustav-. Tiene una espada muy larga y gruesa, forastero~

Gustav: Quién rayos eres... Identificate!

¿¿??: Me pidió llevarlo frente a frente con la jefa y yo cumplí.
-dice la mujer, tomando cierta distancia y abriendo los brazos-. Mi nombre es Hrist Hemwick, y soy la matrona de las brujas de Unukalhai

Gustav: Tú--- Usted es...!

Hrist: Veo que es tan varonil como descortés, forastero

Gustavo: Lo lamento
-hace una media reverencia-. Mi nombre es Gustav Cross, no imaginaba que usted fuera la famosa matrona de las brujas.

Hrist: Ni yo imaginaba que usted fuera el famoso Gustav que tanta fama ha ganado en el continente últimamente
-al chasquear los dedos, todo el paisaje alrededor parece partirse en pedazos, demostrando un camino ancho y recto que llevaba a lo que parecía ser una pequeña aldea escondida entre los árboles-. Sígame por favor


*Pronto el Cross comprendió que aquel bosque prácticamente infinito era una ilusión creada por la poderosa magia de aquella bruja, y que sus palabras eran ciertas: Si daba marcha atrás, hubiera vagado para siempre allí. Ahora todo era mucho más claro, y Hrist se encargó de llevar al rubio al territorio de las brujas. Por el camino, Gustav veía a su alrededor extrañas edificaciones y objetos que nunca antes había visto. Le emocionaba la idea de conocer una cultura completamente diferente y se prometió, a penas tuviera tiempo para hacerlo, escribir sobre ello en sus libros. Las brujas dejaban de hacer lo que hacían y se le quedaban mirando. Era bastante alto para el promedio de la zona, y su armadura negra resaltaba frente a los ropajes tradicionales que llevaban las mujeres*

Bruja #52: Es un hombre blanco!

Bruja #11: El hombre blanco del norte ha llegado!

Bruja #36: Podemos jugar con él como con los otros?

Gustav: ...
-mira a su alrededor y se encuentra con esqueletos de lo que, al parecer, fueron hombres que se perdieron en el bosque y fueron tratados como juguetes por las brujas-. *glup*



Bruja #3: Pero va con la matrona, quizás es importante... O quizás quiera jugar con él ella sola

Hrist: No las escuche, señor Cross, y sígame a mis aposentos


With a little help from my witch

*El lugar era cálido y, a pesar del olor, acogedor. La matrona invitó a sentarse en el suelo al rubio, mientras le ofrecía lo que parecía ser una infusión de hierbas. Gustav miró receloso aquella taza, que parecía estar hecha de barro o greda, pero al ver que la mujer se servía lo mismo, optó por probar un poco y comprobar gustoso que de hecho era un trago delicioso. Hrist se sentó frente a él, observándolo fijamente con una sonrisa que Gustav no podía descifrar qué significaba*

Hrist: Entonces, a qué se debe su visita a mis tierras, señor Cross?




Gustav: Señora...

Hrist: Señorita

Gustav: Señorita Hemwick, no sé si está enterada del sobre de invitación que mis mensajeros entregaron en estos territorios. Iba dirigido precisamente a usted

Hrist: Oh, me habla de aquel mensaje que solicitaba ayuda frente a una amenaza del mundo demoníaco?

Gustav: La misma (Esta mujer, realmente la leyó, y aun así...) El que la haya leído y no la haya visto en el castillo me da a entender su postura

Hrist:
-bebe un largo sorbo de su taza-. No podría estar más equivocado, señor Cross

Gustav: ... Lo estoy? Y por qué entonces no respondió al llamado? Ni siquiera recibimos una negación formal, nada

Hrist: Ustedes pidieron ayuda, mas nunca dijeron de qué forma querían que nosotras los ayudáramos. Nada me reconfortaría más que ser un aporte para el bienestar de mi región y el continente, pero nunca me dijeron "cómo" tenía que hacerlo


*El rostro de Gustav era una oda a la sorpresa al escuchar las palabras de la matrona. ¿Estaba jugando con él? Eso creía, no obstante, el rostro de la dama y su expresión parecían ser sinceros. La bruja le comentó que como líder, nada le importaba más que el bienestar de la región de Unukalhai, por lo que un conflicto de carácter continental como el que se estaba llevando a cabo le preocupaba y mucho. El rubio sólo la miraba perplejo, descubriendo a una mujer mucho más gentil y amable de lo que hacía presagiar su aspecto y las leyendas que la rodeaban*

Gustav: Hasta ahora ha sido una lucha larga y cruel, pero hemos conseguido mantenernos. Actualmente el ejército unido cuenta con representantes de gran parte de Brennevin, pues los demonios amenazan con expandirse a todo el continente si triunfan en Bynquisterr




Hrist: Señor Cross, si necesita mi ayuda, con gusto puedo ir

Gustav: Usted? Realmente iría en persona?

Hrist: No entiendo del todo los detalles del conflicto, pero si mi asistencia es tan necesaria como para que el mismísimo general de todo el ejército viniera hasta aquí, sería una falta de respeto el negarme


*Parecía casi mentira que las cosas estuvieran saliendo tan bien. Gustav continuó contándole a su interlocutora los pormenores del asunto, al igual que aquello para lo que la necesitaba. Hrist escuchaba atentamente, barajando posibilidades y expresándole al Cross sus inquietudes. La conversación se volvió amena y pronto estaban hablando de temas completamente ajenos a la guerra demoníaca*

Gustav: Su cultura es realmente fascinante -decía el rubio, observando los adornos y objetos rituales que estaban dentro de los aposentos de la matrona-. Este tipo de grabados, nunca los había visto, y estas imágenes... Representan dioses antiguos, no?

Hrist: Es extraño...

Gustav: El qué?

Hrist: Un forastero interesado por esas cosas. Usted me agrada, señor Cross. Noto que sus hombros han soportado un peso demasiado grande durante demasiado tiempo. Me pregunto qué podría hacer una mujer como yo para suavizar esa carga



*En el futuro se diría que Gustav, aparte de sus hazañas durante la guerra demoníaca, fue conocido por registrar gran parte de sus vivencias y estudios en libros que quedaron para la posteridad. No obstante, en ninguno de ellos se hace mención a lo que ocurrió durante ese tiempo en que él y la matrona de las brujas estuvieron a solar en sus aposentos. La historia se retoma varias horas después, cuando el sol empezaba a esconderse en el horizonte. Desde el bosque de las brujas, Gustav y Hrist observaban el cielo que indicaba que el día comenzaba a morir*

Crossing the path

Gustav: -terminando de acomodarse la capa-. El crepúsculo está llegando, esa es la señal que nos dice que debemos poner rumbo hacia el norte

Hrist: Suena bien. Estoy a su disposición, señor Cross. ¿Dejó por casualidad el carruaje afuera del bosque, o algo así?

Gustav: ... No, de hecho, camino hacia aquí sufrí un ataque de revenants, y con ello mi caballo terminó fatalmente herido

Hrist: Cielos, es horrible

Gustav: Estaba pensando que, si partimos ahora a pie, podríamos conseguir una montura en el pueblo de--

Hrist: Tengo una mejor idea, si me lo permite


*Gustav miró extrañado a al mujer, que desapareció rápidamente en el bosque. El Cross no tuvo que esperar demasiado para que la matrona apareciera nuevamente, pero vaya sorpresa, que ahora aparecía encima de un enorme lagarto, criatura originaria de la zona y al parecer la única que habitaba dentro del bosque de las brujas. Gustav retrocedió un poco ante la sorpresa, pero Hrist le hizo señas para que se acercara, sin miedo*


Gustav: Es... Es enorme! -exclama el guerrero, tratando de acariciarle la cabeza-.

Lagarto: Ssssss -abre el hocico y suelta un pestilente aliento a la cara del Cross-.

Gustav: Ugh... Qué es esto?

Hrist: Gas venenoso

Gustav: Qué?!

Hrist: Es broma, querido, es sólo el olor de los pantanos. Ahora ven, sube, que no hay tiempo


*Sin rechistar el rubio se subió encima de la criatura, sosteniéndose del abdomen de la matrona, que una vez vio a su compañero encima, le indicó a la criatura que iniciara el viaje de regreso. El buen conocimiento de la zona de parte del animal le permitió a la pareja salir en tiempo record del bosque de las brujas, y gracias a las indicaciones de Gustav, emprendieron rumbo a Bynquisterr antes de que el sol terminara de ponerse. Durante el trayecto siguieron hablando.

El Cross le contó sobre la región y la invitó a quedarse en el castillo todo el tiempo que quisiera, pues "es el lugar más seguro durante la guerra", a lo que la mujer respondió encantada por la oferta. Cuando ya la noche dejaba de ser joven, Hrist soltó a regañadientes las riendas de su reptil, luego de que Gustav le indicara que lo mejor era tomar relevos para que la Hemwick descansara. El Cross observó con sorpresa que manejar a aquella criatura no era muy diferente a un caballo grande, y en cuestión de minutos ya podía controlarlo con relativa seguridad. Así, y esta vez con la mujer sujetándose del masculino abdomen del caballero, el viaje continuó*



Gustav: -nota que el agarre de la mujer se hace más suave, señal de que estaba quedándose dormida-. (Las cosas hasta ahora están saliendo bien... Me pregunto cómo le habrá ido a Antaku. Siento que se está acercando demasiado a esos ronnin... Confía demasiado en ellos)

"Gustav, señor, por favor responda!"

Gustav: (Hmp?)

"Señor, soy Hayatori, en nombre de Nakano, del grupo de rescate ronnin. Le tengo noticias"


*Y de esta forma, Gustav se enteró de todo. Del exitoso rescate de Calixto y del encuentro con lord Pedrhev, confirmándose sus sospechas de que él era el traidor. Supo además que aquel hombre tenía todas las señales de estar siendo poseído, por lo que la influencia de una entidad demoníaca era más que probable. El mensaje terminó dando luz verde al plan de contingencia, junto con la información de que el clan de los ronnin, junto a Antaku, Calixto y Jhurden, regresaban al castillo. Aires de esperanza inundaron el corazón del líder de los Cross, quien continuó su camino acompañado de la bruja y montando un lagarto gigante. Lo típico*




Hrist Hemwick (witch)

Matrona de las brujas de Unukalhai durante la guerra demoniaca. Es considerada una hechicera bastante poderosa pues ha logrado organizar a sus brujas y mantener a raya muchos peligros que han acechado a su región. Por su apariencia pareciese que es una mujer muy tétrica y poco amigable, sin embargo es el tipo de persona que está dispuesta a ayudar a su región o cualquiera que busque en las brujas una salvación para sus problemas. Gusta mucho de cantar en el bosque de las brujas y siempre se le puede escuchar su voz en este. Experta en magia de Necromancia, desde la reanimación de cadáveres hasta crear ilusiones que afecten la mente de las personas u otras criaturas.


Equipment:
Elegant Witch Dress: Un traje de bruja muy elegante el cual Hrist hizo a partir de sedas traídas desde Bynquisterr e imbuidas con una magia especial que la hace imposible que se ensucie, pero no es lo único que hace pues también repele magias de bajo nivel además de absorber magias de tipo oscuridad.
Ancient Witch Staff: Un bastón creado a partir de una de las ramas del árbol más antiguo de Unukalhai, es capaz de amplificar con gran poder cualquier magia del usuario siempre y cuando este lleve consigo la sangre de las Hemwick.
Necronomicon: Un libro de saberes arcanos y magia ritual cuya lectura provoca la locura y la muerte. Pueden hallarse en él fórmulas olvidadas que permiten contactar con unas entidades sobrenaturales de un inmenso poder, los Antiguos, y despertarlas de su letargo para que se apoderen del mundo. Su origen es incierto pero parece ser que Hrist se lo trajo consigo de un viaje que hizo a Bynquisterr hace ya años antes de que iniciara la guerra demoniaca.

Skills:
Necromancia: Le otorga la habilidad al usuario de controlar las fuerzas de la muerte, Hrist puede resucitar a los muertos bajo su control para que estos sigan sus órdenes (Sea humano, Demonio o Revenant), crear esqueletos a partir de los cadáveres de criaturas y maldecir con poderosos hechizos a sus enemigos, además de invocar desde el mundo de los muertos a espíritus vengativos que persiguen a la víctima hasta la muerte.
Justice (Stand) (JJBA): Justice principalmente toma la apariencia de una nube masiva de niebla, la cual puede ser lo suficientemente grande como para envolver una ciudad o si el usuario es extremadamente poderoso una región completa. Cuando se materializa, aparece como un fantasma esquelético que lleva una corona grande, con las nubes de niebla que se arremolina alrededor de su cabeza. El stand ortorga las siguientes habilidades:
   -"Hilos" de niebla: El primer poder de justice le permite controlar los cuerpos de los demás. Para utilizar este poder, el objetivo debe tener una herida abierta en alguna parte de su cuerpo. El stand puede entonces enviar una cadena de niebla en la herida, creando un agujero. El agujero es por lo general sólo unos pocos centímetros de profundidad, pero se formará un agujero limpio a través de si el agujero se hace en una parte del cuerpo delgado, como en el brazo o en la lengua. Después se hace el agujero y la cadena de niebla pasa a través, el usuario de Justice gana el dominio sobre esa parte del cuerpo.
   -Títeres de cadáver: El uso más devastador del poder de hacer marionetas de Justice es su capacidad para "reanimar" a los muertos, lo que puede dar lugar a ejércitos de zombis bajo el control de Hrist. Cada zombi tiene muchos agujeros a lo largo de su cuerpo para que sean más fáciles de manipular, y desarrollan una lengua larga, afilada capaces de cortar a través de la carne. No parece haber ningún límite en el número de cadáveres que Justice puede controlar a la vez, pero no son capaces de actuar como seres humanos producidos naturalmente.
   -Ilusiones: Justice puede manifestar ilusiones de cualquier tipo dentro de su niebla. Estas ilusiones son tan poderosos y convincentes que no hay manera de dispersarlas estando dentro de la niebla. Las ilusiones que aparecen dentro de ella son controladas por Hrist a su antojo.
Candy Voice (SMT): El usuario puede utilizar su voz para embrujar a un individuo del sexo opuesto, la víctima se encanta y siente una gran atracción por la persona que lo hechizo de manera que seguirá cualquier tipo de orden que esta le diga.

_________________


Aiden:
Equip:
-Retribution Staff.
-Lycoris Potion.
-Atund's Stick.
-Mysterious Scroll.
-Tome of Arms.
-Holdrege Royal Earrings.
-Vol Luminatio Glyph.
-"Vale por una acostada por despecho".
-Soul Devourer.

Skills:
-Heal.
-Lumino heal.
-Sharpness.
-Lumino Sharpness.
-Greatshield of Artorias.
-Phantom Knight.
-Phaselock.
-Vol Luminatio.
-Byakugan.
-Vol Byakugan.
-Tempered Fate.
-Quicksummon.
-Summon Spirit: Ifrit.
-Summon Spirit: Mara.
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Re: ♕ SPIRIT BRINGERS: EMPYREAN REALM. (SAGA DE AMAGI)

Mensaje por Kida el Mar Ene 24, 2017 12:57 pm

Para máxima experiencia, recomiendo leer a la par que la música. Si ésta termina, también recomiendo no reiniciarla. Los siguientes eventos son narrados desde la perspectiva de Nakano y en ocasiones, se toma una narración omnipresente, especificada por (—) guion largo.


Prelude

—El Samurai mira desde la cima del árbol. Ha estado viendo el movimiento por un tiempo. Todo se mueve... Ha notado movimiento en toda el área. Una cantidad innatural de movimiento, de hecho... puede escuchar caballería moverse, uno que otro grito, el golpe de las espadas... y solo puede sentirse culpable. A la distancia, una enorme nube de polvo se puede ver... las nubes no se han retirado del cielo desde el día anterior, y el aire carga en sí el olor a sangre...

Su arco se tensa, y apunta a aquella figura moviéndose no muy lejos. El disparo acierta y la figura se torna en luz roja y paradójicamente oscura. El arquero baja la mirada al ver otros cinco dirigirse al pueblo.—

Kotaro:
*deep sigh*...

Isami:
¡Hey Kotaro, estamos listos para movernos!



Spirit Bringers:
Demonic War PT.6
Face the Abyss pt.3



—Una voz proviene de debajo del árbol. Kotaro gira su mirada y encuentra a Isami. Rápidamente, Kotaro vuelve su mirada a los alrededores antes de que su compañero le grite una vez más y se vea obligado a bajar.—

Kotaro:
¿Entonces asumo que todos están listos...?

Isami:
Eso parece.

Kotaro:
....

Asahi:  
Ah, allí están..

—Una tercera voz aparece, se acerca caminando. En su rostro, su respiración y su voz se veía su alerta, nerviosismo... su ropa manchada de sangre de demonio. La anticipación la estaba empezando a hacer temblar un poco. Pero al final, era solo un trabajo más.—

Isami:
Asahi~ No te ví esta mañana ¿Grupo de guardia?

Asahi:
Si... y no ha sido exactamente el trabajo más relajado que he tenido.

Isami:
Yo diría... ¿Cuantos van?

Asahi:
¿Contando desde el primero en la madrugada?... uh... ¿cincuenta, sesenta, tal vez? Desde la batalla del cañón no veo tantos demonios.

Kotaro:
...

Asahi:
¿Que tal el pueblo...?

Kotaro:
Parecen estar aguantando... por ahora. Pero si la nube de polvo que vi me dice algo...

Asahi:
...

Isami:
¿Porqué las tan nerviosos? Vamos a lograrlo.

Asahi:
Me gustaría estar tan segura como tú.

Isami:
Oh vamos, no es la primera vez que hacemos algo tan loco. ¿Recuerdas aquella vez en Deneb? ESO era loco. A comparación, ésto será una caminata por el parque.

Asahi:
Sí, tienes razón, pero no puedes simplemente pretender que todo estará bien..

Isami:
¿Y por qué no? Confío en Hayatori para darnos uso y en Naka-chan para liderarnos. Y con el nuevo espíritu, nada podrá detenernos.

Asahi:
A veces me pregunto cómo puedes ser tan relajado... tanto tu como Antaku son raros en ese sentido.

Hayatori:
Ah, así que aquí estaban.

Isami:
¡H-HAYATORI, no estamos perdiendo el tiempo ni nada estamos-!

Hayatori:
Oh, cállate. No hay nada que pueda decirte que no sepas ya.

Nakano:
Por otro lado, Tal vez no deberían de conversar aquí. Un demonio podría aparecer en cualquier momento

Kotaro:
Nakano-sama... ¿Ya está todo listo...?

Nakano:
Lo está... solo asegúrense de seguir todo al pie de la letra y todo debería salir bien.

Asahi:
¿Y que si algo sale mal...?

Nakano:
Estoy segura que algo saldrá mal. Estamos lidiando con un oponente extremadamente inteligente. No creo que sea posible que todo salga como esperado. Pero aún así eso no nos va a detener. No somos Samurai, somos Hikami. A nadie le importa si vivimos o morimos más que a nosotros. Y es exactamente por eso que avanzamos aún si es peligroso. Solo nosotros podemos hacerlo. Somos los únicos capaces de tomar estos riesgos. Y mientras sigamos vivos, debemos seguir tomándolos. Solo así podremos estar orgullosos de haber rechazado a la muerte.

Isami:
Sip, suena bien por mí.

Asahi:
No que esas palabras me hayan quitado los nervios... pero es un bonito pensamiento.

Hayatori:
Dicho como una verdadera líder.

Jhurden:
Yo diría. No cualquier líder tiene esa determinación. solo me confirma lo que pensaba de tí.

Nakano:
Ah, Jhurden, no te ví acercarte... ¿Y Calixto?

Jhurden:
Me pidió que lo dejara solo para preparar ese hechizo de cancelación. Ah, y me pidió que les dijera que se tomó la molestia de preparar un hechizo de clarividencia y dijo que tendremos entre 30 minutos a una hora, asumiendo que empecemos a tiempo.

Nakano:
Bueno, ahí está nuestro límite...

Jhurden:
Se puso a escribir números y otras cosas y no entendía que estaba haciendo... pero dijo que lo calculó matemáticamente y luego me llamó cabeza de foca por no entender.

Nakano:
Si, eso suena como algo que haría. Jhurden, ¿puedes ir con el resto y asegurarte que nadie falte?

Jhurden:
Tienen que ser 26 cabezas sin contarlos a ustedes, ¿verdad?

Nakano:
Ni una más ni una menos.

Jhurden:
Déjamelo a mí.

Hayatori:
... bueno, supongo que deberíamos volver con el resto. Kotaro, mantén un ojo abirto aquí, si ves un demonio acercarse, ya sabes.

Nakano:
De hecho, quiero que den una última vuelta al perímetro. Tenemos tiempo... por ahora. Y es mejor que no nos rodeen los demonios, eso nos costaría tiempo.

Hayatori:
Muy bien, ya escucharon, a moverse.

Fue casi la noche entera de planeación. Isami y Asahi insistían que debía comer y al final me obligaron a tomarme un descanso para hacerlo, pero en lo general, toda la noche se pasó en planes entre mí y Hayatori. Fue a primera hora, poco antes de que saliera el sol que tuvimos confirmación que mi trampa había funcionado. Un demonio había aparecido. Fue eliminado por nuestro guardia nocturno, pero... ese primer demonio solo fue el vanguardia. El resto de la mañana apenas despertamos tuvimos que comenzar grupos de guardia para patrullar nuestro pequeño campamento. Grupo de demonios tras grupo... Se acercaban, tal como predije.

Claro, la mentira con Antaku siguió... pero prefería poder decirle la verdad lo más pronto posible. Por suerte, Calixto encontró la forma de deshacerse de ese hechizo. Dijo que aparentemente funciona como una especie de "lente" sobre los ojos y que un simple efecto telequinético podría extraerlos sin causar daño. Destruir el lente sería fácil entonces. Sin embargo, necesitaba que Antaku escuchara "El plan de ataque".

Le dijimos que Gustav estaba cerca, le mentimos diciéndole que nuestras órdenes ahora era entrar de nuevo al castillo por la retaguardia antes de la llegada del ejército. Un plan lógico. Sin embargo, innecesario y contraproducente. No, el verdadero plan, el que Antaku no conocía, era ir por delante divididos en dos equipos. El primer equipo, compuesto por Jhurden, Hayatori y Kotaro se dirigirían al pueblo con el resto del clan para sacar de allí a los civiles antes de que más demonios lleguen, además de ocasionar caos para aparentar que un ejercito está presente. El segundo equipo, compuesto por mí, Isami, Asahi, Antaku y Calixto, procederíamos como intencionado por la retaguardia para atraer la atención de los enemigos, sin embargo, éramos solo una distracción. Una vez Calixto derribara con uno de sus hechizos el muro, por el cual hace poco habíamos trepado Antaku y yo, procederíamos a abrir la puerta del castillo y entonces nos retiraríamos de vuelta al pueblo para escapar con el resto.

Y sin embargo... ni siquiera yo estaba conciente de lo que ocurriría.

Battle of Pedrhev

Nakano:
¿Todos listos...?

Antaku:
Lo he estado desde hace horas.

Isami:
Que llueva.

Asahi:
Ahora o nunca.

Nakano:
Muy bien... Calixto, hazlo.

Calixto:
Aquí viene... High Boldie

Del cielo cayeron, y el muro impactaron. Éste cayó inmediatamente... Y claro, nosotros corrimos hacia el interior... pero antes de siquiera poder entrar, salieron a encontrarnos demonios del bosque a nuestros alrededores, y de la grieta en el muro, demonios vestidos en armadura comenzaron a surgir. Fue entonces que me percaté que ya era demasiado tarde para salvar a quienes estaban en el castillo... tal vez al final, aquellos que murieron a nuestras manos hace unos días habían encontrado un mejor final que el que aquellos que se quedaron sufrieron.


Antaku:
¿¡Cómo mierdas se prepararon tan bien si era un ataque sorpresa?!

Isami:
¡MEJOR ASÍ! ¿NO CREES? Así nos llevamos parte de la diversión.

Antaku:
¡Amén a eso!

Asahi:
Isami, uno resistente por allá, necesito Ignis.

Isami:
¡Si, si, Ignis en camino!

Nakano:
¡Ábranse paso, debemos entrar al castillo!





Samurai:
¡Todos por aquí, rápido!

Civil:
Vamos a morir... viene la horda de demonios...

Hayatori:  
Solo morirá si quiere hacerlo. Si quiere vivir, siga a nuestros hombres, tenemos una ruta de escape, solo siga las instrucciones que-

Guardia Pedrhev:
¡Por allá!

Samurai:
Maldición... ¡Vienen tropas de Pedrhev! ¡Katanas listas!

Hayatori:
¡Espera, baja esa espada!

Guardia:
¡Alto, espera!

Samurai:
¡Hable rápido, no tenemos tiempo.

Guardia:
Vamos a ayudar con la evacuación.

Samurai:
¿Huh...?

Hayatori:
Los escucho...

Guardia:
No tenemos idea que esté pasando en el castillo... Pero lo que sea que haya sido, todos allí están muertos... somos soldados, no guerreros. Nos unimos a la milicia para proteger a nuestras familias, no para condenarlas. Vamos a sacarlos de aquí.

Samurai:
¡Hayatori-San! ¡En los tejados!

Hayatori:
Maldición... ¡Ustedes caballeros! ¡Si de verdad quieren proteger a su pueblo, dejen de estar allí parados y comiencen a reunir a la gente, nos vamos a mover en grupo! ¡Hikami, instruyan a los soldados, quiero diez ashigaru conmigo, mantengan a los vanguardias lejos!

Samurai:
¡Si, capitana!





Apagaremos cada luz, cada semblanza de brillo en sus ojos, cada aliento y cada corazón latente... Tráiganme sus corazones.




Una voz resonó... no existía fuera de nuestras cabezas, pero todos la escuchamos. Tal era el poder de nuestro adversario... por primera vez, entendía cómo era capaz de controlar con tanta precisión todo su ejército... si era capaz de comunicarse así, todo cobraba sentido. Mis oídos comenzaron a doler por el sonido de su voz, tan fuerte, tan imponente... la nube de humo estaba cada vez más cerca y peor aún, podía ver que había aún más demonios de los que pensamos en la vanguardia.




Se tornarán en polvo y luz y miraremos cómo ésta abandona su mundo para dar paso a nuestra oscuridad.




Samurai:
¡Arhg! ¡Hagan que se calle!

Guardia:
Esa voz... el general demonio... está aquí... vamos a morir...

Hayatori:
(... así que éste es el poder del Magatsu no Bunshi...) ¡Ignoren la voz! ¡Concéntrense en pelear o la muerte es segura!

Jhurden:
¡¿SE HACEN LLAMAR GUERREROS?! ¡UNA VOZ SIN CUERPO NO VA A INTIMIDARME! AHORA, ¡LEVANTEN ESAS ARMAS Y LUCHEN!





Asahi:
Para ser solo una vanguardia de la horda, son bastantes.

Nakano:
Muy bien, suficiente. ¡Isami, Twin Cyclones!

Isami:
¡AL FIN! ¡RETROCEDAN, BOLA DE INFELICES, VIENE ISAMI! ¡WHOOOO!


—El Samurai levanta una segunda lanza, un tornado se forma en cada una en su mano. El poder del Spirit lo recorre mientras los tornados se desprenden de sus lanzas y comienzan a desatar caos entre los demonios.—

Calixto:
¿Viento? Awww, me gustaba ese elemento... bueno, para no repetir, supongo que añadiré fuego.

No sabía dudar de las capacidades de los Cross. El hechicero Calixto demostraba su poder sobre la magia con extremada facilidad, y con un solo gesto, pude escuchar el cielo romperse y la tierra temblar. Un pilar de fuego emergió, penetrando el cielo y la tierra ambos, como un pilar de luz, que se fusionó con aquel tornado que Isami había conjurado gracias al espíritu que había combatido hace un par de noches. Cuando lo hizo, el brillo cegó a no solo los demonios, si no a nosotros. Pero cuando el brillo se apagó, solo ceniza y armaduras de Pedrhev, anteriormente portadas por demonios quedaban.


Calixto:
¡Haha! Lucifurge otra vez lo hace~ La mejor regalia de todas, si señor.

Isami:
... duuuuude...

Nakano:
Costa libre, entremos.




Acepten la muerte ahora... será mucho más fácil que encarar lo que se avecina.




Entrar se dificultó gracias a los demonios. Con aquella voz, era difícil concentrarse para combatir, lo cual lo volvía aún más peligroso. Pero... cada demonio que mandaban para interceptarnos, era un demonio menos que dificultaría la evacuación, así que de hecho, recuerdo sentir alivio cada vez que veía más demonios acercarse. Una vez dentro del castillo, en el mismo patio donde el día anterior por poco me ejecutan ahora había una guarnición de demonios, todos disfrazados de soldados y un demonio substancialmente más grande.


Antaku:
El grande es mío, ustedes encarguense del resto.

Nakano:
Bien. Ustedes tres conmigo, Calixto, cierra ese agujero en el muro.

Calixto:
¡Ahora verán otro de los hechizos escondidos en Lucifurge!

Antaku:
¡EH, GORDO! ¿Quieres bailar?

Demonio:
¡GRAAAAAAAAR!


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Última edición por Kida el Mar Ene 24, 2017 6:10 pm, editado 2 veces

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Re: ♕ SPIRIT BRINGERS: EMPYREAN REALM. (SAGA DE AMAGI)

Mensaje por Kida el Mar Ene 24, 2017 1:05 pm


2/2




Caballero:
¡Por aquí, rápido!

Samurai:
¡Cuidado!

Caballero:
¡...!


Caballero:
g-gracias

Samurai:
Ten más cuidado en tu flanco, guerrero.

Samurai:
¡Viene una segunda oleada!

Kotaro:
¡Mantengan la defensa! ¡Los civiles, júntense todos!

Hayatori:
¿Son todos?

Kotaro:
No sé. Pero no podemos esperar más, no con estos ataques.

Hayatori:
.... Salvemos a los que podemos salvar entonces. Jhurden, tu te quedas. Kotaro, adelántate y limpia el camino. ¡Escúchenme todos, cuando les de la señal corran en dirección al este; sigan a el samurai con el arco y no se detengan por nada! Cubriremos su escape. ¡Caballeros, ustedes irán con ellos, manténganlos seguros!

Caballero:
¿Pero y ellos?

Civil:
¿Acaso planean ...?

Caballero:
... Así sea.  ¡Ya oyeron, todos, formen un perímetro sobre los civiles, no dejen que los demonios entren! ¡ANDANDO!

Kotaro:
... Buena suerte, Hayatori.

Hayatori:
¿Suerte? eso no existe Kotaro... nos veremos en la noche.

Civil:
Pero... ¿que pasará con ustedes?

Hayatori:
Cubriremos su escape. Además, tenemos a alguien a quien esperar... No hagas preguntas... solo no sueltes a tu madre, ¿entendido?



[detener OST]

Jet black Justice




Venimos por todos aquellos que desean proteger... sus últimos momentos maldecirán haber nacido.




Finalmente estábamos camino a las puertas del castillo. Nuestro engaño estaba por completarse. Solo hacía falta una íntegra parte para poder escapar. Abrir la puerta, y regresar con Hayatori. Con ayuda de Isami, tiramos de la cadena y abrimos la puerta, tras lo que Calixto rió para si mismo. El plan había funcionado... y podía ver alivio en sus ojos. En los míos también había un tanto de alivio... bajamos la guardia para sentir esta "Victoria".

Calixto:
Hehe... quien lo diría... salió mejor de lo esperado...

Nakano:
Ya lo creo... dime, con tu clarividencia, ¿dónde están los civiles...?

Calixto:
Deja ver...

Antaku:
¿Los civiles? Espera, ¿los están sacando? Es la primera vez que escucho de ésto.

Nakano:
Te lo diré todo cuando salgamos de aquí.

Antaku:
Oookey.

Calixto:
... Heh... parece que lo lograron. Jhurden y los demás vienen a nosotros. Los civiles están lejos junto a el arquero y varios caballeros.

Nakano:
Que alivio...

Calixto:
Espera hay algo más...

Calixto:
...Esto no puede estar correcto...Según ésto, debería de haber alguien detrás de-


Antaku:
¡Calixto!

Eerie Presentiment

Y pagamos por bajar la guardia de tal manera... Una lanza perforó su pecho, y cuando fue retirada, el hechicero cayó sobre los brazos de Antaku. Calixto comenzó a toser sangre y a retorcerse mientras yo y mis dos compañeros levantábamos nuestras armas. No dudé en realizar un tajo sobre aquella figura. Mi Uchigatana cortó sin problema a través de los trozos de su armadura, causando un profundo sangrar en su pecho, inmediatamente, Isami golpeó con el palo de su lanza la cabeza de la chica y mientras caía, Asahi desenfundó rápidamente su espada usando su técnica de iaijutsu para cortar el brazo entero de la chica.

Rubí:
Nadie... escapa... de mí.

Antaku:
Vas a estar bien, ¿verdad?

Calixto:
Más vale... porque si no... ¡ugh! ¡AH!

Rubí:
Hehehe... lo siento, ¿Te duele...? Debí haber apuntado a la cabeza...

Nakano:
¡Tu...!

Asahi:
Debí matarte cuando pude... si tan solo no hubiéramos estado tan apresurados...

Rubí:
Tal vez... muera aquí... pero si crees que puedes contra mi papá... heh... ¡Tal vez haya dejado de prestarme atención, pero es mucho más fuerte ahora...! Me sacará de aquí... y me dirá... que hice buen trabajo... como solía... ah...

Su cuerpo se desvaneció, y con eso supimos que se había unido a los espíritus. Si tan solo hubiésemos podido hacer eso antes, si en nuestra retirada no hubiésemos tenido tanta prisa por perder a nuestros persecutores... De un error se aprende. Dicen... Y en ese caso, la lección quedó más que aprendida. No negaré que me sentía molesta... por permitir que tal cosa ocurriera. Y no acababa allí. Del interior del castillo comenzaron a aparecer demonios, débiles e inmundos, pero en cantidad... Recé a la diosa en mis interiores, deseando que me dejara cambiar el pasado y evitar que ésto ocurriese... pero ya era muy tarde para corregir cualquier cosa.

Antaku:
No te duermas ahora, Calixto porque juro que te mato.

Calixto:
Antaku... cuando uno pierde sangre... mezclado con el shock... el cuerpo tiende a... debilitarse... no lo controlo.......

Antaku:
¡Calixto! ¡Calixto! Maldición... ¡está inconsciente, tenemos que sacarlo de aquí!.

Nakano:
(No puede ser... ¿porqué bajamos la guardia...?)

Hayatori:
¡Nakano-sama! ¿Que está pasando? ¡Calixto!

Nakano:
¡Hayatori, Calixto fue herido, tenemos que sacarlo de aquí!

Hayatori:
¿Qué?

Jhurden:
¡Cali!

Jhurden y Hayatori entonces aparecieron. Jhurden inmediatamente levantó a Calixto, preocupación en sus ojos. Isami y Asahi tomaron por su cuenta el mantener a los demonios en masa que se acercaban lo más a la raya posible, haciendo uso de las habilidades que aprendieron del espíritu... Hayatori por su parte, se acercó a mí y Antaku. Tal vez lo que siguió debí haberlo visto venir... debí haber sabido que Hayatori tomaría tal acción.

Jhurden:
No te preocupes cali, te llevaré a un lugar seguro.

Nakano:
¡Rápido, Hayatori, sigamos con el plan, tenemos que salir de aquí ahora!

Hayatori:
... (Lo siento, Lady nakano...) Muy bien, Adelántese. Vaya con Jhurden. Nosotros cubriremos su escape, los seguiremos en un instante.

Nakano:
Gracias. Por favor no se tomen demasiado la horda está casi sobre nosotros.

Hayatori:
Solo vaya.

Antaku:
¡Yo voy con ella!

Hayatori:
No, apéguese al plan... Señor Cross, ¿creo que no deberá tener problema manteniendo ésta posición hasta que el resto del ejército entre? Necesitamos que mantenga la puerta abierta. ¿Puede hacer eso? No tomará demasiado. Si la puerta se cierra, no podremos volver al castillo para encontrar a Pedhrev. No deje que cierren la puerta, ¿entendido?

Antaku:
P-pero... tch... entendido. Mantendré la posición.

Hayatori:
Bien. ¡ISAMI, ASAHI, NOS VAMOS! ... confío que cubrirá nuestra pequeña retirada... buena suerte.

Antaku:
Solo asegúrense de que Calixto esté bien...

Hayatori:
Juro que no le pasará nada... Ya hay demasiados sacrificios...




Mutual Love

Samurai:
¡Allá están! Son Jhurden y Nakano-sama... ¡tienen a calixto!

Nakano:
Buen trabajo, todos, apresúrense a la retirada, ¡hemos terminado! ¡Y necesito a Naoya, Calixto está herido y necesita ayuda, de momento primeros auxilios tendrá que bastar, corran! Jhurden, por favor cuida de él.

Jhurden:
No tienes ni que pedirlo. No te preocupes, estoy haciendo presión en su herida, no dejaré que se una a los espíritus.

—Un samurai con una mochila grande de bamboo se acerca a Jhurden y lo dirige a una esquina donde le brindará primeros auxilios al Cross incapacitado. Poco después, otra voz suena cerca de la líder del clan.—

Hayatori:
Bien, los alcanzamos...

Nakano:
Hayatori, Necesito que... ¿Donde está Antaku...?

Hayatori:
Se va a quedar a cubrir nuestro escape.

Nakano:
¡¿Qué?!

Hayatori:
Nakano-sama, es mejor para todos... tal vez sea una sentencia, pero piénselo. Sin Calixto, no podemos quitarle esos... "Ojos". Y si viene con nosotros, no podremos huír. Cuando el Magatsu no Bunshi se entere que no hay ejército, no dará cuartel a nuestra persecución, nos querrá muertos a todos y cada uno. Y lo siento mucho, pero valoro mucho nuestras vidas.

Nakano:
¿¡Tanto como para sacrificar a un aliado!? ¡Acordamos que la mentira acabaría cuando la puerta fuera abierta!

Hayatori:
Nakano-sama, No queda tiempo. La horda caerá sobre nosotros en cualquier momento. Aceptaré cualquier castigo que quiera darme, pero tenemos que salir de aquí. No moriré ni dejaré que el resto muera solo por él... Nakano, sama... tenemos que sacar a los nuestros de aquí. Cada segundo que perdemos es otro de los nuestros que puede que muera.

Nakano:
¡...!



—No debes desobedecer. Haz lo que te digo. No es una petición, es una orden.—

—Maestro Kisaki... no puedo abandonarlo...—

—Cada segundo que perdemos, es una persona que probablemente muera... por favor, no dejes que sufran eso.—



Nakano:
... No... esta vez no...

Hayatori:
¿Nakano-sama...?

Nakano:
Lo siento Hayatori, pero no puedo dejarlo... voy a ir por él y eso es final. ¡Jhurden! ¡Tu quedas a cargo, llévalos a un lugar seguro!

Jhurden:
... esa determinación... sé que no puedo disuadirte, ni quiero hacerlo... Yo los cuidaré. Sé lo mucho que significan para tí..

Nakano:
Gracias, Jhurden... ESCÚCHENME TODOS, Jhurden ahora está al mando, obedezcan cada una de sus instrucciones hasta que vuelva. Hayatori, ya discutiremos tu-


Isami:
¡Hayatori! ¿¡Que crees que estás haciendo?!

Asahi:
¡Suelta a Nakano-sama en este instante o te juro que-!

Hayatori:
Lo siento, pero no puedo permitir que vaya a ningún lado. La necesitamos tanto como ella a nosotros... es la única capaz de liderar de ésta forma... es la única que jamás estaré dispuesta a seguir. Y no pienso dejar que muera. Así tenga que forzarla.

Nakano:
... Hayatori.... lo siento, pero no puedo dejar que mis acciones condenen a uno más... no cuando esta vez hay otra salida. Discutiré tu castigo luego... Azama, espero que la saques de aquí a salvo.

Samurai:
... como usted ordene, Nakano-Sama...

Hayatori:
¡...!

Hayatori siempre me lo decía... era la primera persona que ella "Respetaba" como su líder. El clan Narukami, del cual precedió, cambió varias veces de líder por causa natural. Y ella no pudo respetar nunca a ninguno. Eventualmente, cuando su maestro y Daimyo murió en combate y se esperaba que cometiera el acto del Seppuku, ella en cambio escupió en su tumba y no miró atrás. Y aparentemente, me consideraba tan importante, que valía la pena sacrificar a Antaku para que todos sobreviviéramos... no podía dejar que éso pasara. Solo me tomó un poco de concentración y prana noquearla completamente. Iba a regresar a ese castillo, así me costara la vida... no podía vivir con el dolor de huír como aquella vez... no quería volver cuando ya fuera demasiado tarde... y así, decidí caminar hacia el castillo... con ayuda no bienvenida.

Isami:
¡No irás sola! ¡La horda llegará antes de que puedas regresar!

Asahi:
Isami tiene razón. Estamos de acuerdo con Hayatori en una cosa. No vamos a dejar que mueras.

Isami:
Vamos contigo. Y no puedes detenernos. Serás nuestra Líder, pero dijiste y cito "no soy una Daimyo" así que haremos lo que querramos.

Nakano:
¡Absolutamente no! Ustedes van con Jhurden. Puedo hacerlo sola.

Asahi:
Nakano, por favor... recuerda que no eres la única que actúa por arrepentimiento de sus errores pasados... Yo también perdí a mi maestro, ¿recuerdas? Ese momento me ha perseguido toda mi vida y seré condenada si voy a permitir que pase de nuevo.

Isami:
Eso mero. Mi Maestro me prohibió morir porque "Era demasiado jóven y blablabla" pero tu lo dijiste... Mientras sigamos vivos, tenemos que arriesgarnos. De lo contrario, no podremos hacer paces jamás con el hecho de que seguimos aquí. Tu sabes que no hablo en serio seguido, así que hazme caso... Vamos contigo.

Nakano:
... No puedo convencerlos... y menos cuando negarles ésto sería como negarmelo a mí... Muy bien, pero no perdamos tiempo. ¡Vamos!

Jhurden:
Buena suerte, Señorita... ¡Muy bien, Jícamas o como sea que se llaman, hora de correr como foca en matadero, ANDANDO!

¿Culpa? No, responsabilidad... no podía en buena fe dejar atrás a alguien como él... a alguien que por más que lo ocultara le importaran los demás. Y menos por una mentira... no lo merecía. Pero lamentablemente, solo podía rezar que llegáramos antes que el demonio se percatara de nuestras mentiras... no había ejercito... y solo era cuestión de tiempo para que se diera cuenta... y cuando miramos hacia la puerta aún abierta del castillo, pudimos ver que ese tiempo ya había llegado...

Spirit Bringers:
Demonic War PT.6
Face The Abyss Pt.3

Fin

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Re: ♕ SPIRIT BRINGERS: EMPYREAN REALM. (SAGA DE AMAGI)

Mensaje por Caco el Sáb Feb 18, 2017 7:59 am

Unbeknownst Oblivescence

"El mejor viento es el de Valaflam", decías para ti mismo dejando mecer tus cabellos verdes y alborotados. Sentado en la arena y con los ojos cerrados, parecías disfrutar aquel momento. Frente a ti, tu pueblo, esa pequeña aldea escondida entre las dunas donde habías crecido y experimentado, quizás, tus momentos de mayor felicidad. Por fin, después de tanto tiempo, habías vuelto. Las personas a tu alrededor parecían no darse cuenta de tu presencia, caminaban de aquí para allá y desaparecían en el aire. Pero tú estabas relajado y despreocupado, llenando tus pulmones de infancia.

Hace poco, sería imposible para ti ir con ellos. Hace poco, estabas aún atado a los Cross, sirviendo como uno de su familia a combatir... Lo odiabas. Odiabas cada momento de eso. No porque te molestaran ellos, sino porque no era tu hogar. No era tu sangre. No era tu batalla. Pero ahora, en la paz... Finalmente puedes darte cuenta que todo finalmente tuvo frutos. Ahora estás aquí para aquellos que amas. Tu verdadera familia... Tu verdadero destino.


Vaya don es el sol. Da vida, pero en las situaciones correctas, da muerte. Sin él, la vida sería imposible, pero si lo aíslas, si quitas aquellos otros delicados instrumentos de la naturaleza, como el agua o la tierra, sólo ocasiona muerte. Una hermosa metáfora de la cooperación, piensas, al mirar hacia el cielo escudando tus ojos de éste tirano celestial. Las nubes a la distancia presagian un buen clima. ¡Puede incluso que llueva! Ríes para ti mismo y te levantas, sacudiendo la arena de tus piernas y emprendiendo camino hacia aquellos que de pronto llamaban tu nombre.

Los pasajes de aquel humilde pueblo eran los mismos que recordabas de tu infancia. La misma tierra que ensuciaba tus pies descalzos, mucho antes de portar esas pomposas ropas. ¿Qué harás primero, Antaku? ¿Verás a tu madre? ¿Buscarás a tus amigos? Interrogantes que no alcanzas a resolver por tu cuenta cuando vez a los chicos corriendo hacia ti, con una sonrisa. Tú también sonríes al principio, pero la expresión afable te dura apenas unos segundos, antes de que los cuerpos de esos aldeanos se volvieran nada más que sombras.


Fear

Sombras que se te acercan ya no felices, sino dispuestos a asesinarte. Desenfundas tu fiel regalia, Moralltach, y cortas en dos a esos seres, asustado. Aquella espada que vibraba con la sangre del primer hombre era una triste contradicción a su deseo de volver a su pueblo natal y alejarse de la influencia de los Cross. ¿Por qué entonces la sigues portando? ¿Es que acaso te has encariñado, o tal vez temes quedar completamente desarmado? Y como si el mundo escuchase tus temores, de pronto tu fiel sable se vuelve también sombras, y se escurre de tus manos como si fuera hollín. Algo malo ocurre, y tu tranquila expresión cambia. Ahora hay miedo en tu rostro.

Más personas comienzan a aparecer frente a tus ojos, pero esta vez no eran remembranzas del pasado. Ahí estaba Calixto, siendo mordido por una ingente cantidad de demonios, que no trastabillaban en despedazar su armadura y posteriormente su cuerpo en un baño de sangre. Entonces tratas de gritar, con todas tus fuerzas, pero nada sale de tu boca. Los restos de tu primo se oscurecen y deshacen, sólo para aparecer ahora tu propio hermano, aquel que te acogió y trató como un igual. El único hombre que respetas con total sinceridad. A él también lo atacan sin clemencia. Espadas lo apuñalan por la espalda, tú corres y corres tratando de alcanzarlo, pero el suelo se vuelve infinito a pesar de verlo a escasos metros. La sangre de tu hermano te empapa.


"No.... NO!" Piensas, incapaz de hablar. Y es entonces que una figura aparece frente a Gustav, una extraña silueta que adopta la forma de un ente terrible, uno que nunca antes habías visto, a pesar de llevar años destajando demonios. Aquel ser está apunto de darle el golpe final a tu hermano, cuando entonces, por fin, consigues moverte. Aun sin tu arma y presa del pánico, cargas contra el demonio, quien te golpea el rostro y te derriba antes de que puedas siquiera acercarte. Te levantas, sangre brotando de tu rostro, para ver al demonio amenazante a unos metros de tí. ¿Cómo se movió tan rápido...?


Y entonces, escuchas su voz.


"Eres un juguete frágil... tu y tu especie se disuelven tan fácilmente... encuentras felicidad en este dolor que traemos... ahora vez que tu también lo mereces... te das cuenta cuan inútil fuiste... cuanto mereces la sombra... ahora aceptas nuestro abrazo... ahora vas a--"

Sin embargo, un sonido fuerte interrumpe. Te preguntas lo que ocurre. Entonces, los demonios a tu alrededor comienzan a desvanecerse. Una luz extraña envuelve el lugar, y una sombra aparece delante tuyo, interponiéndose entre ti y la diabólica criatura. La silueta parece débil, pero consigue bloquear completamente al demonio. Lentamente tus ojos se ajustan, mientras la ilusión desaparece..."

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Re: ♕ SPIRIT BRINGERS: EMPYREAN REALM. (SAGA DE AMAGI)

Mensaje por Kida el Sáb Feb 18, 2017 3:51 pm

Para máxima experiencia, recomiendo leer a la par que la música. Si ésta termina, también recomiendo no reiniciarla. Los siguientes eventos son narrados desde la perspectiva de Nakano y en ocasiones, se toma una narración omnipresente, especificada por (—) guion largo. Este rol en específico es una continuación directa del rol de caco.



Thorn in you (roar)

Nakano:
¡GYAAAAAAAAAAAAAAAAH!


En un instante, en el momento que me coloqué entre Antaku y Jensen, mi alrededor cambió. No me cabía duda que era una ilusión, pero mi mente reaccionaba a ella como si fuera una realidad. Luchaba por sacarla de mi cabeza, pero era imposible... vistas de muerte, el continente entero en ruinas... viendo una y otra vez mi muerte, pero ninguna real. Por más que sabía que era mentira, mi cuerpo reaccionaba como si lo fuese, ocasionando terror en cada fibra de mi cuerpo... ¿es ésto lo que Antaku estaba sufriendo cuando llegamos...?

Isami:
¡Nakano-Sama!

Antaku:
¿... qué...?

— Jensen parece confundido por la presencia de los Ronin, y sin embargo, muestra una sádica sonrisa al verles. Apunta con su hacha a la ronin, que cae de rodillas por la ilusión. Los otros dos Ronin no tardan en rodear a su señora y el Cross para ponerse entre ellos y los demonios.—

Asahi:
¡Nakano-sama!

—Los demonios rodean al grupo, Asahi levanta su Katana y la gira en el aire, creando un pequeño tornado con el poder del spirit que derrotaron. El tornado es suficiente para separarlos de los demonios por el momento, aún si no pueden verlos... Tan pronto el tornado es creado, Nakano parece recuperar su cordura... el patio del castillo ahora yace lleno de demonios...—


Nakano:
....¡Gh...!

Asahi:
¿Se encuentra bien? ¿Que le hizo?

Nakano:
Estoy bien... aparentemente nuestro enemigo tiene algún poder ilusorio... ¡Cuidado!

Bajo los pies de Asahi, una grieta brillando de un tono púrpura. Cuando le hice darse cuenta de ésto, se alejó inmediatamente. De la grieta, algo similar a Cuervos emergieron... o algún tipo de ave negra de tamaño de un cuervo. En ese momento que Asahi perdió el foco, el tornado que nos separaba de los demonios desapareció. En ese momento, demonios llovieron sobre nosotros. Levanté mis armas y me preparé para defenderme... Noté, sin embargo, que Antaku aún estaba confundido. Y pronto, se levantó, a duras penas, pero lo hizo, tras lo que comenzó a cuestionar...

Antaku:
¿Nakano...? ¿Qué está pasando...? ¡Donde está Gustav! ¡Y el ejército!

Nakano:
Antaku... lo siento...

Antaku:
¿...?

Jensen Pedrhev:
Te mintieron. Tu confiaste en ellos y te mintieron. ¿No es hermoso...? ¿cómo sus charlas de confianza llevaron a ésto? Vino cargando una antorcha fúnebre... vino aquí a morir.

Antaku:
¡CIERRA LA BOCA! ¡Nakano, dime que está pasando!

Nakano:
Antaku, Gracias... y lo siento, por mentirte... no hay ejército. Gustav no viene.

Antaku:
... ¿qué...?

—Jensen ríe para sí mismo... parecería que estaba esperando que lo dijeran... cuando lo hizo, no hizo más que reír y señalar, como un niño mofándose... en ese momento, los demonios, todos se detuvieron e imitaron su acto. Confundidos, los samurai cesaron su ataque.—

Jensen Pedrhev:
Los niños disfrutaron mucho de su juego... nosotros también... La muerte es tán fácil... todos sus caminos los llevaban a nosotros...

Nakano:
Di lo que quieras, Demonio... Crees que tienes todo bajo tu control, pero olvidas que una cobarde como yo no se atrevería a morir sin pelear. Y por más que desees mantenerte orgulloso, debes saber ésto... te ganamos...

El suelo comenzó a temblar, mientras mirabamos a Jensen Pedrhev, rodeado de un aura que ningún humano debería desprender. Éste era el último momento para escapar... la horda estaba a solo un par de minutos de llegar. Huír ahora significaría tenerlos justo detrás de nosotros... y liderarlos a donde sea huyésemos. En cambio, di un paso adelante.

Nakano:
Tu ejército está aquí, Atraído por una promesa falsa de un último combate contra tu enemigo. Y ahora, están atrapados. Incluso si morimos, tu invasión jamás alcanzará el resto de Brennevin.

Los ojos de Jensen brillaron por un segundo. Denotando que cambiaba su perspectiva. Comenzó a mirar a través de los ojos de sus espías. Comenzó a observar lo que podía. No sabía cual era la forma del demonio, estando en el cuerpo de un humano, pero ese cuerpo le traicionó un sentimiento. Pude ver ira en esa cara. Ira y derrota. Intentando ser escondida detrás de una mueca confiada...

Nakano:
Retira tus fuerzas de donde vinieron. Perdiste. Y ante un montón de... "poco más que brutos a sueldo".


Tenía una espada en la mano. Desenfundé la otra, anticipando una respuesta agresiva por parte del enemigo. Nadie toma lo que dije sin una reacción. Y tal como esperaba, el demonio comenzó a notarse en el rostro de su marioneta ese enojo. Ese rostro me decía que todo había valido la pena. Lo había creído. Había funcionado. Y no es hasta ahora que se da cuenta de ello.

Jensen Pedrhev:
La red que la araña tendió será su tumba, la trampa del cazador le niega el paso también.

Más cuervos volaron del suelo, se dirigieron todos hacia mí mientras los demonios saltaron sobre nosotros. Al verles acercarse, tomé la oportunidad. Hice una señal a Isami y Asahi se retiraran, mientras preparaba ambas espadas en mis manos.

Nakano:
Mitama Momohime, dame tu fuerza una vez más...

Hace años, un espíritu atacó mi clan. Se hizo llamar Jinkuro. Una chica en ropas de un color acorde al que después descubrí era su nombre. Eran dos almas encerradas en el mismo cuerpo. Similar a como uno es al absorber tales espíriuts. El poder que obtuve con su derrota, pandemonium... mi técnica final. Y en ese momento, mi esencia y la de la princesa poseída se juntaron.


—Demonios a izquierda y derecha comienzan a caer ante las imágenes fantasma de la Ronin. Cada una dedicada a lanzar cada tipo concebible de corte, incluso cortes que viajaban por el viento. Un aura oscura protectiva se forma alrededor de Jensen en éste instante, protegiéndole del daño, mientras las imágenes fantasmas continúan su asalto a los demonios. Finalmente un corte final hecho por Nakano lanza una onda por el viento, dirigida al comandante demonio, quien es arrojado un par de metros por la fuerza del golpe contra su escudo.—

Nakano:
Esta es nuestra única oportunidad... Antaku, sal de aquí y corre al este. Nosotros seguiremos pronto.

Antaku:
¿Qué? ¿Después de todo piensas que me vaya así sin más? ¿Y dejar que se mueran aquí? Ya quisieras, me quedo.

Nakano:
Pero si no se va ahora- ¡Ghh!

En ese momento, los cuatro tuvimos que sostener nuestras cabezas. Un sonido, proveniente de todas partes y a la vez de ninguna, comenzó a ensordecerme a mí y a mis aliados. Reconocí el sonido... es lo mismo que en la ejecución... con ésto aquí, era imposible concentrarse en Prana, imposible usarla...

Y así, escuché esa voz, proveniente de todas partes y de ninguna. A veces sonaba en una esquina, otras veces en otro lugar... Entonces vi a Jensen aparecer, corté su cuerpo a la mitad, solo para verle desaparecer... un señuelo. Seguido de el real, que fue directamente contra Antaku, quien por algún motivo aún no desenfundaba la espada en su cinturón...

Mi primer instinto fue cargar hacia Jensen una vez más. Subestimé al enemigo... en el momento que me acerqué, una camada de cuervos emergió de una puerta del castillo, golpeando mi cuerpo con fuerza cada uno y deteniendo mi avance. Isami disparó Gale stinger, pero éste solo fue repelido por la oscuridad rodeando a Jensen. Cuando Asahi saltó con un tajo de su Katana, ésta chocó con el hacha de acero y Jensen una vez más realizó aquella repulsión para alejarla.


Con el sonido dificultando nuestras habilidades, el combate se dificultó. Cuando intentaba concentrarme para usar Prana, simplemente me resultaba imposible. Mientras Jensen se acercaba a Antaku, noté un cambio en sus ojos... pude notar que de nuevo estaba dentro de su ilusión.

Antaku:
No... ¡no lo...!

Mis opciones eran limitadas... las camadas que Jensen convocaba eran fuertes y sus picos golpeaban con fuerza mi cuerpo. Sin poder usar mi prana para defenderme, los ataques eran más que efectivos... pero así decidí avanzar. Corrí contra la corriente, mis brazos por delante de mi rostro mientras cargaba contra Jensen. Éste levantó su hacha, como listo para terminar con Antaku, cuando finalmente logré alcanzar su lado. El hacha en cambio golpeó mi hombrera. Encajándose en la armadura, y atorándose en ella. Tomando la oportunidad, moví mi espada y en un instante, el golpe obligó a Jensen a retroceder.


Nakano:
Tu adversario soy yo. Si crees que solo un Cross es una amenaza, entonces no eres tan inteligente como te jactas de ser.

Jensen Pedrhev:
Un inconveniente. Solo habrá que mostrarte la oscuridad primero. El descanso eterno espera... y te desea con ansias.

Su hacha una vez más se levantó. Ésta vez, detenida por la Yari de Isami a mi lado, quien usando Gale Stinger empuja al demonio a retroceder. En ese momento, Asahi se lanza al ataque, un corte tras otro, antes que Una camada de cuervos emergiera del piso y golpease a Asahi derribándola y llenando su cuerpo de heridas. Entonces de su mano orbes grises surgieron, se dirigieron hacia mí. Intenté cortarles antes de que me tocasen, pero los orbes dieron al blanco igualmente... no sentí ningún cambio... pero no podía bajar la guardia. Isami se lanzó, su yari en mano, solo para ver a Jensen golpear el suelo con su hacha. El suelo se agrietó y avanzó hasta él, hasta finalmente derribarlo cuando la oscuridad lo tocó.

Jensen Pedrhev:
Mira cómo lo que deseas proteger cae como hojas en invierno... mira cómo caen ante la oscuridad... mira como tus promesas se vuelven vacuas.

Hablaba como si supiera lo que había en mi cabeza. Por un momento, cuestioné si sabía algo sobre mí... pero no debía de flaquear. Cargué contra él, cuando escuché una fuerte melodía... mi cuerpo perdió fuerza, mi consciencia comenzó a desvanecerse... y entonces sentí un frío filo sobre mi cuerpo...


Isami:
¡Nakano-Sama!

Antaku:
Ghh... ¿qué...?

—A la distancia, Antaku se levanta lentamente... su cabeza hecha un desastre. Gira su mirada y puede ver a Jensen, quien ríe para sí mismo al ver su hacha profunda en el abdomen de la Ronin. La extrae, y la mujer cae al suelo de espaldas. Su cuerpo aún funcionando, pero haciendo presión en su herida. Con una expresión molesta, mira a Jensen y se pone de pie... Antaku rápidamente se mueve hacia ella.—

Adrenalina... no puedo describir de otra forma lo que me permitió levantarme tras ese golpe... Mi cuerpo no podía, simplemente no podía obedecerme, pero igualmente, lo forcé a hacerlo. Isami y Asahi me miraron preocupados... los tres sabíamos que mi herida era incapacitante. Debía de salir de allí tan pronto fuera posible y encontrar a alguien que me curara. Pero no había donde retirarse... y mi cuerpo me lo dijo, cuando una vez de pie intenté tomar la postura ofensiva una vez más... mi postura se rompió y caí de rodillas una vez más...

Nakano:
Maldición...

Antaku:
¡...!

—El miembro de los cross corrió a su lado y la intentó ayudar a levantarse. Cuando ésta mostro dolor, Antaku en cambio simplemente la sostuvo, aún confundido sobre lo que ocurría. Su cabeza aún colgaba entre realidad e ilusión, para él, ésto ahora mismo se sentía como un sueño... ya no sabía si esto era parte de la ilusión o si era la realidad... no podía creer que fuera la realidad.—

Isami:
¡OHOHOHO! ¡Ahora si te voy a dar con todo!

—Los ronin restantes se pusieron inmediatamente entre su señora y el autoproclamado señor oscuro mientras Antaku sostenía a la ronin. En su cabeza había más preguntas que respuestas... ¿por qué la Ronin fue golpeada en lugar suyo? No tenía sentido... ¿por qué estaba tan preocupado por la vida de la Ronin...?—

Jensen Pedrhev:
Heheheh... no queda nada... tu luz se extinguirá... y solo nuestra noche quedará. Siente el abrazo de la muerte... es frío y trae descanso eterno de tus penas. Los niños... quieren jugar... los niños jugarán... y sus cuerpos romperán.

Isami:
¡INTÉNTALO! ¡NO DEJARÉ QUE HAGAS MÁS DAÑO A NAKANO!

Asahi:
¡Si quieres poner un dedo sobre ella, tendrás que pasar sobre mí primero!


Jensen Pedrhev:
Agradecemos sus ganas de jugar con los niños...

En ese momento, escuché un horrible sonido en mi cabeza... supe exactamente lo que era... si antes tenía esperanza de usar Prana para protegerme, ahora sería imposible. Ese ruido... el mismo que escuché en la ejecución... hacía imposible concentrarse... y por tanto, la Prana no fluía correctamente...

Isami:
¡AGH! ¡Mi cabeza!

Asahi:
¡No otra vez!


Demonios aparecieron de todas partes. Comenzaron a llover sobre nosotros uno tras otro. Jensen reía mientras veía que desesperadamente Asahi e Isami luchaban por alejar a los demonios de mí y Antaku, quien en sus ojos podía ver la confusión... cuando lo encontramos, estaba arrodillado... Jensen caminando hacia él con su hacha. Demonios rodeándolo y arrojandole rocas mientras reían... Ni siquiera estaba en la puerta donde lo dejamos. Tuvimos que entrar para encontrarlo. Ahora estábamos en el patio trasero... no tenía idea cómo acabó allí... y en ese momento, ya no me importaba. La herida en mi cuerpo era severa y estaba claro que pronto caeríamos...

Antaku:
¿Qué está pasando...? Nada de ésto tiene sentido... ¿Después de todo... por qué me mentiste? ¿Y porqué aún así me proteges? ¿Es esto siquiera real...?

Nakano:
... Antaku, eres el único que tiene fé en nosotros... y por eso... era la única forma...

Antaku:
¡¿De que hablas?! ¿Y que hay de mis otras preguntas?

Nakano:
Hay tanto que explicar... lo siento... si las palabras me fallan ahora... pero Antaku... hazme un favor... y sal de aquí con vida... Saca a Isami y Asahi de aquí... todo lo que yo sé... te lo podrán decir ellos... Lo siento tanto... si hubiera conocido una mejor forma... sal de aquí... y vive para pelear otro día... deja... que yo me encargue aquí.

Antaku:
¡No hables como si fueras a morir aquí! ¡Tu vas a explicarme todo ésto! Tu misma lo dijiste, "llega un punto en que dejas de dudar de otro". ¡No me importa lo que hayas dicho, si quiero confiar en tí lo voy a hacer, carajo!

Nakano:
Antaku... estamos solos... Su única forma de escapar... es dejarnos... puedo luchar aún.... puedo... distraerlos para que huyan... Por favor vete... tienes un lugar al que volver al terminar la guerra... no mueras aquí.

—Sus palabras eran como una flecha en su alma. No porque le estuviera pidiendo dejarla, si no porque ambas elecciones sonaban horribles para él. ¿Vivir sabiendo que dejó morir a alguien como ella? ¿O morir aquí? Era verdad... deseaba más que nada regresar a ese lugar. Ese deseo le hizo dudar... No porque odiara su nueva vida, si no porque... simplemente era donde pertenecía...—

Venían de todas partes... era obvio que cualquier idea de escape era vana. El fuerte sonido que nos impedía concentrarnos para usar prana era cada vez más fuerte. Sin ésta, solo podía ver a Asahi e Isami recibir un golpe por cada demonio que lograban atravesar, y un corte por cada dos. Hice lo posible por ponerme de pie, ignorando completamente el dolor en mi abdomen, y usando solo una de mis espadas, corrí a asistirlos. Antaku me intentó detener... pero no lo lograría. Debía salvar a mis compañeros...

Giré mi mirada mientras corría con mis espadas en mano... y vi a Antaku correr. Estaba feliz... huiría y viviría para pelear otro día. Aún si su mirada se veía llena de conflicto, había tomado la desición correcta. Y ahora, solo me quedaba llevarme a tantos demonios pudiera conmigo. Y de ser posible, al mismo comandante... optimismo aplastado por el ensordecedor sonido del poder de éste...


Isami:
¡Este sonidito me está desesperando!

Asahi:
¡Isami, tu retaguardia!

Nakano:
¡Isami, sal de allí!

Sin mis habilidades, era incapaz de mantener la línea, al menos en el estado que me encontraba... Mi compañero... Isami... también estaba en una situación similar... En ese momento vi su vida terminar... solo que no quería aceptarlo.


—Un demonio de garras filosas como espadas logró finalmente entrar en las defensas... su garra era visible entrando por su pecho y saliendo por su espalda. Desenfundando su espada, en lugar de su lanza, el samurai corta al demonio quien desaparece...—

Asahi:
¡... MALDITOS!

Isami:
¡Ghh...!

Nakano:
¡De pie! ¡Vamos! ¡No me pienso ir sin tí!

Isami:
Gracias por el sentimiento... debo decir... fue un gran viaje... Gracias por hacerme parte... de algo tan importante...


Nakano:
¿Isami...?

Asahi:
¡... LOS MATARÉ A TODOS!

Apenas podía creerlo. Que un camarada de diez años desapareciera así en un instante... por mi debilidad... Por un error... Por una mentira...

Jensen Pedrhev:
¡Historia, es historia, todo lo que era desapareció!

Asahi:
¡NO QUEDARÁS IMPUNE, DEMONIO! ¡ISAMI ERA MI AMIGO!

Jensen Pedrhev:
Entonces únete a él...

Hice un esfuerzo por levantar mi mirada y espada una vez más, mi corazón ahora tan herido como mi cuerpo... Tantas cosas pasaron por mi mente en ese momento... deseo de matar... deseo de morir... deseo de cambiar las cosas... deseo vengar... deseo de detenerme y rendirme... deseo de atacar... y todas marcadas nulas por el dolor que me impedía siquiera elegir, pues poco podía moverme... apenas lo suficiente para defenderme...

Nakano:
ASAHI! ¡Recupera tu cordura o-!

Asahi:
¡Estoy lista para unirme a él, pero TÚ CAERÁS CONMIGO!

Asahi cargó contra el demonio, llena de ira. Durante su carga, pude ver los ojos de Jensen prenderse y Asahi cayó al suelo, apretando su cabeza. Reconocí ese dolor, esa mirada vacía... estaba bajo su ilusión. Sin Antaku o Isami para pelear y con mis heridas, era imposible hacer algo... un demonio se acercó por mi retaguardia y golpeó mi espalda. Caí al suelo. Colocó su mano en mi cabeza y me obligó a ver mientras Jensen se acercaba a Asahi, Hacha en mano...

Nakano:
...

Jensen Pedrhev:
La luz en tus ojos se extinguió... ya estás muerta... nosotros solo traemos el abrazo de la paz.


El hacha cayó... y Asahi dejó de moverse. Su cuerpo seguía allí, mientras los demonios se acercaban a ella. No sobreviviría... pero aún estaba viva... y los demonios usarían eso... Jensen se acercó ahora a mí... su mirada mostraba no el orgullo de antes, si no ira. Desprecio... sabía que lo habíamos derrotado... y ésta era su venganza.

Jensen Pedrhev:
Y ahora, el abrazo de la muerte llega para tí también....

Nakano:
Y pronto... podrás sentirlo tu también... Antaku escapó... no tienes a donde ir... el ejército Cross... te hará caer... ¿crees que de verdad temo a la muerte...? A lo único que temo... es morir sin propósito... y tu derrota... era mi propósito.

Jensen Pedrhev:
Has fallado.

Nakano:
No eres tú quien decide eso... Tu solo decides si mueres aquí... o con la espada de un Cross...

El demonio levantó su hacha en ira. Esa mirada de odio era lo único que requería para validar mis acciones... para saber que había hecho lo correcto. Estaba más que lista para morir. Pero no ansiosa... y por eso puedo decir que al ver la oportunidad, la tomé. Una neblina sobrenatural apareció de repente... Jensen confundido miró a su alrededor. Y en ese momento, sin el sonido impidiéndome, me giré sobre mi lomo y realicé un corte sobre él.


Jensen Pedrhev:
¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAH!

—El demonio retrocede, su pecho mostrando una cortada. Demonios alrededor de ella comienzan a morir, y desaparecer. El demonio retrocede, y el demonio que en un momento sostuvo a Nakano desaparece en la neblina. Así como los que se habían reunido alrededor de Asahi.—

La niebla... No sabía lo que ocurría, pero corrí hacia Asahi. Sangre brotaba de su herida, y parte de su armadura había sido removida por los demonios para sus fines... Así tomé su brazo y comenzé a arrastrarla, pues con mi propia herida sería imposible cargarla... Entonces, mientras lo hacía delante de mí apareció una figura...

Antaku:
¡Nakano! ¿¡Asahi!?

Nakano:
¡ANTAKU! ¡¿Que haces aquí?! ¡Se supone que escapes!

Antaku:
Lo siento, pero no iba a dejarlos a morir... Si no aprovecho el único beneficio de abandonar mi hogar, entonces habrá sido para nada. No soy un Cross solo por nombre... Gustav me dijo que se supone que tengamos el poder de cambiar el curso de las cosas, de hacer lo imposible... que un Cross tiene el poder de hacer lo que crea mejor... y yo pienso sacarte de aquí. No necesito más evidencia de que debo confiar en tí que el hecho de que estabas lista para quedarte. ¡Nos voy a sacar de aquí!

Gustav (Voz): ¡Ronin! ¡Escuche a Antaku! ¡La neblina no durará para siempre!

Nakano:
Esa voz... ¿¡Gustav!?

Antaku:
¡Larga historia! ¿Apoco crees que me fui sin una buena razón? ¡La neblina nos cubrirá, sígueme!

The Dark Guardian

—Antaku se agacha y recoge a Asahi del suelo. Le hace una señal a Nakano de que lo siga. Y así comenzaron a retirarse.—


Quisiera decir que estaba corriendo, pero mis heridas me alentaban. Antaku solo podía cargar a una de nosotras... pero mientras avancé por el pueblo, noté que los demonios no solo "Desaparecían". Algo los atacaba... al mirar con atención parecían ser humanos, pero sus cuerpos mostraban daño letal. Su piel estaba rota y destruida... como un animal, que al morir no se une a los espiritus, si no que se descompone. No sabía lo que estaba pasando...

Y entonces, todos aquellos cadaveres desaparecieron en un golpe, mientras delante de nosotros aparecía Jensen una vez más...

Jensen Pedrhev:
¡Estás contaminado! ¡La mancha no se irá nunca! ¡Y el sol nunca brillará para ustedes de nuevo!

—Antaku pone a Asahi en el suelo y desenfunda su espada.—

Antaku:
Lleva a la chica al muelle, ¡Estaré detrás de ustedes en un segundo!


DRAGON FANG

Entonces lo ví. En un golpe de luz... era como si un dragón mismo tomara posesión de su cuerpo. Una vez, cuando mi espíritu, momohime y yo alcanzamos cierta sincronía, sentí su cuerpo sobre el mío. Sentí una conexión extraña. Algo que Hayatori llamó Oversoul. Lo que ví fue algo similar... pero en lugar de conectar a un Mitama, el cross conectó a su sangre. El poder ancestral de un Cross. El poder que les vuelve tan poderosos... Dragon Fang.

Jensen Pedrhev:
¡El guardián oscuro nos defenderá!


Jensen igualmente pareció entonces tocar una parte suya. Su cuerpo sombrío se vio envuelto en algo similar a un vapor tan oscuro como la noche, pude ver que su cuerpo se movía como poseído. Parecía listo para enfrentar a Antaku... si lo que dijo Calixto era verdad, éste era el general demoníaco en el cuerpo de Jensen. Y sí... era verdad.

En un par de segundos, Jensen y Antaku se encontraban en duelo... con el demonio perdiendo. No ante uso de prana, si no ante Dragon fang y la espada de Antaku, la Moralltach. Pero también sentí el golpear de las fuerzas de Antaku y el General demonio. Me sentí incapaz de intervenir. Una pelea fuera de mi liga... solo podía mirar mientras el hacha de Jensen fallaba un golpe contra Antaku, solo para éste dejar atrás ataques a base de ondas de sonido con su espada. Finalmente, Antaku desarmó a Jensen con un estoque rápido a su hacha, rompiéndola en dos.


—Antaku se aproxima a Jensen, quien en el último instante hace aparecer en su mano una espada nacida de pura oscuridad. Antaku evade en el último momento, quedando alejado de Jensen, quien mira satisfecho el efecto de su corte, al ver sangre brotando de el hombro izquierdo de Antaku. Un muy minúsculo toque...—

Jensen Pedrhev:
¡No nos provoques con con el pobre brillo de tu cuerpo roto. Es una ofensa a la noche! ¡Ahora cierra los ojos y esos orbes de luz que nos ofenden!

Jensen una vez más se avalanzó sobre él. Y esta vez, con una mano cubrió su rostro. Antaku movió su espada y con un rápido movimento cortó profundamente el antebrazo de Jensen. Obligándole a soltarlo. Solo entonces se percató, al quitarse la mano del rostro que sus ojos ahora estaban bloqueados... Estaba ciego. Con un solo toque y ahora le era imposible ver. Jensen rió, ignorando el daño en su brazo y en cambio creó una espada hecha de oscuridad pura en su mano. Y sin embargo, no golpeó a Antaku.


Nakano:
Sigo con vida, desgraciado... no te atrevas a ignorarme.

Su espada de oscuridad chocó sin problema con mis espadas, el golpe lo sintió mi cuerpo entero... y aún así seguí de pie. El sonido distractorio era un problema, pero parecía que no lo mantenía por mucho tiempo... Entonces, el demonio recibió un golpe por la espalda... y lo ví... El camarada que había muerto delante de mí...


Nakano:
¡Isami!

Spirit:
...

Pero no era él... era imposible que lo fuera... aquella... aparición se movía como si fuera él y tenía su apariencia, pero no era él. Y su Lanza se Empaló contra el demonio, causando una herida más en su cuerpo, ocasionandole un fuerte sangrado. Ignorando ésto, Jensen reunió Prana alrededor de su cuerpo y ésta explotó, empujándome a una distancia considerable. La aparición de Isami no pareció afectada y en un rápido movimiento, golpeó al hombre con el otro extremo de su Yari.

Jensen Pedrhev:
Espárcete como ceniza.


Y acto seguido, su espada de oscuridad descendió sobre Isami, quien es derribado por la mera fuerza del golpe sobre su lanza. En el mismo movimiento realiza un tajo más. Ésta vez, el tajo parte a la aparición. Jensen, envuelto en ira golpea el suelo y éste comienza a abrirse dirigiéndose a Antaku. Aún con una mano en el rostro y arrodillado, aparentemente cegado...


Nakano:
N-no... Gh...

Por instinto, realicé un acto doloroso. Me forcé a saltar, y me puse en el camino del ataque. Hice lo posible por activar Greater Aegis para detener el ataque, y lo logré... pero como sabiendo lo que haría, Jensen apuntó su mirada hacia mí y el sonido comenzó a surgir una vez más... nulificando el efecto y golpeándome con la fuerza completa del ataque. Sentí mi cuerpo volar por un segundo... hasta que finalmente toqué suelo. Al levantar la mirada, vi a Antaku acercarse.

Antaku:
¡Nakano!

—Jensen aprecia sus heridas, aprovechando la pausa en el combate...—

Jensen Pedrhev:
Este caparazón expira... y su cuerpo vacila. Un guardián oscuro defectuoso. Un juguete más para los niños... pronto solo habrá oscuridad. No más tratos, los niños así lo desean...

Antaku dio un paso hacia atrás, y se colocó delante de mí... sentí que planeaba defenderme... podía escuchar el ruido en mi mente de nuevo... mientras el demonio reía.

Jensen Pedrhev:
¿Porqué intentas tanto...? La muerte es tán fácil... y pronto, llegará para todos aquellos que deseas proteger. Así como llegó para aquel ronin y así como pronto llegará para esos dos juguetes rotos...

Antaku:
NO MIENTRAS YO TENGA ALGO QUE DECIR AL RESPECTO


Antaku no dudó. No noté cuando se movió. Fue casi como si se hubiera teletransportado. Su hoja golpeó la armadura de Jensen, de eso no había duda, y aún así, el sonido de su Regalia chocar con ésta fue tal que supe que la armadura poco había servido. Jensen fue arrojado contra un edificio cercano... Y Antaku se giró a mí. Pude escuchar la voz del demonio en mi cabeza, y por la expresión de Antaku, él también...

Jensen Pedrhev:
El juguete roto... debe ser deshechado...

En ese momento, varios demonios aparecieron y corrieron todos al sitio donde Antaku arrojó al demonio, como para asistir a su amo. Antaku se acercó a mí entonces...

[Detener OST]

Antaku:
¿Puedes andar?

Nakano:
El demonio... no debe... escapar...

—Antaku gira su mirada a donde Jensen se encontraba... parece haber huido... sus ojos brillan por un momento. Parece que a través de él, una vez más, el demonio podrá ver...—

Antaku:
Ahora mismo él no importa. Voy a ayudarte a salir de aquí. ¿Puedes andar?

Nakano:
!..Ghhh....!

—La ronin usa su espada como bastón para levantarse con una mirada adolorida, pero determinada en su rostro—


—Sangre brota de sus heridas a una velocidad alarmante. Antaku sin dudar la obliga a volver a bajar.—

Antaku:
Nakano, no te muevas, esas heridas son muy graves.

Do me a Favor... ~ Redundance

Nakano:
¡No... aún puedo moverme...! ¡Tu saca a Asahi de aquí! ¡Yo... aún puedo caminar por mi cuenta!

Antaku:
... si pierdes más sangre...

Nakano:
No la perderé... no te preocupes por mí... deja de pensar en mí... solo llévate a Asahi... por favor...

Antaku:
¿Y dejarte a tí a morir?

Nakano:
Por favor... he perdido a tantos... no quiero perder a nadie más... llévate a Asahi... Ella no puede moverse... y yo... aún puedo... ¿acaso planeas llevarme a mí y dejarla a ella aquí...? Te lo prohíbo... no quiero vivir... si eso significa que ella...

Antaku:
...

Nakano:
Aún puedo caminar... llévate a Asahi... yo seguiré cerca...

Antaku:
No, quédate aquí... Si no te mueves, puede que la neblina te esconda. Volveré tan pronto pueda... haz presión en tu herida, ¿escuchaste? Si vuelvo y no estás te mato yo mismo.

Nakano:
Gracias... Es lo único que pido... no dejes que...

Mi fuerza comenzaba a desvanecerse... y finalmente me dejó completamente...

—Antaku saca algo de su bolsillo... el amuleto un cross. En éste el símbolo del dragón comienza a brillar por un momento, tras lo que el Cross comienza a hablar...—

Antaku:
¡Bruja! ¡Sé que me escuchas!

Hrist (voz): No hay porqué llamarme tan agresivamente, solo dime Hrist~

Antaku:
Como sea... Intenta mantener segura a la Ronin. Por favor...

Hrist (voz): Veo que es importante para tí... haré lo que pueda.

—Antaku coloca el amuleto en su bolsillo. Entonces se acerca al lugar donde dejó a Asahi y la levanta. Gira su mirada a Nakano una última vez... algunos esqueletos de animales comienzan a surgir del suelo y varios espíritus y zombies comienzan a hacer un perímetro alrededor de ella. Antaku asciente y comienza a correr al puerto del pueblo... —


Antaku:
No pienso dejar que muera...




Footsteps of Calamity


—Castillo de la familia Pedrhev... una armadura manchada de sangre descansa sobre el suelo... un demonio mira por la ventana, sus ojos brillando de un tono carmesí mientras observa mediante los ojos de Antaku la escena...—

Verdrehte:
No importa si se van... Este es solo un menor inconveniente... debo reunir las fuerzas... es hora de preparar el asalto final...

—Varios demonios voladores rompen el cristal... escuchando la voz de su líder, le toman de los brazos y lo levantan, llevándoselo mientras se ve la horda demoniáca retirarse del pueblo...—


Verdrehte:
Todo el mundo está destinado a morir... y nosotros seremos los heraldos de ese fin...

Spirit Bringers:
Demonic War PT.6
Face The Abyss

Fin


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Re: ♕ SPIRIT BRINGERS: EMPYREAN REALM. (SAGA DE AMAGI)

Mensaje por Kida el Sáb Abr 15, 2017 6:35 am

Para máxima experiencia, recomiendo leer a la par que la música. Si ésta termina, también recomiendo no reiniciarla. Los siguientes eventos son narrados desde la perspectiva de Nakano y en ocasiones, se toma una narración omnipresente, especificada por (—) guion largo.



Faltered Will


—El fuego se levanta tan lejos como el ojo puede ver, tiñendo el cielo de escarlata, mientras el suelo se mancha de sangre y armaduras sin sus dueños. Gritos de guerra, pronto apagados, reemplazados por gruñidos infernales y el grito de desesperación y terror aislado del desafortunado guerrero que no murió. Maldiciendo sus cuerpos, por ser tan frágiles. Maldiciendo sus mentes, por sentir terror. Maldiciendo sus vidas, por llevarles a tal desesperación. Su líder, deseando haber sido más apta. Deseando haber sido más que solo una ayuda simbólica...

Las piedras que los rodean, la madera que arde, el metal que se calienta... todo hace poco era un producto de orgullo de los humanos, arquitectos de ciudades tan hermosas. Ahora, ceniza reemplazaba la vida. Y A su paso, solo la preciada oscuridad que un individuo deseaba imponer al mundo. Un edificio en esta vieja ciudadela aún permanecía seguro... pero no por mucho. Y los pocos defensores aún con vida, hacían lo que podían por atrincherarse.—

Valerie:
¡Soldado! ¿Donde está su comandante?

Soldado:
¡Está muerto! ¡El cargo cae sobre mí!

Valerie:
¡Perfecto! ¡Tome diez hombres y prepare una caravana para evacuar a los heridos!

Soldado:
¡Milady! ¡No podemos aguantar esta posición mucho más tiempo!

Valerie:
¡Solo tenemos que aguantar unos momentos más! ¡Preparen una segunda oleada de caballería!

Soldado:
Solo nos quedan corceles para una carga más, no creo que sea prudente que vuelva a salir, está demasiado herida... Milady, no creo que salgamos de aquí con vida.

Valerie:
..... No... y sabíamos que ésto podía pasar. Fue un honor, teniente. Imparta las órdenes que le di y   vaya con la caravana de evacuación. Tienen más oportunidad de salir con vida que el resto.

Soldado:
¿Milady?

Valerie:
¡Todos los que sigan en pie y puedan sostener una espada, conmigo, debemos alejarlos de la ruta de evacuación! ¡Los que no, Sigan el estandarte y manténganse juntos! ¡Ahora, vamos!




—Y las puertas de metal se abrieron con un fuerte sonido, mientras los jinetes cargaban hacia la horda que sería su muerte en un vano intento de retrasar lo inevitable para quienes aún tuvieran esperanza. Entre aquellos jinetes, la pobre mujer encargada por honor a su sangre noble a liderar, la mujer que no podía aceptar su derrota aún, en una terquedad nacida de la infundamentada esperanza de un milagro.

En momentos como éstos es que la verdadera naturaleza de un individuo es expuesta. ¿Es digno de dirigir? ¿Es un cobarde, o un valiente? estos momentos son la verdad. Son lo que define cómo alguien morirá, por tanto cómo será recordado. Y los pocos supervivientes, así, cargaron contra lo imposible, sabiendo las probabilidades. Temblando por anticipación, temblando por miedo. Incertidumbre y dudas que hasta antes habían dejado de lado.—

Soldado:
¡Todos los civiles, por aquí! ¡El resto, retrásenlos lo más posible!

Soldado:
¡Están aquí!


Soldado:
Tch... ¡Quiero cada mano armada aquí! ¡Tu, cabo, lleva a los civiles por la apertura y-

Soldado:
¡Señor estamos rodeados!

Soldado:
¿¡QUE!?


—Y antes de darse cuenta, esa esperanza resultaba vana. Cien... Ochenta... Cincuenta... Veinte... dos... los gritos lentamente comienzan a apagarse, así como los llantos, dejando atrás solo la marca de que una vez hubo algo allí en forma de prendas ensangrentadas, armaduras rotas y espadas torcidas. Aquellas esperanzas de victoria, aquellas esperanzas de al menos salvar a algunos, reducidas a cenizas, junto al resto de la ciudadela.—

Valerie:
Nngh...

—Y sus líderes...—



Siente cómo la vida escapa de tus dedos... siente el final y la oscuridad.





—Comparten el destino—

Valerie:
Lo siento, señor Gustav... No fuimos suficiente...


—Y alzando la mirada, puede ver su verdugo. Aquella figura tan enorme, mientras levantaba sus manos para darle el golpe de gracia. Está sola. Nadie más queda. Nadie que venga en su ayuda. Ningún milagro que la salve. Solo la muerte para consolarle... mientras cierra los ojos, y lo inevitable ocurre. Y solo la huella de su presencia queda atrás, en forma de aquel líquido rojo...

Voces que rezan por el final. Sea cual sea, lo abrazan cualquiera de igual manera. Muerte... o vida... La oscuridad eterna se acerca... Así se acerca por fin el último acto de la historia de la Guerra Demoníaca... el final de todo.—



Ruegan por lo mismo que todos... y así es como el final se acerca...




—Y el fuego se levanta hasta el cielo... visible a todos... presagiando el fin.—






Spirit Bringers:
Demonic War PT.7
Faltered Will


Camp


—Gotas de lluvia caen del cielo, trayendo consigo un refrescante sentimiento a la tierra maldita de Bynquister. Allá por el árbol caído, cerca del castillo usado ahora como último refugio de muchas personas contra las hordas demoníacas, se encuentran dos personas. La voz de cada uno silenciada ligeramente por el ruido del agua, y sin embargo, por su cercanía, no sufren del problemas para comunicarse...—

Gustav:
Gracias, Hrist. Manténme informado.

Hrist:
No hay porqué... Pero tal vez deberías hablar con él cuando vuelva.

Gustav:
Eso haré.

Soldado:
Señor, Gustav... Señorita Hemwick.

Gustav:
¿Que ocurre?

Soldado:
Los exploradores han vuelto... Se encontraron los restos... la casa Valerie ha caído. El reporte completo espera en su despacho.

Gustav:
... Gracias por informar. Puede retirarse.

Soldado:
*Reverencia*

—El soldado se retira, dejando de nuevo solo a aquellos dos. La mujer deseaba poder hacer más, pero incluso su poder tenía un límite. Y éste había sido alcanzado hace mucho tiempo... mantener una cuarentena en toda una región, maldecida para que nada entre o salga... no es algo fácil de hacer.—

Gustav:
En cualquier caso, Valerie era la última casa. Necesito ir a planear el siguiente movimiento.

Hrist:
¿Y que Hará sobre la Samurai... y su clan?

Gustav:
... no podemos contar con ellos en su estado actual. Además, ya hicieron más de lo que jamás pude pedir de ellos... solo espero sea suficiente.






—Ni un ruido aparte del distante eco alcanza los calabozos. Por tanto, cuando alguien se acerca, cada paso es audible. Y ahora mismo, solo dos personas se encuentran en este lugar. Una presa en una celda, y otro acercándose a dicha celda. Preguntas nubladas por ira que debía hacer, cuestiones que para solo una persona tenían respuesta.—

Kotaro:
Hayatori.

Hayatori:
... ¿no espero que estés aquí para sacarme?

Kotaro:
Solo pensé que querrías saber que Nakano-sama está recuperándose.

Hayatori:
Heh... un alivio...

Kotaro:
Yo no estaría tan feliz... sigues con vida porque el resto decidió esperar que ella decida que hacer contigo.

Hayatori:
Si es que despierta, antes que los demonios nos rodeen.

Kotaro:
Por tu bien, más te vale que lo haga. Si hay alguien que puedo siquiera concebir tenga una lejana oportunidad de perdonar tu traición, es ella.

Hayatori:
¿Traición? ¿Eso crees que hice...? Mi intención, Kotaro, era evitar que salieran heridos, proteger a Nakano. No conté con que intentaría rescatar al princeso ese y cargaría contra el comandante mismo.

Kotaro:
.....

Hayatori:
Estoy tan feliz como tu de que sigan con vida, y tan triste como tú de la pérdida de Isami.

Kotaro:
... Reza porque despierten. Porque si no, tu muerte será la siguiente.

Un estado entre vida y muerte... Irónico... no tengo idea que ocurrió en ese tiempo además de lo que me han dicho... Antaku subió a Asahi a un bote y la remó a un lugar donde un grupo enviado por Gustav la recibió y fue atendida inmediatamente... Para cuando Antaku volvió por mí junto a un grupo de rescate, la horda demoníaca se había retirado. Según me dicen, partes de mi cuerpo empezaban a desprender brillo cuando me encontraron. Apenas y seguía con vida...

Los ataques solo se volvieron más brutales desde entonces. Antes de que lo supieran, no quedaban más pueblos por evacuar, pues todos habían sido destruidos por los demonios... La horda era menos numerosa que su original número previo a la batalla del cañón, pero sus tácticas se volvieron mucho más violentas, salvajes, agudas... cuatro días. Cuatro largos días, en los que los pocos asentamientos que aún contenían civiles fueron asediados, sus defensas destrozadas y sus pobladores ejecutados. Cuatro días que ni siquiera podía moverme.

Id (Serenity)

Nakano:
...

Tetsuo:
¡...! Mierda, está despertando...

Nakano:
*incomprensible*

Tetsuo:
Ah, la otra... *se reclina en la silla, colocando su mano en su frente* Está viva. Molida, un poco menos que tu. Pero viva. Despertó por unos segundos ayer, de hecho.

Nakano:
Bien...

Tetsuo:
Según escuché, hiciste una estupidez. Noble, pero estúpida... Siento que estoy rodeado de gente así... Perdiste mucha mucha sangre, sin mencionar los huesos rotos y el daño a los órganos... honestamente, es un milagro que hayas sobrevivido... el daño que tenías era letal. Si no fuera porque había clérigos listos para curarte tan pronto llegaste, estarías...

Nakano:
...

—La respiración de la mujer decrecía. Su rítmo también. Faltaba poco para que su consciencia se volviera a desvanecer. Tetsuo tomó su muñeca, para sentir dos cosas, su temperatura y pulso. Estaba fría, y su pulso era apenas notable para alguien como él, pero estaba allí. Dejando su mano de vuelta en la cama, se levanta.—

Tetsuo:
Pero bueno, avisaré a sus compañeros que está mostrando señales de no morir. Seguro estarán felices de saberlo. No luches contra ello... solo manten los ojos cerrados.

Nakano:
...

El quinto día, desperté. Mi cuerpo aún herido, me faltaba fuerza para hablar, o hacer otra cosa que respirar, lo cual era igualmente cansado. Mis extremidades no me respondían y tenía un dolor de cabeza acompañado de dificultad para pensar o recordar cualquier cosa. Escuchaba un constante pitido en mis oídos y cada palpitar de mi corazón se sentía como si fuera a salir de mi pecho... pero estaba viva. No por mucho ese mismo día. No fue hasta el séptimo día que desperté con más consciencia. Suficiente para sostener una conversación, al menos.

Y tan pronto el curandero se aseguró que estaba consciente y parecía seguir así por un tiempo, fue a avisar. En poco tiempo, al menos diez personas llegaron a la habitación, todos rostros conocidos.

Samurai:
¡Nakano-Sama!

Tetsuo:
*Susurrando* ¿Dije algo sobre la voz?.

Samurai:
Si, claro, voz baja... lo siento...

Kotaro:
¿Cómo se siente?

Nakano:
Como si hubiera tomado demasiado y hubiera caído de la torre más alta del castillo... pero maximizado y con todo mi cuerpo entumecido.

Samurai:
Sabíamos que volvería. El Magatsu no Bunshi necesita más que un ejército para acabar con usted.

Samurai:
Hemos estado visitando de cuando en cuando. Lamentablemente todos estamos ocupados estos días.

Nakano:
¿Ocupados...? ¿En que?

Samurai:
El mandato cayó en Kotaro-san. Él se encargó de mantenernos "felices y ocupados".

Kotaro:
Solo puse el clan a disposición de Gustav. Por ahora, somos vigías y patrullas. Estos últimos días hemos estado matando demonios a diestra y siniestra.

Samurai:
Y no hablemos de ese intento de "asalto" por las Súcubos...

Kotaro:
No, no hablemos de eso...

Nakano:
Ya veo... bien hecho, Kotaro...

Kotaro:
.... Bajo otras circunstancias, el mando caería sobre Hayatori o Isami... pero...

Nakano:
.....

Samurai:
Nakano-sama... ¿Es verdad que Isami...?

Nakano:
Murió, sí... Fue cuando la horda llegó y nos rodearon... antes de que... Antes de... ¿Que pasó...?

Tetsuo:
Sospechaba que algo así pasara. Recibiste muuuchos golpes en la cabeza. Me sorprende que recuerdes tu nombre.

Nakano:
No... Recuerdo fragmentos, pero... se siente como un sueño...

Tetsuo:
Psh, no te compliques. Igual la historia completa te la puede dar el verde ese. Antaku.

Nakano:
¿Antaku...? Sí, el... volvió y después... neblina llenó todo. Eso es todo lo que recuerdo. ¿Donde está?

Kotaro:
Antaku se retiró del castillo hace un par de horas con un puñado de hombres. Ha estado... participando bastante en los últimos días.

Gustav:
Por más que le dije que no fuera. Pero supongo que tiene que mantenerse ocupado.


Me hicieron preguntas y yo a ellos. Y siguió así por un minuto o dos hasta que llegó alguien más. Gustav, acompañado de una mujer que nunca antes había visto. Su ropa indicaba algo diferente, no era de Bynquister. Después descubrí que se trataba de la matrona de un clan de brujas. Antes había visitado la región de Unukulhai, pero nunca por mucho tiempo, dicen muchas cosas de esa región, pero también había escuchado de las brujas que la protegen.
Hrist:
Es un alivio verle bien.

Nakano:
... ¿la conozco?

Hrist:
No, pero podemos cambiar eso. Hrist Hemwick. Mucho gusto.

Kotaro:
Está usando su poder para mantener Bynquister sellado. Nada puede entrar o salir de la región.

Gustav:
Ha sido de mucha ayuda. Aunque a Calixto no le gusta tener competencia.

Hrist:
Ese muchacho es bastante bueno. Que lástima que no sea mi tipo...

Kotaro:
También usó su poder para mantenerla a salvo mientras llegaba la ayuda.

Nakano:
Veo que le debemos mucho... desearía poder recordar su ayuda, o tener cómo pagarle, pero...

Hrist:
Me halaga. Pero Estoy feliz con ayudar, en serio.

Gustav:
Bueno... es refrescante una buena noticia para variar. Pero debo volver a trabajar. Tenemos una guerra que ganar. cuida de ella, Tetsuo.

Tetsuo:
Pues como nadie más es apto... Bueno, igual, ¿Todo bien contigo?

Nakano:
Estoy bien. Pero necesito agua.

Tetsuo:
Ya, ya. Ahora vuelvo pues. ¡TODOS 'PA FUERA! ¡La hora de visitas se acabó!




—La puerta se cierra, los guerreros se dispersan, todos a su propio camino y cosas que hacer. Un hombre rubio con un libro en mano se acerca a Gustav casi tan pronto sale de la habitación acompañado de casi todos. Calixto. Parece un tanto cansad y para variar, estresado. Le hace una señal a Gustav y tanto él como Hrist se dirigen a una habitación apartada en el castillo.—


Distrust

Gustav:
¿Te dijo que necesitaba?

Calixto:
Quiere decirte algo.

Hrist:
¿Problemas?

Calixto:
No creo. En cualquier caso, todo tuyo.

—Calixto se acerca a la hamaca colocada en la habitación y se sube a ella. Cierra los ojos para descansar un momento de su deber como vigía de todas las operaciones. Ese hechizo de visión aumentada le salió caro. Gustav se acerca a la mesa, tomando asiento y tomando el amuleto sobre ésta. Por un momento, la mano de Gustav brilla de un tono verdoso, infundiendo el amuleto con alguna energía. El amuleto responde, el símbolo sobre éste brillando de un tono igualmente verde. La bruja por su parte pone las manos sobre los hombros del Cross.—


Gustav:
Antaku. Estoy aquí. Calixto dijo que necesitabas algo.





Antaku:
Dijiste que si venía tenía que mantenerte informado, eso estoy haciendo. Encontramos al grupo que los exploradores reportaron. Matamos a la mayoría, pero un pequeño grupo se nos escabulló en medio del combate. Nomás aviso que voy a perseguirlos. Las tropas ya van de regreso.

Gustav (voz):
No creo que eso sea inteligente Antaku. Podría ser una trampa...

Hrist (voz):
¿Podría...? Vamos, estoy segura que lo es.

Antaku:
¿Y que si se reagrupan?

Hrist (voz):
¿Murió alguno de los que llevaste contigo?

Antaku:
No, todos están bien, así que no tienes nada que usar aquí.

Hrist (voz):
... estoy segura que al menos una ardilla habrá muerto...

Antaku:
Muy graciosa. Calixto les avisará si intento comunicarme de nuevo. Por cierto, encontramos durante la búsqueda una caravana destruida. Solo otro de esos cadáveres bomba. Ningún herido, por suerte.

Gustav (voz):
*Suspiro*... Parece que disfruta dejando esos en todas partes.

Antaku:
Son efectivos, hay que darle eso. Bueno, tengo que moverme antes de perder a esos bastardos.

Hrist (voz):
¿Seguro que no vas a volver? Las señoritas que trajiste contigo hace una semana ya despertaron~ ¿No tenías algo que decirles?

Antaku:
Eh, Gustavito, ¿en verdad es necesario que tu amiga de Unu escuche todo?

Gustav (voz):
Necesitamos su poder o a Calixto para usar este medio de comunicación. Y Calixto está... descansando después de veinte horas en vigía. Repito que deberías volver.

Antaku:
Al menos Cali me juzga en silencio... está bien, ya que insisten, voy de regreso.

Gustav (voz):
Avisaré a los vigías que vienes en camino.

—El amuleto en la mano de Antaku pierde su brillo, tras lo que lo devuelve a su bolsillo, tras lo que extrae su espada del suelo y se gira a los aburridos soldados que vinieron con él—

Bárbara:
¿Cual es el punto de traernos si igual nomás tú ibas a pelear?

Antaku:
El señor Dorito no me dejaba venir si no era acompañado.

Bárbara:
¿Niñeras, entonces? Todas las cosas que pude hacer este tiempo...

Antaku:
Amén. Hora de volver al castillo.

Bárbara:
Bien por mí. La próxima que me digan que voy con un "Cross" me inventaré una excusa para no murir de aburrimiento.

[Cerrar OST]
Ambience

Una semana en cuidado de otros y apenas podía mover los dedos. De vez en cuando, un clérigo vendría a usar Prana para acelerar mi recuperación, Tetsuo a veces me asistiría igualmente con un poco de su conocimiento del flujo de prana en el cuerpo, cuando el dolor se volvía demasiado. Pero después de despertar ese séptimo día, parecía que pronto podría volver a moverme. Me dijeron que Asahi se recuperaría más pronto que yo, debido a que tenía menos heridas.

Aunque el tiempo allí era aburrido y no podía si no preocuparme por el estado de lo que ocurría fuera del castillo y la habitación que se sentía casi como una prisión. Había estado mucho tiempo inconsciente y desperté minutos antes de la noche. Sobra decir, no tenía ningún deseo de dormir. Menos con la cabeza ocupada con todo lo que podía haber pasado en el tiempo que ni siquiera estaba consciente... Pero entonces escuché abrir la puerta...
Antaku:
*en voz baja*¿alguien aquí...?


Nakano:
Si no hubiera perdido la noción del tiempo te diría que es muy tarde y deberías estar dormido. Si miras por la ventana me parece que puedes ver a lo lejos el sol...

Antaku:
Me dijeron que despertaste. Pensé que visitaría llegando. Es suerte que sigas viva-es decir, despierta... aunque viva también, uh... tu entiendes.

Nakano:
Ambas aplican a la perfección, ¿no crees...?

Antaku:
Heh. No lo pensé hasta ahora.

—Se hace silencio por unos momentos. Antaku toma asiento en la silla que Tetsuo usaba para sentarse cuando era hora de revisar a la mujer. Se recargó inmediatamente, agotado y dejando su peso entero reclinarse, su cabeza colgando mirando hacia atrás, solo sostenida por la pared detrás de él que también impide que voltee la silla y caiga. Nakano hace como antes que llegara Antaku y mira por la ventana.—

Between light and shadow

Antaku:
Me contaron cómo pasó.

Nakano:
¿Que cosa...?

Antaku:
Todo, espero. Tu plan, el poder del Verdhrete... quitarme esos err... "ojos" fue más fácil de lo que pensé. Gracias a Calixto.

Nakano:
Si... Lo siento. Es mi culpa que hayas terminado en esa situación...

Antaku:
No te disculpes, entiendo porqué lo hiciste. Vine a decirte eso... Además, también me contaron la parte en la que cargaste valientemente a salvar a este pobre diablo, con poca esperanza de sobrevivir~ Heróicamente...

Nakano:
... no podía dejar que murieras por mi culpa. Ya he visto demasiados sacrificios.

Antaku:
Lo siento por Isami...

Nakano:
... Era un buen amigo... En nuestro hogar en Amalruz seguido se metería en problemas con Hayatori. Asahi siempre estaba buscando una forma de competir con él en guerras de bromas... era siempre optimista, cosa que todos necesitabamos.

Antaku:
¿Ves? Tal vez debería ser yo quien se disculpe. Yo los llevé a ese lugar, yo caí en manos de ese tipo, etcétera...

Nakano:
Todos nosotros sabíamos que era probable que no saliéramos de aquí vivos... Además, cualquier deuda que tuvieras conmigo, la pagaste con creces al salvar a Asahi y a mí. Estamos en paz.

Antaku:
Heh... es bueno escuchar eso...

—Antaku cierra los ojos, reclinado en la silla. Su voz desde que entró revela cansancio, casi tanto como el de la mujer en cama. Sin embargo, su cansancio parece diferente... La mujer vuelve su mirada a él. Nota su intento de relajación y recuerda un detalle.—

Nakano:
Kotaro dijo que has estado ocupado.

Antaku:
¿Después de lo que pasó allí? Claro que lo he estado. Demasiado que hacer. Los primeros días había que evacuar gente de la región, luego alejar la horda de la frontera lo más posible, luego que la cuarentena entró en vigor había que poner en marcha cinco planes diferentes... ha estado ocupado este asunto.

Nakano:
... Entiendo. En serio.

Antaku:
¿Que cosa?

Nakano:
Todos estamos cansados. De ver a otros morir cuando nosotros seguimos adelante... de creer que no tenemos derecho a seguir aquí, cuando muchos otros no... Conozco bien ese sentimiento.

Antaku:
Eso explica mucho...


Antaku:
¿No te he agradecido...? Por ir por mí. En el momento no sabía lo que pasaba, pero... ahora que recuerdo, realmente me salvaron. Solo desearía haber podido devolver el favor.

Nakano:
Lo hiciste...

Antaku:
Hmmh... Por cierto... Hrist puede sacarte a tí y tu clan de Bynquister. Gustavito dijo que no quería decirte hasta que pudieras levantarte, pero... según él, han hecho bastante por nosotros. Si quieren retirarse, no los detendremos.

Nakano:
Una oferta tentadora... pero innecesaria. Cuando esté recuperada, seguiré aquí.

Antaku:
¿Pero por qué...? ¿No temes morir? Muchos en este mismo castillo matarían por la oportunidad de salir...

Nakano:
Antaku... Morir es fácil. Vivir es una decisión que uno toma. Pude haber muerto hace muchos años... pero cada vez, luché por vivir... no solo quiero vivir... quiero estar orgullosa de ello. Quiero poder demostrar que existo por una razón... que Nakano Matsuro, hoy conocida como Nakano Hikami no sobrevivió por accidente... que aquel que murió para que viva no murió en vano. ¿No es eso también porqué tú has tomado tu espada con tanta fuerza...?

Antaku:
... tienes toda la razón... Gracias...

Nakano:
Tu tienes más poder de cambiar las cosas que yo, Antaku... No sobreviviste por accidente. Y no te salvé para que te rindas. ¿De acuerdo...? deberías ir a dormir. Si te quedas dormido aquí y Tetsuo te encuentra en la mañana, estoy segura que no dudará en asegurarse que todo el castillo lo sepa.

Antaku:
Hmmm... tal vez debería quedarme después de todo.

Nakano:
¿Tan desesperado por un buen chisme estás?

Antaku:
Oh, bella dama, de nuevo su lengua es tan filosa como su espada...

Nakano:
*suspiro* Si quieres quedarte, dilo. No me molesta tu presencia.

Antaku:
Y mi habitación queda en el otro extremo del castillo... que hueva. ¿Te importa si me haces un campito allí?

Nakano:
Espero estés bromeando...

Antaku:
Lo estoy, lo estoy... Sé que apenas y puedes moverte y con lo salvaje que soy-

Nakano:
Antaku.

Antaku:
*Ríe* Solo digo, además ronco como Tronco.

Nakano:
Habrá un mejor momento... pero no me desagradaría.

Antaku:
Espera, entonces eso es...

Nakano:
...

Antaku:
... heh... bueno, lo tendré en mente. A veces olvido lo encantador que soy.

Nakano:
Antaku...

Antaku:
Ya, ya, me voy pues.

—Antaku se levanta de la silla. Se estira y camina hacia la puerta. Mirando hacia atrás a la Ronin en la cama, quien le da una sonrisa de despedida. Seguramente le agitaría la mano, si moverla no le doliera tanto...—

Antaku:
Buenas noches.

Nakano:
Igualmente.

[Detener ambience]

Una visita noctura de Antaku. Parecía cargado de estrés cuando llegó. Cansado y estresado. Una mala combinación. Toda la semana antes que despertara estuvo luchando. Todos lo estuvieron. Mis compañeros del clan estuvieron organizando defensivas y algunos fueron enviados en misiones de escolta o reconocimiento, las casas que se quedaron en Bynquister siguieron sus operaciones para agruparse y actuar contra los demonios, Gustav se convirtió pronto en la principal mente estratégica, Calixto en el encargado de mantener todo vigilado... Y Antaku...

Antaku se cargó a sí mismo con ser el campeón del combate. Lo que había pasado lo había afectado... estaba indispuesto a dejar que otros murieran. Cualquier operación con el más mínimo riesgo, Antaku iría con ellos y casi hacía todo por sí mismo. Gustav lideraba desde atrás, tomando solo parte en las operaciones más cruciales. Antaku, sin embargo, pronto se volvió un símbolo. Mantenía una sonrisa frente a todos, y su actitud libertina. Sin embargo, durante otra semana más, volvería conmigo en la noche, para decirme de aquel demonio que casi logra aplastarlo.

Mis compañeros vendrían a contarme durante el día sobre cómo aparecería tras el enemigo justo antes de que éste atacara y les cortaría por la mitad, salvandoles. Y sin embargo, esa misma noche, Él vendría y me diría como por un segundo pensó que no llegaría a tiempo... Dos semanas transcurrieron así y mi cuerpo finalmente estaba listo para moverse. Aún si me dijeron que no debía hacer mucho, al menos por un mes... pero no teníamos el lujo del tiempo. Debía ayudar. Si no para no ser un estorbo, para ayudar a aquel hombre que intentaba poner el peso de la guerra en sus hombros.

Pero primero, había un asunto interno que atender...
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Re: ♕ SPIRIT BRINGERS: EMPYREAN REALM. (SAGA DE AMAGI)

Mensaje por Kida el Sáb Abr 15, 2017 6:38 am


2/3

Pale Star


—Castillo Cross. 11 AM. Dos semanas después de la caída de Pedhrev.—

Todos se reunieron a mi llamado. Cada uno de los miembros de mi clan aún con vida. Quería la opinión de todos y cada uno. Así, uno a uno pregunté y finalmente, pedí que la trajeran ante mí. Tomé sobre todo en cuenta la opinión de Asahi, quien había recuperado mayormente su fuerza, como yo. Todos me miraron esperando cada uno su propia versión de justicia, hasta que finalmente, brazos atados la ví ante mí. Hayatori.

Hayatori:
Si tan solo se formaran así cuando yo les pedía algo...

Nakano:
Hayatori. Creo que deberías tomarte ésto más en serio.

Hayatori:
Podría... ¿afectaría tu decisión? Porque prefiero vivir.

Samurai:
¡Habla cuando se te ordene!

Nakano:
Deja que hable.

Hayatori:
Muy amable.

Nakano:
Hayatori... he tenido mucho tiempo para pensar en un castigo apropiado a tus actos. Muchos aquí creen que deberías morir. Tus actos finalmente ocasionaron la muerte de Isami a sus ojos.

Hayatori:
¿Puedo objetar a eso...? Mis actos eran todo lo contrario, asegurar que todos estuviéramos a salvo. Y no quiero presumir, pero si no lo hubiera hecho, la horda nos habría matado a todos.

Nakano:
Y estoy de acuerdo.

Samurai:
¿¡Que!?

Asahi:
Tiempo fuera... ¿Que significa esto?

Kotaro:
Esto es... inesperado...

Samurai:
Sus heridas, el que Asahi casi muriera... si no hubiera intervenido, todo pudo haber terminado bien. Sin mencionar que levantó su arma ante usted.

Nakano:
He escuchado a cada uno de ustedes en su momento. Ahora pido que me escuchen... Hayatori, Acepto que tus intenciones eran las correctas. Acepto que lo que hiciste no va en contra de tu lealtad como samurai. Sin embargo...

—Nakano toma un arma de su cinturón. Una hoja con un valor tradicional más que de uso en combate... Cuando la tomó, todos supieron lo que eso significaba... El significado que un amo de una wakizashi a su vasallo... Nakano se acercó y cortó las ataduras en las manos de Hayatori, tras lo que le coloca el arma y su funda en la mano, dándole una mirada decidida.—


Hayatori:
... Ya veo...

Nakano:
Debes recordar una cosa, Hayatori. No somos un clan de Samurai. No mido tu lealtad a base de lo que haces por mí, si no en base a que compartas los principios que el resto de nosotros. Y nosotros, en este "Clan" no dejamos a alguien a morir por el bien de uno de los nuestros. Nosotros somos lo contrario a eso. Debemos estar siempre listos para luchar hasta la muerte por proteger a otros, no por protegernos a nosotros. Nuestra supervivencia es importante, sí, pero no permitiré que alguien en mi clan deje a alguien a morir si puede hacer algo al respecto.

Hayatori:
.....

Nakano:
Y es por eso que tu sentencia es la siguiente... Hayatori, esa Wakizashi es un regalo de mi parte. Haz lo que desees con él. Si deseas usarlo, será tu decisión, no mía. Si sientes que lo que hiciste amerita tal respuesta, tienes la herramienta, no te detendré. Mi sentencia es esta: Ya no eres bienvenida a nuestro hogar. Hikami no es parte de tu nombre ahora. A partir de hoy, eres simplemente Hayatori. Si deseas retirarte de esta guerra, he arreglado con Hrist que te permita marcharte. De lo contrario te quedarás como un soldado más, no uno de nosotros.

Hayatori:
....

Samurai:
(Exilio...)

Samurai:
(Detesta el Seppuku, debí saber que no le pediría hacerlo)

Hayatori:
... Su piedad me conmueve, Nakano-sama... Le agradezco esta oportunidad...

Todos deseaban que fuera castigada... necesitaban a alguien a quien culpar. Yo podía perdonarla, pero el resto... Era imposible que las cosas siguieran como antes. Hayatori era mi amiga. Tanto como Isami, Asahi y Kotaro. Parte del clan y la familia que construímos en Amalruz... Verla tomar la Tachi, levantarse y dar media vuelta fue doloroso... sentí que debía decirle lo que sentía, a riesgo de que no hubiera otra oportunidad. Y me llevé una extraña sorpresa.

Nakano:
Hayatori... No te culpo por lo que hiciste. Y... quiero que sepas que lo siento. Pero como líder de este clan- no... como la líder de esta familia, debo hacer esto... Desearía que las cosas no fueran así.


No tanto como yo...

Era la primera vez que la veía llorar. Siempre había cuidado de nosotros, desde su primer día entre nosotros se volvió importante. Y para mí, era la única persona en que podía recargarme cuando me agotaba de cargar con el peso del clan. Quería que se quedara. Pero la mirada de todos los demás me hacía saber que no era posible. Debió haber sido doloroso para ella, que todos quienes intentó proteger le dieran la espalda... que aquellos que llamó amigos y aliados hace unos días, hoy la deseaban muerta por una sola decisión... Deseaba que encontrara un nuevo camino, uno mejor. Tenía que decirme que lo haría... de lo contrario, no podría sostener mi decisión...
Asahi:
... Hiciste bien.

Nakano:
Eso espero... Bueno, tu y yo tenemos que ir con el clérigo en la capilla. Kotaro, pueden partir a su misión cuando estén listos.

Kotaro:
Cuente conmigo, Nakano-sama... cuídense. Las dos.

Asahi:
Tu también, Kotaro...

Pero eso solo era el inicio del día... aún había mucho que hacer. Debía de mantener mi mente alejada de todo lo que ocurría. Debía de concentrarme. El castillo y el territorio seguía mayormente seguro, pero sin ningún conocimiento del estado de la horda, era imposible saber que pasaría a continuación. Debíamos ser cautelosos... pero no planeaba quedarme sin hacer nada.



Human Nobility


—El Cross mira por la ventana, observando a los Ronin retirarse del castillo, dirigiéndose a la misión que les encomendó. Su hermano se mantiene sentado en la oficina, esperando la respuesta de su hermano. Calixto se mantiene, ojeras incluídas, sentado no muy distante.—


Antaku:
¿Entonces?

Gustav:
Todo dependerá de lo que los exploradores y ronin confirmen.

Calixto:
No necesitan confirmar, ya te dije cinco veces, la horda viene para acá.

Gustav:
Dijiste que vienen solo partes.

Calixto:
No, dije que vienen POR partes. Separados. Como pequeños grupos. Pero todos vienen hacia acá.

Gustav:
... están tratando de dispersarnos.

Calixto:
¿Teniendo en cuenta sus movimientos recientes? Es lo más lógico. No perderían dos semanas en ataques aleatorios. Todos movimientos para dispersar sus tropas antes de dirigirlas todas a un solo punto. Quieren que vayamos tras ellos, pero como están tan dispersos, es imposible detenerlos a todos.

Gustav:
Además, así su movimiento parece aleatorio, pequeños grupos de guerrilla, como antes de la batalla en Pedrhev... ¿Que están haciendo nuestros aliados?

Calixto:
Bueno, los que quedan se están agrupando como pediste. Excepto los Samurai del clan Yôsei. Esos están intentando organizar una ofensiva por sí mismos.

Antaku:
En cuanto a individuos, Nakano está mejorando, pero no creo que esté lista para pelear aún; El señor Erphingrham está impaciente por venir a matar demonios, Jhurden fue de incursión con los caballeros que vinieron con él de Pedhrev, la pequeña disputa entre los mercenarios fue detenida y aún no hay noticias del señor Arnor. El resto... bueno, la pérdida de la casa Valerie realmente les dio duro al moral, así que por ahora parece que la mayoría está en "Retirada Táctica".

Calixto:
No sé en qué están pensando, honestamente... con el bloqueo de Hrist, no hay a donde huír. Aunque es verdad, que la destrucción de la ciudadela de Valerie fue un punto importante.

Gustav:
... En ese caso habrá que actuar rápidamente... Calixto, Ve a tomar una siesta, esas ojeras solo crecen cada día.

Calixto:
¿Ojeras...? OOOh, así que eso es...

Gustav:
Si ves a Hrist dile que lo que me pidió ya debería estar en su habitación. Y asegúrate que se mantenga ocupada, no queremos otro incidente como el del otro día.

Calixto:
Aja.

—Calixto deja la habitación, cargando su peso con cada paso.—

Antaku:
¿Entonces cual es el plan?

Gustav:
Fortificar nuestras defensas, por ahora. Cuando tengamos todas las fuerzas, tendremos que organizar nuestro contraataque... pero ahora, tu vienes conmigo.

Antaku:
¿... hmm? ¿Algo más por hacer?

Gustav:
Más bien, un requerimiento para lo que viene...

Antaku:
Suena... legítimo... Vamos pues.

—La puerta de la oficina se abre, los hermanos salen, tomando distinto camino tan pronto el camino difiere del que su primo tomó hace un par de minutos. Antaku y Gustav bajando por las escaleras del castillo dirigiéndose a un lugar específico, mientras Calixto se dirige a su habitación - para variar - y poder dormir al menos unas cuantas horas. En el camino, La curiosidad le gana a Antaku sobre lo que ocurriría a continuación. —


Antaku:
Nunca venimos a esta parte del castillo. ¿A donde vamos?

Gustav:
Antaku, has estado practicando como te dije, ¿no?

Antaku:
Cuando encuentro el tiempo. No que tenga mucho últimamente.

Gustav:
Tendrá que bastar.

Antaku:
... esa pregunta lo hace sonar como que lo voy a necesitar...

Gustav:
Bajo circunstancias normales, no lo necesitarías. Bajo circunstancias normales, esta guerra nunca hubiera iniciado. En estos últimos días, he notado que te has vuelto algo similar a un símbolo para nuestras tropas.

Antaku:
¿Uno de hueva?

Gustav:
Solo conmigo, aparentemente. No, uno de victoria. Escuché lo que hiciste en el territorio Fairfax. Hubieran terminado como los Valerie si no fuera por tí. Sin mencionar lo ocurrido en Pedrhev. Realmente jugaste un papel importante en todo eso... Aún si no el más óptimo en ese último ejemplo.

Antaku:
Ah... eso...

Gustav:
Muy pocas personas son capaces de seguir peleando luego de todo lo que pasó allí. Y necesitamos ese tipo de voluntad en nuestro próximo movimiento. Por eso vamos a un lugar específico.

Antaku:
V-vamos, estás jugando conmigo, ¿no?

Gustav:
No te preocupes, no planeo darte nada si demuestras no estar listo. Solo que tiempos desesperados marcan medidas desesperadas.


Edge of the World

—Antaku, confundido siguió a Gustav a través de innumerables puertas cerradas con todo tipo de candado hasta una parte subterránea del castillo. Cada vez, menos luz existía en el ambiente, el aire cada vez se sentía más estancado. Sucio y lleno de polvo. Una parte del castillo que nunca antes había visto. ¿Que tan profundo llegaba el lugar...? Escaleras, escaleras, escaleras... todas hacia abajo... Finalmente, llegaron a un punto sin salida.—


Antaku:
Uh... ¿eso es una pared?

Gustav:
Tus ojos no te engañan, Hermano. Eso es, realmente, una pared.

Antaku:
¿Venimos aquí por una pared?


—Gustav examina el muro, encontrando un pequeño orificio en él. Entonces examina su armadura, buscando su amuleto.—

Gustav:
No realmente. Venimos por lo que está del otro lado. Nuestro padre me lo mostró, y cómo acceder, cuando era niño. "Las primeras puertas son mundanas. La segunda es un secreto. La tercera, solo uno puede abrirla." Esas fueron sus palabras. "Algún día, el peso de la familia caerá sobre tus hombros. Y cuando ese día llegue, este secreto será solo tuyo."

Antaku:
No entiendo realmente, pero suena chido.

Gustav:
Introduce tu amuleto allí.

Antaku:
¿Ese orificio...? ¿No es muy grande?

Gustav:
Nuestros amuletos son únicos, Antaku. No son solo metal y piedras. Son especiales. La forma no importa. Lo que importa, es que sea auténtico. Que, al igual que este lugar, resuene con nuestra sangre.

Antaku:
... okeeeey... uh... pues allí va.

—Antaku coloca el amuleto en el orificio. El amuleto se mantiene suspendido en el interior, tras lo que comienza a brillar levemente como cuando lo utiliza para hablar con Gustav o calixto a distancia... Lentamente el muro se levanta, tras lo que el amuleto cae al suelo. Antaku lo recoge, mirando lo que yace detrás de la "puerta" un tanto incrédulo. —

Antaku:
A... la... verga...


Gustav:
Este lugar fue creado hace innumerables años. No construímos este lugar debajo del castillo, construímos el castillo por encima de este lugar... esa es la importancia de nuestro castillo y linaje.

Antaku:
Pues estoy vendido... ¿Pero para que me traes aquí...?

Gustav:
Vamos, entremos.

Antaku:
¿Hay más?

Gustav:
Sígueme.

—Sin molestarle lo que ocurría, Gustav siguió caminando, ignorando el lugar a sus alrededores. Antaku siguiéndolo por detrás, mirando asombrado el lugar.—

Gustav:
Este lugar reacciona a nuestra sangre. Lo que ves aquí, solo es visible para nosotros. Incluso si alguien pudiera usar nuestros amuletos para abrir esa puerta, Este lugar no se iluminaría, e incluso si pudiera moverse en la oscuridad de este lugar, no podría cruzar la última "Puerta".

Antaku:
Pues no para mí, este lugar me está violando la mente...

Gustav:
No queda claro cómo lo construyeron. Pero dota de los tiempos de Sarah Cross. La primera de nuestos ancestros, hija del humano que sabía la verdad de todas las cosas.

Antaku:
¿Y porqué es la primera vez que me entero de éste lugar?

Gustav:
Por que siempre te duermes cuando te hablo de historia.

Antaku:
.... espera, ¿entonces si me habías dicho?

Gustav:
Al menos dos veces... pero te dormiste... las dos veces.

Antaku:
... ok, me disculpo. Honestamente cuando hablas demasiado empiezas a dar vueltas sobre una sola cosa y eventualmente-

Gustav:
¡EHEM! Decía, es necesario que sepas de este lugar. Si yo fuera a morir, serías el único capaz de abrir la bóveda. Si tu murieras, solo Calixto quedaría con la capacidad de abrir este lugar. Y si nuestra sangre se extinguiese, este lugar quedaría confinado al olvido, en una existencia vacía, por siempre cerrado.

Antaku:
¿Y que es este lugar exactamente...?

Gustav:
Muchas cosas para distintas personas a través de distintas eras... pero para nosotros, es la bóveda. Al menos recordarás que he mencionado la bóveda, ¿no?.

Antaku:
¿En la que guardas las Regalias? Lindo...


—No les tomó caminar mucho hasta esa habitación central donde encontraron ese centro con luz. Gustav avanzó hasta él sin dudar, pero Antaku se vio obligado a detenerse para observar... miró atentamente cada detalle en los muros. El lugar parecía estar iluminado por lo que solo podía describir como Venas que desprendían luz. Una luz similar a la que su cuerpo desprendía al activar Dragon Fang—

Gustav:
No te quedes atrás.

Antaku:
Si, lo siento...


—Finalmente, se encontraron frente a la fuente de la luz. Antaku miró un tanto confundido... Era solo un pedestal, pero desprendía luz. Y mirar hacia el interior, era como mirar al mar. Sentía que no tenía fondo... Sin embargo, sin ningún miedo, Gustav colocó su mano sobre el pedestal, la luz escapando entre sus dedos, iluminando la habitación entera con esos pequeños rayos de luz.—


Antaku:
Uhh... ¿explicación plox?

Gustav:
Solo el líder actual de la familia Cross puede desbloquear los secretos de este lugar. Si tu introduces tu mano, nada ocurriría. No habría respuesta. Pero si fueras tú el líder, este lugar se abriría. Revelándote su verdad. No tan poético, como "La verdad de todas las cosas", pero ciertamente útil. Este lugar ha sido por siglos la bóveda de uso de nuestra familia. Hemos preservado muchas cosas aquí. Personalmente, siempre me interesó el conocimiento. Pero hoy, solo nos interesa una cosa.

Antaku:
¿Aja...?

—Y lentamente, todos los muros que los rodeaban comenzaron a brillar. El brillo eventualmente fue tan cegante, que Antaku cubrió sus ojos. Sin embargo, pronto se dio cuenta que incluso si los cerraba, el brillo no parecía provenir del exterior... la luz sin embargo lentamente se desvaneció, en cambio, parecía tomar forma... la misma luz estaba cobrando forma, en una espada delante de Gustav... quien finalmente suelta aquella fuente de luz y alcanza la
espada, que toma una forma más solida en su mano...—


Gustav:
... Aquí está...

Antaku:
Quiero realmente hacer un mal chiste sobre el nacimiento de una espada... pero honestamente no tengo las palabras ahora mismo.

Gustav:
Heh... Reaccioné igual cuando se me otorgó Tyrfing... sin el deseo de hacer chistes.

Antaku:
¿Y que es eso...?


Gustav:
... Se llama Gram, la inmortal... es una de las Regalias que hemos salvaguardado desde hace mucho tiempo...

Antaku:
¿La inmortal? ¿Que, es una espada que no se rompe?

Gustav:
Sí, pero más que solo eso. Su magia protege a quien la blanda. Aquel que la porte, no conocerá la muerte. Cada herida será ignorada por el universo, solo tu cuerpo sabrá que está allí.

Antaku:
¿¡Literalmente te hace inmortal!?

Gustav:
Todos quienes la han portado murieron en combate... no porque la espada no funcionase, si no porque la han soltado. La magia mantiene tu cuerpo funcionando, si tu brazo fuera a ser cercenado, no se despegaría de tu cuerpo. Sin embargo, no serías capaz de ignorar el dolor de ese ataque. Gram seguido ha hecho que sus portadores se sientan invencibles... pero el momento que tu mano la deja caer, la magia termina. Sobra decir, el dolor físico que uno puede llegar a sentir portando esta arma es... inmenso. La muerte es preferible para muchos a tal dolor. Una decisión sencilla...

Antaku:
¿Y para qué ocupamos eso? Digo, suena como si tuvieras un plan.

Gustav:
Es mi deber tenerlo... Antaku, Usualmente, solo se le brinda una regalia a alguien que se muestre digno. Nadie nunca ha portado más. Sin embargo, necesito que tomes Gram, por un tiempo.

Antaku:
... ¿yo?

Gustav:
Con la horda acercándose, veo muy pocas opciones... Gram no te hará invencible, pero te dará la oportunidad de sobrevivir cosas que de otra forma nadie sobreviviría. Necesito a alguien que pueda confiar para mantener la defensa. Te has probado más que digno en lo largo de esta guerra, a veces siento que incluso más que yo.

Antaku:
H-hey, vamos, eres tu el cerebro detrás de todo.

Gustav:
Y sin embargo, tu eres el que ha estado haciendo la diferencia... No se me ocurre alguien mejor.

—Gustav, tomando la espada por la hoja, extiende el brazo, ofreciendo el arma a su hermano... Antaku, un tanto dudoso, toma la espada... inmediatamente puede sentir su cuerpo ser rodeado por una extraña aura... como si su cuerpo estuviera unido por una fuerza invisible, no meramente corpórea... como si su cuerpo ahora tuviese una copia invencible.—

Cross Regalia - Gram

Tesoro de la casa de los Cross. Una espada que hace a su portador incapaz de morir, pero no de sentir dolor mientras sostenga el arma.


Antaku:
Entonces, ¿siempre que no la suelte, seré inmortal...?

Gustav:
No, siempre que no la sueltes, tus heridas se acumularán pero no tendrán un efecto letal. Si recibes una herida letal, deberás retirarte y buscar un clérigo inmediatamente. Si sueltas la espada después de tal golpe... estás decidiendo morir.

Antaku:
Entiendo...

Gustav:
Te repito que esto es meramente temporal. Una exepción debido a nuestras circunstancias. Tan pronto la guerra termine, deberás devolver esa arma. Y solo para que quede claro, hasta que no sepa que estarás a salvo utilizándola, no te permito usarla en combate real. Tenemos que entrenar con ella primero.

Antaku:
De cualquier manera no se ve muy de mi estilo. Prefiero Moralltach. Pero hey, no ver los dientes a caballo regalado y todo eso, ¿no?

Gustav:
Me alegra que lo veas así... ahora, volvamos al castillo. Te enseñaré a cerrar este lugar adecuadamente y luego podemos repasar la historia de la espada. Créeme, hay algunas leyendas un tanto divertidas rodeando la Gram. ¡Y tengo al menos 17 libros que la mencionan de alguna forma! Espero que tengas tiempo.

Antaku:
Wow... emocionante. Eso de la muerte siendo preferible ahora tiene un poco de sentido...

—Los Cross caminan a la salida, uno claramente más emocionado que el otro. Aún si sonriendo de alguna forma... Antaku y Gustav dejan la legendaria bóveda, sus voces audibles en eco hasta que finalmente, el muro una vez más se cierra... y los hermanos abandonan el sitio.—

2/3

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Re: ♕ SPIRIT BRINGERS: EMPYREAN REALM. (SAGA DE AMAGI)

Mensaje por Kida el Sáb Abr 15, 2017 6:42 am


3/3

—Castillo Cross. 12 AM.—

Omoi


Un detalle que siempre me agradó de Bynquister eran sus ciudadelas... pequeños poblados formados en el interior de las murallas de un castillo. Siempre tenían todo lo necesario. Y claro, entre esas cosas, siempre había o un enorme templo o una pequeña capilla dedicada a Rem. Los templos que construyen siempre son muy distintos a los santuarios que nosotros Samurai construimos. Pero nunca dejaban de maravillarme... solo me dirigía a ese lugar para que el clérigo pudiera revisar mis heridas, pero en general, siempre estando allí me llegaba un aire de calma... la capilla que el castillo de los Cross tenía era uno de esos lugares.

La forma que el aire fluía con facilidad lo hacía fácil todo. El invierno ya estaba empezando, haciendo una atmósfera fresca. Con suerte, terminaríamos la guerra, para bien o para mal antes de la primavera. El aire me hacía pensar en muchas cosas. Y en ese momento, el rostro de Hayatori seguía fresco en mi memoria. En un momento, consideré matarle como todos querían... pero no podía. Tal vez eso hubiera sido menos doloroso... pero nunca lo sabré.


Nakano:
...

Asahi:
Juro que estos vendajes cada vez son más difíciles de poner.


Nakano:
Bueno, están allí por algo.

Asahi:
Al menos no los tendré que usar mucho más.

Nakano:
Si quieres puedo ayudarte.

Asahi:
Tengo que hacerlo yo, si no me sentiré todavía más inútil, ya que no puedo unirme a una simple exploración.

Nakano:
Si eso quieres.

—Se hace silencio mientras la ronin termina de colocarse aquellos vendajes sobre el cuerpo. Si bien sus heridas eran suficientes para morir y en circunstancias normales hubieran estado meses incapacitadas, gracias al uso de magia curativa podían reducir ese tiempo inmensamente. Hoy recibieron la noticia que el día de mañana podrán empezar unos ejercicios para recuperar su fuerza siempre que no sean demasiado exigentes.—

Asahi:
¿Que crees que piensa el resto de que dejaras ir a Hayatori? Yuuki no parecía complacido.

Nakano:
Si estuvo bien o no, está hecho. Tendrán que lidiar con eso o retirarse.

Asahi:
Hmph... tal vez algún día vea las cosas como tú...

Nakano:
Tal vez. Aunque con cuan similares son nuestras historias, yo asumiría que si alguien pudiera pensar como yo serías tu.

Asahi:
Hace diez años te hubiera dado la razón. Pero hoy sé por hecho que jamás podría ser como tú. Yo crecí en un clan normal, tu no... tal vez fue una bendición para tí.

Nakano:
¿Lo fue? Muchos dirían que exactamente por eso es que no soy un Samurai y nunca lo fui.

Asahi:
Supongo que hay algo positivo en ello.


Asahi:
Terminé. Podemos irnos.

Asahi y yo salimos de ese lugar tan pronto terminamos nuestros asuntos allí. Era momento de hacer algo que sentíamos era nuestra responsabilidad. Bueno, más mía que suya, al menos una parte. Pero era nuestro primer día que se nos permitía caminar libremente desde aquel incidente, así que debíamos de aprovecharlo. Nos dirigimos al interior del castillo sin perder un solo momento, buscando a una cierta persona...

Witch Selene


Hrist:
Wow, realmente es denso... *levanta la escoba* Y yo que lo dije como chiste... me sorprende que ese hombre sea el líder de esta guerra...

—La puerta suena.—

Hrist:
Ah, están aquí... ¡Pueden pasar!

—La puerta se abre, las dos ronin entran, mirando alrededor y notando la presencia de varios nuevos artículos de apariencias sospechosas y extrañamente estereotípicas de una bruja.—

Asahi:
Hrist, Lamentamos la intruci... ¿Puedo preguntar de donde vino todo ésto?

Hrist:
Lo creas o no, le dije a Gustav que estas cosas eran necesarias para una bruja. Era una broma, el tipo estuvo en mi casa, pero aún así, se lo tomó en serio y henos aquí.

Asahi:
... ya veo.

Nakano:
¿Donde consiguió estas cosas en medio del bloqueo...? ¿Es eso un gato muerto...? Gustav se pasó con esto...

Hrist:
Uh... *Patea algo bajo la cama* N-No hablemos de eso. Mejor veamos por lo que vinieron, ¿de acuerdo?

Asahi:
Bien por mí.

Hrist:
Perfecto. Vamos, acérquense.

Nunca antes había trabajado con una bruja. Había escuchado de ellas, pero nunca interactuado. Muy pocos eran los que tenían asuntos que atender en la tierra de Unukulhai, y menos aún que se atrevieran a buscar a las brujas directamente. Sin embargo, Ella era distinto a como esperaba. Cuando le pedí que me viera mientras aún estaba en cama, esperaba tener que negociar, pero aceptó sin más. Una sorpresa bienvenida...

¿Que le pedí...? un par de cosas. Quería que Asahi y yo nos recuperásemos lo antes posible, así que pregunté si conocía una manera de acelerar nuestra recuperación. Fuera no por ella, tal vez siguiera en cama ese día. Ese día, íbamos con ella para que nos asistiera una vez más con eso. Su conocimiento de alquimia era extraordinario. El valor de tenerla entre nosotros resultó obvio bastante pronto...


Hrist:
Por cierto, creo que es pertinente advertirte. *saca las pócimas y las examina*

Nakano:
¿Ocurre algo?

Hrist:
Lo escuché del chico ojeroso. Tu sabes, Calixto. *Entrega las pócimas tras revisarlas* Me dijo que la horda está en camino.

Nakano:
¿Hacia acá...?

Hrist:  
Según ellos, sus heridas no deberían sanar completamente hasta dentro de un mes, por lo que se les prohibirá actuar hasta entonces. Serán enviadas al suroeste y no serán parte de la defensa, al igual que la mayoría de heridos. Eso me lo dijo Gustav.

Asahi:
Ya veo...

Hrist:
Pero ellos no saben que les he estado ayudando. Tengo una... inclinación a ayudar a quienes me lo pidan~

Nakano:
Pero no antes, según me han dicho.

Hrist:
Ser una bruja conlleva muuuuchas malas connotaciones, cariño... ayudar a alguien sin que lo pida suele terminar en desconfianzas y en el peor de los casos no hacia nosotros, si no a quien se ayudó... una lástima, realmente.

Asahi:
... Señora Hrist...

Hrist:
¿Señora? No estoy casada ni tengo hijos, linda. No hay porqué ser formal. Señorita es el término.~

Asahi:
Perdón, Señorita... uh... ¿Sabe si nuestros compañeros están en peligro?

Hrist:
Te refieres... ¿ahora mismo...? No soy vidente, linda... para eso necesitarías preguntar al otro mago, él logró confabular un hechizo de televisión y por más que le intento hacer decírmelo, no he logrado sacarle nada.

Nakano:
¿Y no has escuchado nada?

Hrist:
... pues... mi opinión educada es que tus amigos ahora mismo están en tanto peligro como nosotros aquí. La horda no viene en un solo grupo, si no en varios grupos de todo tamaño. Por todo lo que sabemos, podrían llegar-

[Detener OST]

Bell sound

Hrist:
Ahora mismo...

Eerie Presentiment

Durante nuestra estancia con ella, escuché el sonido de una campana a la distancia. No había error, Gustav nos advirtió que si el castillo en algún punto estuviera bajo ataque, la campana sonaría repetidas veces, por más de veinte segundos... esto cumplía sin dudas los requisitos. Tomé el brebaje de Hrist, inmediatamente. El horrendo sabor casi me hace vomitar, pero lo forcé a pasar lo más rápido posible. La bruja pareció sorprendida de que me lo tomara todo tan rápido... más Asahi que apenas podía olerlo antes de sentir náuseas...

Hrist:
¿Asumo que eso significa que quieres ser parte de ésto...?

Nakano:
Asahi-

Asahi:
No, voy contigo, solo tengo que... Ugh... *se toma el frasco de golpe* ¡AGH...! ¡EGH...! ¡UGH...! ¡ESTOY LIS-no, un segundo... *se cubre la boca, como para evitar vomitar... lo logra* Bien ¡AHORA SI!

Nakano:
Gracias por todo, Hrist. Espero poder agradecerte como es debido algún día. ¡Asahi, ven, tenemos que conseguir nuestras armas!

Hrist:
¡Tengan mucho cuidado, la pócima es potente, pero si su cuerpo está fuera de práctica no puedo hacer mucho!

Dejé la habitación con una Asahi notablemente asqueada detrás mío. Toda mi vida he sabido que puedo llegar a ser tonta en mi terquedad. Por más que sea un líder, la emoción suele liderar mis actos más de lo que debería. Y en ese momento, debía actuar. Había descansado lo suficiente... ya era momento de volver a la acción.

Spirit Bringers:
Pt. 7 "Faltered Will"


Fin



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Re: ♕ SPIRIT BRINGERS: EMPYREAN REALM. (SAGA DE AMAGI)

Mensaje por Lunar el Miér Abr 19, 2017 12:09 pm

~杜康村~



Podían ver el mar cómo una enorme franja azul detrás de ellos. Infinito, de una claridad azul que se antojaba correr hacia él y echarse un buen chapuzon, disfrutar de la playa blanca y descansar viviendo alguna bebida tropical. La simple visión de la infraestructura hotelera de Costa de Marfil antojaba más esto. Y era por esto que Naomi no dejaba de echar las miradas hacia atrás cómo quien contempla a un amor. Sentía cada paso que daba al lado contrario bastante pesado.

Shirome guiaba el grupo de dos caminando hacia adelante, y es que frente a ellos en vez del mar y los cuartos de hotel más bien estaba el espeso y oscuro bosque.


Naomi: ¡¡Por favor Shirome!! ¿No dijiste nos podíamos quedar un poquito?

Shirome: Creo que entre más rápido saltemos este lugar es mejor, luego tendremos animos de quedarnos.

Naomi: Sólo una tarde por favor, nunca había visto en mi vida una playa como esta. La costa de Denport estaba bastante sucia, Denebrys las playas eran frías y llenas de rocas, esto... Esto es maravilloso. ;-;

Shirome: *Suspira.* Supongo te lo había prometido. ¡La justicia podrá esperar un momento! Porque su momento de actuar nunca es tarde ni pronto, siempre es justo. ¡Ja! ¿Entiendes Naomi?

Naomi: ... Si. *Se da media vuelta y ve el mar.* YAAAY.

Shirome: Hey, hey, espera. Tengo una idea. Hace bastante que no te he contado el resto de la historia del más grande monje de todos. ¿Quieres que mientras descansamos te cuento lo que sigue?

Naomi: *Hipnotizada mientras camina de vuelta al resort lo que dice Shirome le entra por un oído y le sale por el otro.* Sí, sí.

Shirome: ¡Perfecto! La historia normalmente habla de una gran pelea entre los generales... Un traidor entre el ejercito Cross, y de hecho, aquí los pasos del monje se pierden un poco... Pero cuentan mientras sus compañeros luchaban, él no flaqueaba en entrenar a las fuerzas que se alojaban en el castillo hasta convertirlos en los guerreros más fuertes y...



Oh, Dios, todos ustedes son unos pendejos.

¡No, esa pierna no, la otra!

¡Así, la mano así!

¡¿Eres un pinche manco o qué?! ¡REM BENDITA!

¡3 respiraciones, 3! ¡Con la nariz, no la boca! ¡¿Por cual orificio comes?! ¡Chingado!



En los alrededores del castillo Cross, casi lo que se consideraba el patio trasero que daba a una gran parte de un bosque, el monje encontrado en las montañas se encontraba haciendo la labor que los Cross le habían asignado mientras la mayoría había salido en una misión. Entrenar a las tropas en las artes marciales para hacerlos mejores guerreros. Claro que creía había conseguido más resultados entrenando monos en su montaña... O es que realmente ya se había oxidado como monje y la paciencia se le había acabado.

También quizá era la frustración de quedarse ahí mientras todos hacían cosas y que por el castillo tenía que tratar con una mercenaria que no dejaba de meterse y molestarlo a él. Se detuvo a contemplar a sus alumnos, una serie de guerreros desprovistos de armaduras puestos en fila con el puño por delante y las piernas bien extendidas.


Tetsuo: *Suspira.* Al menos la mañana es bonita y poder contemplar el bosque me hace sentir bien. ¡Hey, tú! ¡No te muevas, dije que 10 minutos en esa posición y sin moverse!

Se preguntaba que había sido del Cross principal, aquel que había cabalgado a las peligrosas tierras de Unulkulahai. Debió llevarlo a él, si algo le pasaba, él tenía mayor conocimiento de cómo sobrevivir en tierras inhóspitas. Suspiro de nuevo y les grito a todos sus alumnos que se pusieran en posición de descanso. Había cortado el ejercicio a tan sólo 5 minutos. Luego les dijo que podían regresar a sus labores diarias, que mañana se verían a la misma hora.

Hubo un clamor general de alivio y algunas cuantas mentadas de madre las cuales no encontraron lugar en la mente bastante ocupada de Tetsuo. Este se pasaba su mano sobre su barba mientras contemplaba el follaje de los árboles.


Tetsuo.

Tetsuo: Tengo el resto del día libre. ¿Qué debería hacer?... Debo quitar de la lista ir a tomar, despues de lo de hace días eso jamás volverá a estar en la lista.

Tetsuo.


Se quedo de pie observando cómo el cielo azul, nitido y despejado saltaba por sobre los árboles. Escuchaba las voces de los pajaros que se alojaban cerca de ahí, dando un concierto matutino que le recordaba a los días en que se sentaba a veces horas para escucharlos mientras estaba bajo los efectos de algunos hongos. Quitando lo trepidante que pueden llegar a ser ese tipo de viajes con hongos, escuchar a las aves no era tan desagradable. Cerro los ojos y se concentro en el único momento de tranquilidad que había tenido en todo el día.

Tetsuo.

Tetsuo: Traquilidad.

Tetsuo.

Tetsuo: Tranquilidad...

Tetsuo.

Tetsuo: ¡¿QUÉ?!

Tienes un mensaje en tu cuarto.


Tetsuo: ...

Vio al pájaro amarillo posado en una rama del árbol más cercano, su gran ojo negro lo atravesaba cómo una flecha. ¿Mensaje? ¿No podía leerlo cuando llegara a su habitación? No había necesidad de apresurarse ¿Verdad?... Pero ese ojo negro le decía lo que él ya sabía y presentía, lo que esa abyecta sensación le avisaba. Tenía que correr y ver que era lo que decía.

Sintio que su corazón dio un vuelco y de repente sentía sudaba frio. Así que corrio hacia los interiores del castillo, buscando su habitación mientras el canario amarillo alzaba vuelo, soltando unas cuantas plumas en cuanto agito sus alas.





~Mysteries of Blood~


Abrió la puerta de su habitación con un frenético movimiento, entro y la cerro de un portazo. Su mirada recorrió la pequeña y austera habitación que le habían dejado. No veía nada semejante a un mensaje. Entonces agacho la cabeza y que debajo de su pie derecho se asomaba un pequeño triangulo blanco. Lo levanto y vio un pequeño trozo de papel cuadrado, doblado varias veces. Lo tomo rápidamente y se apresuro a leer su contenido.

Spoiler:
Se quien eres y que es lo que hiciste.

Encuentrame en el bosque a las 12 de la noche.

Tetsuo: Oh no...

Y el monje sintió que su mundo se venía abajo.





La luna era un gran platillo gris y brillante que proyectaba una sombra sobre el bosque. Ahí, entre los troncos y la vegetación casi todo era sombras y oscuridad. A cientos de metros de la entrada del castillo de los Cross, un hombre se escondía entre los troncos. Su tes, dificil de notar por las tinieblas de la noche, era de un color almendra y su cabello era corto y negro. Su mirada sin embargo, lucía amenazante y cómo si siempre quisiera embaucar a alguien. Una figura perfecta para encontrarte en un bosque oscuro.

Escucho unas cuantas pisadas a lo lejos, a los arbustos moviéndose y fue saliendo de su escondite para observar a la persona que se le acercaba. Sonreía revelando los dientes afilados que tenía, contento de que el mensaje que había mandado habia sido bien recibido.


Tetsuo emergió de entre las sombras del otro lado, llevaba su traje rojo chillón y un aspecto entre nervioso y molesto, cómo al perro que se le provoca.


????: Me alegra hayas aceptado la invitación.

Tetsuo: Tú... Pareces uno de mis alumnos de esta mañana. Las sombras no me dejan ver bien tu rostro, pero esa ambición en ti la sudas tan asquerosamente. ¿Qué quieres de mí? ¿Sólo estas molesto por los ejercicios?

????: ¡Jajajaja! Me caes bien monjecito, sabes leer a las personas... Para que ellos no te lean a ti.

Tetsuo: No tengo idea de que hablas. Hey ¿No eres un soldado, verdad? Eres uno de esos mercenarios a los que les perdone la vida. ¿No?

????: Quizá, quizá lo sea.

Tetsuo: Oh, claro que lo eres, puedo sentir cómo todo tu ser clama por dinero.

????: ¡Bien dicho, monjecito! ¡Claro que quiero dinero! ¡Y de hecho tú me lo darás, dinero y mucho más cosas valiosas!

Tetsuo: Jajaja ¿Yo? ¿Y por qué yo habría de hacer eso? Si ni dinero tengo.

????: Paso a paso, monjecito, paso a paso. De ahora en adelante tú me obedecerás y harás lo que yo diga o si no...

Tetsuo: *Mofándose.* Jaaaaa ¿O si no...?

????: Revelaré quien eres a los Cross.


Lo que Tetsuo trataba de fingir cómo un ataque de risa se vio abruptamente detenido cuando el mercenario menciono esas últimas palabras. Sus ojos se abrieron cómo grandes platos y de repente el mundo se había detenido. No, no, y no. Escucho cómo a lo lejos algo volaba entre las copas de los árboles hasta finalmente posarse en una de las ramas. Había tenido razón, era algo muy peligroso. Pero era lo peor que podía pasar.

Sintió unas nauseas terribles, y una desesperación que nacía desde el fondo de su estomago.


Tetsuo: Tú no...

????: Oh, claro que sí. Es irónico, porque todos esos minutos que nos mantenías estaticos hicieron que pudiera apreciar durante mucho tiempo esa cara fea tuya. La memorice, y algo de ella encendió un foco en mi memoria. Jajaja
No tarde mucho en darme cuenta de quien realmente eras.


Tetsuo: No, no...


????: Jamás creí que alguien cómo tú podría llegar a este lugar. Jajaja Es increíble la cantidad de basura que se junta en este ejercito. ¿Sabes? Pero buenoooo...Este es el trato, monjecito, tú haces lo que yo digo y no le revelare a los Cross que eres-

~Ending - Shiki No Uta~


Tetsuo: ¡¿POR QUÉ?!

El de los ropajes amagenses soltó el grito de desesperación de una forma tan lastimosa que el mercenario se detuvo por completo. Sus manos sostenían su cabeza, pasando sus largos mechones castaños entre los dedos mientras caminaba de un lado para otro cómo si estuviera ebrio. Su voz sonaba quebrada, cómo si estuviera llorando. El mercenario dio unos pasos hacia atrás, deslizando lentamente su mano a una daga.

Tetsuo: ¡¿POR QUÉ?! ¡TODO ESTABA TAN BIEN, TAN BIEN!

????: Oye, viejo, deja de actuar cómo un loco y-

Tetsuo: ¡¡ERES UN IDIOTA, UN PENDEJO!!

????: ¡¿A QUIEN LE DICES PENDEJO, EH CABRÓN?! ¡VERAS CUANDO LOS CROSS TE MANDEN A EJECUTAR POR-

Tetsuo: ¡IMBÉCIL, NO SABES LO QUE ACABAS DE HACER! ¡LO QUE ACABAS DE PROVOCAR!

El mercenario de cabellos negros saco su daga. El metal brillaba fuertemente por los escasos rayos de luna que se colaban entre el follaje. Tetsuo seguía caminando de un lado para otro, golpeando a veces con sus puños vendados la corteza de los árboles mientras seguía farfullando delirantes comentarios.

Tetsuo: No, no, no, no, no. Maldita sea.

????: ¡Deja de gritar maldito loco!

Tetsuo: No, no sabes lo que acabas de hacer. ¡QUE QUEDE CLARO

QUE YO

NO HICE ESTO

ESTO TE LO HICISTE

TÚ MISMO!


!!


Sólo se escucho cómo cuando un animal da un repentino movimiento entre la maleza. Y en un instante, Tetsuo ya tenia su mano sobre la garganta del mercenario, apretándola tan fuerte que las cuencas del hombre lucían blancas y su nariz no podía tomar nada de aire. Su rostro se veía en shock, y ni siquiera pudo usar su daga para detener lo siguiente, pues todo había ocurrido tan rápido. De un movimiento con la misma mano Tetsuo le rompió el cuello.

El cadáver cayo al suelo lastimosamente, mientras el monje se alejaba de él de nuevo con las manos en su cabeza y a veces pasándola a la nuca. Miraba al cielo, al horizonte, a lo que sea y gritaba delirante.


Tetsuo: IDIOTA, ESO TE LO HICISTE TÚ, TÚÚÚ. ¡TODO ESTABA PINCHES BIEN CABRON! ARRRRRRRGHHH.

No hagas un escándalo Tetsuo, vas a despertar a alguien.

Tetsuo: AAAAAARRGGGGGGGH.

Pequeños hilos y polvo amarillo empezó a brotar del cadáver detrás de él. Y aún cuando le estaba dando la espalda, podía sentir cómo que si estuviera contemplando ese proceso de transformación de frente. Sudaba bastante, tanto que mechones de cabellos se le pegaban en la frente. Trato de limpiarse el sudor con sus manos envueltos en vendajes, pero al contemplar una de sus manos, ya con los vendajes bastante manchados noto que en su mano derecha habían caído unas cuantas gotas de sangre. Alzó la vista al castillo y corrió hacia él.





En su habitación, el proceso de cambiarse los vendajes y tirar los otros lo hizo de una forma tan mecanica y rápida que no podía recordar el momento en que hizo todo eso. De repente él ya se sentía que estaba en el borde de su cama con vendajes limpios y con esa sensación de desesperación en su pecho. Ocupaba un trago, pero no había nada que pudiera tomar lo suficientemente cerca.

Se levanto de la cama, se giro hacia ella y levanto el colchón, las sabanas, revolvió las cosas y finalmente dio con una caja escondida en un hueco en la base de la cama. La caja tenía unas cadenas y ciertos sellos puestos. Rápidamente saco de sus bolsillos una llave y la inserto en el candado que estaba en las cadenas. Lo removió sin dilación, y abrió la caja.

Al lado de la ventana, con la luz de la luna cayéndole oblicuamente, Tetsuo abrazaba un objeto mientras gemía en sollozos.



_________________


Skills:


-Yura Atund. (Monk).

-Martial Artist(???).
-Shoryuken.
-Dragon Blast
-Shakunetsu Hadouken
-Flaming Crush.
-Chi Manipulation.
-Rasengan
-Spinning Throw
-Frosty Slide
-Jinxed

Equipment:
-Samurai Armor.
-Steel Protection Gauntlets
-Ling-Sheng Su Bo
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Re: ♕ SPIRIT BRINGERS: EMPYREAN REALM. (SAGA DE AMAGI)

Mensaje por Kida el Mar Mayo 02, 2017 7:29 pm

Para máxima experiencia, recomiendo leer a la par que la música. Si ésta termina, también recomiendo no reiniciarla. Los siguientes eventos son narrados desde la perspectiva de Nakano y en ocasiones, se toma una narración omnipresente, especificada por (—) guion largo.



Far Dawn

El cielo aún estaba iluminado por el sol, sin embargo, las nubes ahora lo cubrían. Pequeñas gotas de agua comenzaban a caer, mezclándose con la sangre en el suelo. Mientras corría hacia la armería al lado de Asahi, pude ver el cielo... los demonios voladores cargaban consigo a otros más pequeños y sin ningún problema éstos pasaron por sobre los muros del castillo. ¿Así es como habían logrado desolar tantas ciudades?


Solado:
¡Mierda! ¡Están llegando del cielo!

Soldado:
¡Derríbenlos antes que lleguen!

Las tropas de Gustav habían sido rigurosamente entrenadas para estas situaciones. Pero de entrenamiento a realidad hay una inmensa diferencia. Si había un plan para defendernos, no lo conocía. Y parecía que el plan general era reaccionar a los ataques enemigos con una contra medida prevista. Los arqueros fueron los primeros en tomar sus formaciones alrededor de los muros y los tejados, con la intención de detener la invasión aérea. Y sin embargo, simplemente no podían cubrir todo el terreno.

Sargento:
¡Armas Listas...! ¡Fuego!


Sargento:
¡Disparen a discreción!

Soldado:
¡Señor! ¡A la distancia, una segunda oleada!

Sargento:
Tch... Informe a Lord Gustav. Esto no es una rápida escaramuza.


—La puerta principal del castillo se abre, Los caballeros de Cross se preparan para montar hacia el exterior y enfrentar al enemigo antes que se acerquen a las murallas o a la puerta principal. Entre ellos, el mayor de los hermanos se prepara para unirse a este combate.—

Gustav:
Antaku, Tu te quedas dentro.

Antaku:
¿Adentro?

Gustav:
Tu estilo es mejor para corta distancia. Manténte en la segunda división, retrocede al castillo de ser necesario. Yo me encargo del exterior.

Calixto:
Que al cabo que ni quería dormir...

Gustav:
Calixto, tu quédate en el castillo, necesito defensas en la última sección.

Calixto:
Bien por mí. Pero creo que será prudente avisar, el gigante está aquí.

Antaku:
¿¡Esa cosa!?


Antaku:
Pensé que la había matado...

Calixto:
Aparentemente, no permanentemente... Hmm, eso suena gracioso... aparentemente no permanentemente aparentem- Un segundo, tengo que decirles esto: Está a dos minutos de llegar.

Gustav:
Lo detendré antes de eso. Antaku, lidera las defensas internas.


Los tres Cross se dividieron para el asalto. Gustav se dirigiría al exterior a limpiar la zona así como tratar de evitar que más demonios lograsen entrar. Antaku defendería la segunda división de la ciudadela, la más grande, con órdenes de retirarse al interior del castillo si fuera necesario, mientras que Calixto tenía órdenes de defender el castillo mismo. Arqueros en los techos y las murallas disparaban como pudieran a los voladores, pero se movían con tanta velocidad que resultaba imposible acertar a todos... no era una fuerza enorme, pero nosotros tampoco, pues nuestros aliados aún no se reagrupaban.

Con suerte, no los necesitamos. No esta vez. No era un asalto a gran escala, solo buscaban agotarnos. Pequeños ataques, pero seguidos. Varias oleadas de enemigos, grupos de entre 50 a 100 demonios con minutos de diferencia entre sí. En sus números más controlados, no podíamos usar los más poderosos de nuestros ataques con justificación. Tal vez esa era su intención. Después de lo que ocurrió en el cañón, moverse unificadamente no era una buena idea con Calixto en la proximidad. Pronto descubriríamos que no solo los Cross podían cambiar las tornas...



Spirit Bringers:
Demonic War PT.8
Far Dawn


No justice (Fire)

Kotaro y el resto del clan se habían retirado a una supuesta misión con la intención patrullar el área y detener un poco a la horda. Irónico, ¿no?. Kotaro demostró durante mi ausencia una capacidad que desconocía para liderar, algo que antes de la llegada de la guerra nunca habría considerado, teniendo a Hayatori en su lugar o a Isami. Tal vez era parte del plan de Gustav, para tener aliados fuera de la muralla.


Kotaro:
¡Muy bien, dejemos ese grupo a los caballeros, nosotros vamos al segundo, hay que darles tiempo! ¡Yari primero, Luego Tachi y Yumi, vamos!

Samurai:
¿Vamos a cargar? ¿¡CONTRA ESA COSA!?

Kotaro:
¿Miedo a morir? ¡Vamos a ganarles tiempo a nuestros aliados, si podemos devolver esa cosa al infierno mejor! ¡A mi señal, carguen como siempre, Preparen los Yumi, primero ablandemos al grandote!


Kotaro seguía una simple, pero efectiva táctica. Esconder a las tropas, disparar con los arcos y si los descubren o se acercan suficiente, cargar con una formación de lanzas, seguida por las espadas y un par de arqueros al final para deshacerse de cualquier demonio que intente escapar o flanquear. Una formación que si bien no funcionaría todas las veces, ciertamente funcionaba contra demonios desorganizados, que fuera moverse en grupo, poca habilidad para trabajar en grupo tenían.

No que requirieran trabajo en equipo, cuando para ellos, la fuerza viene como parte de ser.

Kotaro:
¡Ahora, Carga!


—Siguiendo la formación practicada, los Ronin avanzan en filas hacia el grupo de demonios, aún mucho más numerosos que ellos. Inmediatamente comienzan a separarse mientras combaten a los demonios de tamaño más razonable para evitar los ataques del demonio gigante, mientras Kotaro a la diatancia prosigue disparando a éste.—

Samurai:
¡Kotaro!

Kotaro:
¡Sigan combatiendo! ¡Debemos Ganar tiempo!


—El Samurai dispara sin detenerse hacia el gigante, mirando cómo este levanta su mano y realiza una barrida rápida, arrasando rápidamente a varios de los Ronin e incluso algunos demonios y arrojándolos sin problemas al aire.—

Kotaro:
¡Ghhh!

Samurai:
¡M-maldición... ¡Debemos reti-

Gustav:
¡ATRÁS!


—El demonio retrocede al su cuerpo ser tocado por la espada de Gustav. Detrás de él, más caballeros lentamente aparecen, en su carga uniéndose a los ronin y rodeando al gigante.—

Gustav:
¡Ronin, Retrocedan a la ciudadela!

Kotaro:
¡Aún podemos pelear, Milord!

Gustav:
¡Entonces ayuden las defensas interiores, no solo enfrentamos enemigos a pie! ¡Corran!

Kotaro:
Ya veo... *se sostiene el brazo* Hnngh... ¡Todos, retrocedan un poco! ¡Yumi en mano, vamos! ¡Hay enemigos aéreos que derribar!

No requerían organizarse para ser peligrosos, el que obedecieran al comandante y sus estrategias les había resultado durante la mayor parte de la guerra, y asumo que por tanto seguían obedeciéndole. Pero cuando táctica se refiere eran débiles. Y por más que pudiera proyectar su voz hacia cada uno de sus seguidores, solo podía observar una cosa a la vez. Algo que seguro le causaba pesar.





Antaku:
¿Ya revisaron las casas? ¿No falta nadie?

Soldado:
¡Son todos!

Antaku:
Bien, cierren el portal y den luz verde a los magos para crear el escudo, nada entra ni sale del castillo.

—Antaku sale del interior de la muralla, dirigiéndose al exterior para reunirse con la guarnición y dirigirse a la segunda división de la ciudadela. Fue entonces que notó a dos figuras en particular caminando entre las personas, pero no eran simplemente civiles y no parecía que fueran a refugiarse, pues iban a dirección contraria que los pocos civiles que entraban al castillo. No sin perder un instante, se dirigió hacia ellas.—

Antaku:
¿A donde?

Asahi:
¡AH! ¡Maldita sea, no te aparezcas!

Antaku:
Creo que el camino a la supervivencia está por el otro lado. Media vuelta, señoritas.

Nakano:
Creo que me conoces para saber que no voy a quedarme sin hacer nada.

Antaku:
Te conozco para saber que-

Soldado:
¡En el cielo, vienen más!

Antaku:
Tch.


Antaku:
¡Detrás de mí!

En esos momentos no podía si no obedecer lo que se me dijera. No hacía un hábito cargar armas en el castillo. Un pequeño sacrificio, en su momento insignificante, a cambio de reducir las miradas de desconfianza. Asahi no siguió mi ejemplo, y tomó la espada en su cinto. Sin embargo, Antaku la detuvo con su brazo, evitando que atacara. Tomó dos espadas, una en cada lado de su cintura. No estaba segura desde cuando empezó a usar dos espadas, aparte de Moralltach, pero en ese momento, no tenía tiempo de cuestionarlo.  


Antaku:
Bien, esos son todos. Ahora ustedes d- Yyyy se fueron.

Caballero:
Milord, hemos de partir.

Antaku:
... Bien, vamos. (Más les vale a esas dos no meterse en problemas)

Calixto:
Oye, Antaku.

Antaku:
¿Que pasa?

Calixto:
No te estoy... diciendo que desobedezcas órdenes... pero Gustav está en peligro.

Antaku:
¿A que te refieres?

Calixto:
El demonio gigante. La cosa no va bien.

Antaku:
... Gracias por decirme.

Calixto:
Le dije que se alejara un poco, pero pues... tu sabes como es.

Antaku:
¡Eh, Capitán! ¡Si desaparezco, intente mantener el órden! ¡Proteger los cultivos es prioridad uno, proteger las casas prioridad dos! ¡A darle!

Asahi y yo nos dirigimos a la armería para equiparnos y salir de la ciudadela a asistir tan pronto Antaku se vió ocupado con los demonios. No fue un camino demasiado largo, sin embargo, cuando llegamos a la armería tuvimos un contratiempo inesperado... Estaba completamente vacía.

Asahi:
¿Crees que se llevaron todo para el ataque? ¿No estaban nuestras armas aquí?

Nakano:
Bueno, me dijeron que MIS armas estaban bajo custodia, pero no tengo idea donde. Solo asumí que las encontraríamos aquí.

 Asahi:
Excelente, ¿Y ahora que?

Nakano:
... ahora, salimos.

Asahi:
¿Desarmada?

Nakano:
Confiaré que me mantendrás a salvo.

Asahi:
Uh... digo, sí puedo, pero...

Nakano:
Tenemos que encontrar a Kotaro. Debo estar allí para ordenar. No dudo que sea apto, pero...

Asahi:
Entiendo, entiendo. Mira solo no te adelantes mucho si ocurre algo. Sé que con tus mitama puedes mantenerte a salvo.

Nakano:
Bien. Partamos.

Había estado a la cabeza de mi clan ya por mucho tiempo. No dudaba que Kotaro hacía un buen trabajo dirigiendo, pero como su señora me preocupaba que su falta de experiencia dirigiendo ocasionara un problema. Incluso si tenía que correr desarmada, había de confiar que Asahi me mantendría fuera de peligro. Ella, contrario a Kotaro no era apta líder, pero al menos su tachi era filosa y su cuerpo apto para usarla a muy buena capacidad. Así salimos siguiendo a los caballeros y nos dirigimos hacia el exterior...



Requiem for Blood and Iron


Hayatori:
Justo hoy tenían que llegar...

—Tras tomar sus armas, Hayatori comienza a caminar calmadamente por los pasillos del castillo, en este punto el sonido de la batalla no alcanza las murallas de la fortaleza, pero pronto lo hará. La Ronin avanza como si de un simple ejercicio se tratara. Había que poner su parte, y eso haría. No podía competir con el poder bruto de los Cross, pero sus espíritus...—

Hrist:
¿Hmm? Que extraño verle aquí. Y con esa mirada, parecería que estás por matar a alguien.

Hayatori:
Puede estar segura que voy a matar, pero no otra cosa que demonios. ¿Es usted Hrist? ¿La bruja que salvó a Nakano?

Hrist:
Y tu eres Hayatori, la Samurai considerada una de las personas más poderosas en Brennevin. ¿No es así? ¿Cuántos espíritus has matado?

Hayatori:
Los suficientes... Gracias por salvar a Nakano. Si no le importa, ¿puede seguir manteniéndola a salvo?

Hrist:
No es problema. Pero si puedo preguntar, ¿en verdad es prudente lo que vas a hacer?


—Había vivido bastante. Había conocido a suficientes personas para adquirir este... sexto sentido en cuanto a las personas. Podía adivinar, no sabía ella misma como, cuando alguien planeaba algo. Tal vez era realmente un sexto sentido... Hrist miró a Hayatori mientras caminaba por el pasillo, como si ignorando su pregunta. Sin embargo, se detuvo para responder.—

Hayatori:
El Comandante Demonio ya arruinó suficientes vidas... ha pasado muuucho tiempo desde que actué sola. Pero si algo bueno nace de ésto, es que sin aliados cerca que se pongan en mi camino, no tengo que temer usar todo mi arsenal.

Hrist:
Y ahora vas, tu sola, a intentar detenerlo... Con todo tu poder, estoy segura que es posible. ¿Estás segura?

Hayatori:
... no es como si tuviera un hogar al que volver.

Hrist:
... Te deseo suerte.

Hayatori:
Gracias. Espero no necesitarla...




No Justice (Fire)


—¡Rodeenlos! ¡Aléjense del gigante!—

En el exterior de las murallas, Gustav lideraba a sus caballeros contra los demonios. Gracias a que la ciudadela estaba sobre una colina en un valle, había muy poco lugar donde esconderse además del bosque en el el lado este. Y sin embargo, solo había una entrada al complejo. Por la puerta principal. Seguramente por sus números, supusieron que la mejor idea era separar a las defensas y por eso obligar fuerzas a salir incompletas, dejando una guarnición para lidiar con los demonios aéreos.

No que todos los defensores siguieran órdenes perfectamente.

Kotaro:
¡Maldición...! ¡QUIERO A ESE DEMONIO MUERTO, YA! ¡Formación de anclaje y derribo!

Samurai:
¡Demostremos a esos caballeros como se hace!


Una de las tácticas que desarrollamos para lidiar con demonios de tamaño mayor al usual durante la guerra consistía en utilizar flechas con sogas. Intentaríamos rodear al demonio y disparar nuestras flechas para crear anclas y derribarlos o al menos inmovilizarlos. Siempre había funcionado, salvo con demonios de extrema fuerza, donde utilizaríamos una táctica distinta. Lamentablemente, Kotaro no tenía experiencia en ésto. Su juicio le dijo que esa táctica serviría contra el coloso...

Kotaro:
¡Manténganlo inmovilizado! ¡Lord Gustav, Ahora, debe atacar!

Gustav:
(No parece que puedan mantenerlo... debo ser rápido) ¡Tyrfing, FULMINA A ESTE DEMONIO!

Samurai:
¡Ghh...! ¡Está soltándose! ¡Necesitamos más- WHOA!


—El gigante se libera de los ronin rápidamente, Arrojándolos como muñecos. Uno de ellos volando directamente hacia Gustav y derribándole de su montura.—

Gustav:
¡Gah!

Kotaro:
¡Milord!

—Del suelo, el demonio levantó a Gustav. El Cross siente su cuerpo ser aplastado por la mano del adversario, quien rápidamente lo arroja como si de un trapo se tratara, y el cuerpo de gustav se estrella contra uno de los muros, parte de éste derribándose sobre él.—


Gustav:

Hghhhh... debí... tener más cuidado...

—Su cuerpo entero se encontraba bajo los escombros, el peso de la piedra aplastando su cuerpo, hasta que su respiración comenzó a fallar. Apenas podía respirar estando allí. Los Samurai no podían acercarse y siguieron disparando sus flechas esperando distraer al demonio, pero éste se acercaba más y más. —


—El demonio es detenido en seco por un golpe, no de flecha ni de espada... ¿era un golpe de sonido? El golpe sónico lo detuvo completamente, obligándolo a reconocer una nueva amenaza que como buen Valafleño, saltaba el muro de la fortaleza.—

Antaku:
Vaia vaia. ¿No puedo dejarlos cinco minutos solos, verdad?

Gustav:
¡Antak- Ghh... ¡Te dije que te quedaras!

Antaku:
A su putísima madre, ¿y a tí que te pasó?

—Antaku se agacha e intenta levantar los escombros, pero se da cuenta que le es imposible. Un tanto alarmado, pero sin mostrarlo, Toma la espada de su cinturón y la coloca en manos de Gustav.—

Antaku:
No te me mueras allí, ¿entendido?

Gustav:
¡Espera... no debo...! ¡ANTAKU!

—Con Gram en su mano, Gustav no podía morir. Antaku se dio media vuelta y se avalanzó contra aquel demonio de descomunal tamaño.—


Antaku:
¡A ver si esta vez si te quedas muerto, hijo de puta!

—Antaku avanza con Mollartach en su mano. Usando sus habilidades para desaparecer y volverse al lado de su oponente, golpeando de varios ángulos a una inmensa velocidad. Entre tanto, los ronin, un tanto heridos se acercan a Gustav.—

Kotaro:
¡Milord! ¡Ayúdenme a sacarlo!

Gustav:
... se los agradezco...

—Los ronin realizan un esfuerzo retirando los escombros de por encima del Cross herido. Éste, con ayuda de Gram, se levanta sin ningún problema. No que los ronin no hayan sido impresionados por ésto...—

Gustav:
(Maldicón, Antaku... Esta espada era para tí. Y ahora si la suelto, no podré seguir peleando... tch.)

Kotaro:
¿Está... bien? (¿Cómo es posible?)

Gustav:
Mi grupo de caballería, ¿Se adelantaron a enfrentar la siguiente oleada?

Kotaro:
¿Huh...? Así es...

Gustav:
Bien... Entonces solo quedamos nosotros para lidiar con él. Mantengan la distancia, usen sus arcos. Y... no se preocupen por nosotros, disparen sin miedo a fuego aliado.

Kotaro:
... ¡Señor!

Gustav:
(Bien... Gram será mi arma defensiva, Tyfring la ofensiva. Cuando esto termine, tendré que explicar a Antaku la significancia de simplemente "Darme" una regalia.)


Gustav fue víctima de el mal juicio de un líder inexperto aliado. Y sin embargo, gracias al poder de una Regalia, pudo seguir de pie. Antaku había decidido ir a asistirlo, y entre ambos, iniciaron su combate contra el demonio que habíamos llamado coloso y gigante en distintas ocasiones. Claro, no lo hizo sin asegurarse primero que tendría la fuerza para combatir. Incluso con dos regalias, era solo un hombre hasta que desbloqueara aquel poder que lo ponía por encima de un mero soldado con instrumentos útiles.


DRAGON FANG

Antaku:
... bueno, grandote, fue un placer conocerte.


He hablado bastante de esta habilidad, y esto es porque es importante. Dragon Fang no solo distingue a los miembros de la familia, descendientes del dragón legendario y el humano, si no porque es lo que convierte a éstos en los responsables de proteger al que no contenga tal poder. Incrementa todo, resistencia, fuerza, velocidad... no entiendo en su totalidad cómo controlan tal poder. Solo que es voluntario e instintivo a la vez. Como la escritura, una vez la aprendes, se vuelve segunda naturaleza, no piensas en el proceso, los trazos de cada letra o la forma, solo traduces esos pensamientos al papel. Al igual que eso, es una habilidad que desbloquean y utilizan sin pensarlo cuando es prudente.


—¡REGRESA AL INFIERNO!—

—Rodeado por la energía del dragón, Gustav asciende rápidamente contra el coloso. Antaku retrocede ligeramente para darle espacio a su hermano de actuar. Gustav levanta Tyfring y en un solo movimiento, realiza un corte de enorme profundidad al coloso. Éste reacciona golpeando al Cross, quien detiene el golpe en seco con Gram. El puño se detiene al toque del Cross, que es empujado, no por falta de fuerza, si no porque la tierra se mueve bajo sus pies.—

Antaku:
¡Hey, Gustav, El otro brazo!


—Aprovechando su velocidad, Antaku usa prana para moverse al lado del demonio, aún en el aire, y usar Mollartach para dañar su cabeza. A diferencia de Tyfring, Su espada no podía atravesar su piel, pero los golpes que le hacía sobre ésta eran suficiente para aturdirlo y hacer daño mínimo—

Kotaro:
.... ¡¿Que hacen mirando?! ¡Disparen!

—Las flechas apenas y servían para distraer a la criatura, que resultaba inmune a la mayoría de los ataques salvo por aquellos de Tyfring por Gustav. Pero con éstas distracciones difícil le era combatir. Tal vez por la falta de espacio, Pero en una última prueba, la criatura emite un rugido ensordecedor, con un poder para derribar a Antaku del cielo y hacer a los Ronin caer. El sonido puro les había hecho perder la consciencia temporalmente... Solo un hombre quedaba en pie... sus manos sobre sus oídos... el rugido le rompió la concentración.—

1/2


Última edición por Kida el Mar Mayo 02, 2017 9:15 pm, editado 2 veces

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Re: ♕ SPIRIT BRINGERS: EMPYREAN REALM. (SAGA DE AMAGI)

Mensaje por Kida el Mar Mayo 02, 2017 8:28 pm


2/2

Squirm in the Dark


—Aunque gracias a Dragon Fang Logra detener los primeros golpes, es finalmente el último que lo arroja. Puede que no le faltara fuerza para detenerlo, pero no era inamovible. Tan pronto el coloso concentró su ataque, Gustav volvió a chocar con el muro, Ésta vez se levanta, su brazo con el que detuvo el ataque, aquel que sostenía Gram, empezando a doler inmensamente. Desconcentrándolo todavía más y perdiendo el poder de Dragon Fang.—

Gustav:
¡Maldición... No debo... soltarla...!

—Con un salto que hace temblar el suelo tanto al subir como al aterrizar, el demonio se acerca a Gustav en la muralla. Éste levanta Gram una vez más y trata de concentrarse para usar Dragon fang una vez más, sin embargo, el dolor le derrota... y siente su agarre fallar, cuando el golpe conecta y siente su cuerpo perder fuerza, soltando la espada... su brazo comienza a expandirse por la fuerza del impacto, bajando por todo su cuerpo y finalmente haciéndolo caer, sangre aparentemente brotando de sus poros.—


Antaku:
¡Gustav! ¡Maldita sea...! (¡No vayas a desaparecer, maldita sea, no desaparezcas!)

Kotaro:
¡Gustav...! Maldición... ¡Ahora, todos, alejen a ese demonio! ¡Usen toda la prana que sea necesaria!


Dragon Fang sin embargo, no es infalible. Para empezar, no le es posible a los Cross mantener tal poder por más de un cierto tiempo. Simplemente es físicamente imposible. Y mientras más lo usen, más difícil se vuelve mantenerlo. Sostenerlo por largos periodos es en teoría posible, pero requiere inmenso uso de Prana. Calixto supuestamente es capaz de mantener tal poder cerca de veinte minutos si desiste el uso de sus hechizos. Pero hay otros factores, como la concentración... Gustav sobrevivió gracias a tal poder, pero su cuerpo simplemente se rindió. Y cuando llegué, vi una escena poco óptima.

Nakano:
¡Kotaro! Estás herido... ¿Que está pasando?

Kotaro:
¡Nakano-sama! ¿Que hace aquí? ¡Se supone que esté en-

Asahi:
¿¡Es ese Gustav?!

Kotaro:
Yo... El demonio... bah, ¡ESE DEMONIO ES DEMASIADO FUERTE! ¿BIEN?

Nakano:
Kotaro...

Antaku estaba luchando en solitario contra el demonio. Su mayor velocidad significaba que podía evadir la mayor parte de sus ataques, pero estaba claro que no le estaba haciendo mucho daño. Gustav estaba terriblemente herido, pero aún estaba intentando ponerse de pie, entre un montón de escombros. No fue que el golpe lo hubiera aplastado, no, fue la vibración del golpe sobre su cuerpo que le hizo más daño. Si no hubiera sido por Dragon Fang, probablemente su cuerpo habría explotado.

Nakano:
¡Kotaro, Asahi, llévense a Gustav! ¡Yo me encargo de aquí en adelante!

Asahi:
¡Entendido! ¡Vamos Kotaro!

Nakano:
¡HIKAMI, DEJEN DE DESPERDICIAR FLECHAS, APENAS LE HACEN COSQUILLAS! No estamos equipados para pelear con ésto, Retrocedan a las murallas!

La verdad era dura, pero estaba claro que necesitábamos magia para hacerle daño. Calixto podría sin duda hacerle suficiente daño para matarlo, y seguramente estaba viendo lo que ocurría, pero debíamos de traerlo hasta aquí o llevar al coloso hasta él y arriesgar que destruyera toda la fortaleza. La otra opción era confiar en Antaku.


Asahi:
Ayúdame a levantarlo.

Kotaro[/b]:
¿Puede hablar, Gustav?

El demonio, sin embargo, no nos daría tiempo de elegir. Realizó un rugido ensordecedor. Haciendo a Antaku caer al suelo desde su cabeza y aturdiendonos a todos. Noté que levantó su brazo y se preparó para terminar lo que había empezado. Fue instinto... fue mero instinto lo que me llevó a correr hacia ellos, tomar esa espada del suelo y prepararme para detener el ataque.


Asahi:
¡Nakan-

Nakano:
¡Estoy bien, llévense a Gustav!

Gustav:
Un segundo... ella no debe... GHH...

Asahi:
Quéjese luego, ahora se va.

Esta vieja habilidad mía una vez más me era de utilidad. Greater Aegis, completamente me inmovilizaba, pero a su vez me volvía efectivamente inmune. No importa que tanta fuerza tuviera este enemigo, no podría moverme siempre que activase eso. Claro, hubo varios sorprendidos. Entre ellos el gigante, que no dudó en obligarme a moverme, arrancando el suelo bajo mis pies y arrojándolo, quitándome de enmedio.

Antaku:
¡¿Nakano!? ¡¿Por qué tienes tú esa espada?!

Nakano:
Estaba en el suelo. ¿Que con ella?

Antaku:
¡Que es-


Frente a mis ojos, Antaku fue arrojado al aire por un simple movimiento del gigante. Pude ver que colocó su espada entre su cuerpo y el golpe, como un pequeño consuelo que al menos el golpe no hizo contacto directo con él, pero aún así, fue un buen recordatorio que había de moverme. No podía matar al demonio, pero sabía que debía de sobrevivir el encuentro.




[Detener OST]

—Con la espalda doliéndole, Antaku se levanta del polvo. Utilizó pulse en el aire para reducir la caída, pero aún así, no fue placentero.—


Antaku:
Ughh....

Tetsuo:
*silvido* Bueno, al menos no te rompiste la cara.

Antaku:
No, pero tal vez si una costilla... ugh...

Tetsuo:
*lo ayuda a levantarse* Bueno, bien por tí.

Antaku:
¿Asumo que todo bien por acá...? Digo, ya que vine volando...

Tetsuo:
Todo limpio. Es una chinga que llegan volando, peor pos son poquitos.

Bell sound

Tetsuo:
Y vienen más...

Antaku[/b]:
¿Pueden con ellos?

Tetsuo:
¿Con quien chingados crees que hablas? Pero creo que será mejor que te quedes.

Antaku:
¡Pero Na-

Tetsuo:
No te preocupes por ella.

Antaku:
¿...?

Tetsuo:
Estará bien, no llegarás antes que ella...





Caster of Forbidden Arts


Samurai:
¡NAKANO-SAMA!

—El demonio levanta el bazo, golpeando una y otra vez el suelo sobre el que la Ronin se mantiene en pie. Ésta levanta la espada, y usando Divine Aegis cada vez que el golpe está por caer, resistiendo cada uno de los golpes, Hasta que siente su cuerpo ser levantado por la criatura. No, es la espada. En algún punto, ésta se clavó en la mano del ser, que al lavantarla para golpear una vez más, levanta a ésta por el aire, finalmente aterrizando en su
cabeza.—


Nakano:

¡VUELVE AL INFIERNO!

—La espada entra unos centímetros por la cabeza del enemigo, antes de chocar contra el hueso y detenerse. El coloso moviendo su cabeza, intenta alejar a la Ronin. Medianamente teniéndo éxito, la Ronin usando la Espada para mantenerse sostenido al la criatura, hasta que nota una mediana neblina formarse a su alrededor...—

Nakano:
... Se te ha acusado de intrusiva... personalmente, creo que eso es ahora mismo una virtud.

Hrist:
Eso es lo más lindo que me han dicho en el día... Ahora, baja de allí. Déja que Hrist se encargue de todo...


Fue en momentos después de que el demonio intentase matarme repetidas veces que apareció de nuevo Hrist. Sabía que su poder mantenía cerrada la región con una neblina, que todo que intentara cruzar se vería atrapado en una ilusión interminable, y eventualmente, sería asesinado y tornado en uno más de los muertos que patrullaban la niebla. Allí estaba tal espectro delante mío... Envolviendo al gigante...

En cuestión de momentos, éste comenzó a convulsionarse, cuando la neblina entró por el agujero que la espada había hecho por su cabeza. Por instinto, comencé a tratar de bajar, intentando usar su cuerpo para encontrar una forma de caer sin hacerme daño. El gigante... pareció ayudarme. No por voluntad. Su brazo se movió para hacer una rampa para que yo bajara. Pero su movimiento era extraño, como una marioneta.


Hrist:
Y ahora... creo que se molestarían todos si te dejo vivir, mi marioneta... así que te guardaré para luego... si... serás un buen espíritu...

El demonio se convulsionó a tal grado que empezaba a golpearse a sí mismo. A penas visible por la neblina, pero podíamos escuchar los golpes y sentíamos el suelo temblar por momentos. Con este poder, no podía si no agradecer que Hrist estuviera de nuestro lado, y que aparentemente éramos de su agrado... saber que podía usar ese coloso como marioneta era preocupante, hasta que finalmente, la niebla se discipó y solo una luz roja, dispersada por partes quedó atrás... estaba muerto.

Altar

Hrist:
Bien, ahora que eso está arreglado...

Samurai:
¡...! (¿Está muerto...?)

Samurai:
(Recúerdame nunca molestar a una bruja...)

Hrist:
Será mejor que vuelvan al interior. Solo queda limpiar las calles y habremos terminado aquí. Justo a tiempo para tomarnos todos un descanso~.

Nakano:
Claro... solo necesito un momento...


Pero no era momento de cantar victoria... aún con todo lo que había hecho, había un problema... mis heridas no estaban del todo sanadas. Y lo descubrí a la mala, cuando debido a todo lo ocurrido, algunas de éstas se reabrieron. Sentía el dolor, pero no podía aparentarlo... en ese momento, no podía notar sangre brotar, por lo que asumí que estaría bien siempre que no me exigiera demasiado durante lo que restaba del día... con la espada en mano, me adentré con mi clan de vuelta al interior del muro, protegidos... solo en un par de horas, el lugar estaría limpio...




Powerful Looking


—Lejano al castillo, Una Ronin avanza entre grupos de demonios. Si un grupo se presenta, barre el área con un solo movimiento de su arma... si un volador se presenta, abre el suelo y energía de éste les dispara para derribarlos. Y si un gigante aparece...—

Demonio:
¡TU NO MERECES SER DEVORADA, TU MERECES LA MUERTE!

Hayatori:
....


—Con un movimiento de su arma, el cuerpo del gigante se ve cercenado completamente y no es más que cuestión de tiempo antes que caiga derrotado. La mujer avanza rápidamente, los demonios cada vez más desesperados por matarla. ¿Que era este poder que blandía con tanta fuerza...? Esta Ronin no era un simple soldado. Era la única persona en esta época que era conocida por cazar activamente a los Mitama. Espíritus... Y éstos eran los que le brindaban este poder.—

Deomonio:
¡ALLÍ ESTÁ!

Hayatori:
Tengo tooodo el día...


—No había nada que pudiera detenerla. Su cuerpo lentamente comenzaba a resonar con el de los múltiples Mitama que había acumulado en su vida. Muchos, ni siquiera Nakano sabía que llevaba en su interior. Algunos poderes que ella jamás habría usado estando en compañía por miedo a herir a sus compañeros, poderes que cualquier persona le diría era poco sabio usar... ahora no tenía nada que la limitara.—

Hayatori:
¡MUESTRA TU CARA, DEMONIO, Y PERMÍTEME TERMINAR CON TU VIDA!

???:
Cargas la misma oscuridad en tus ojos... vienes a morir.

Hayatori:
¡Así que estás aquí...! ¡Bien! ¡Ahora dame la cara para que pueda matarte!

???:
hahahahahahahahahahahahahahahahahahahahahahahahaha.

Hayatori:
¡¿Que es tan gracioso?! ¡Responde!

???:
Agradecemos tu sacrificio... nos traerá la victoria...

—La voz procedía del interior de su propia mente... ¿donde estaba...? volteó su lanza innumerables veces, sin ver nada... finalmente, pudo ver un rostro, justo delante de ella...—


¿Que le pasa a este pedazo de carne... cuando la oscuridad toca su alma...?




Remember your Humanity


El combate terminó pronto... oleadas dejaron de aproximarse. Calixto nos informó que El clan Yösei había hecho una ofensiva propia y nos estaba consiguiendo tiempo, mientras que Jhurden hacía algo similar, reteniendo a los demonios en un cuello de botella cercano. Pero había más. Algo los estaba retrasando enormemente y sus números decrecieron... Gustav llamó una junta de emergencia, y todos los líderes debían presentarse antes del anochecer. Sabía, gracias a Calixto que era posible que lo hicieran.

Antaku:
¡Allí estás! Maldita sea, por un momento me preocupé.

Nakano:
Estoy bien... solo un poco cansada.

Antaku:
*Nota la espada en su mano* Solo por si las dudas, no sueltes esa espada...

Nakano:
¿Huh...? ¿Porqué?

Antaku:
Solo no lo hagas. Te diré ya que llamemos un clérigo que te revise... por suerte solo tenemos un par de heridos y diez bajas, pero...

Nakano:
¿Cómo está Gustav...?

Antaku:
Sobrevivirá, pero se rompió todos los huesos de su brazo izquierdo y ¿dijeron algo de un pulmón colapsado...?

Nakano:
Suena serio... me sorprende que haya podido llamar la junta.

Antaku:
Ese es Gustav para tí... Oye, no quiero ser yo quien te diga esto, pero correr al campo de batalla herido es una pésima idea. Pudiste haber muerto.

Nakano:
Pude, pero estoy aquí, ¿no?

Antaku:
Ese no es el punto. Honestamente, tienes una forma muy rara de "sobrevivir". ¿Que chingados tenías en la cabeza?

Nakano:
La verdad es que no tengo la menor idea.

Antaku:
¿Hablas en serio...? ¿¡O sea que te lanzaste a una muerte casi segura sin saber que demonios hacías!?

Nakano:
Básicamente.

Antaku:
¿¡khe verga!?


Antaku:
¿En serio?

Nakano:
¿Sabes? Eres lindo cuando estás confundido y molesto.

Antaku:
... ¿cómo se supone reaccione a eso?

Tetsuo:
Pues primero, agárrale una nalga.


Antaku:
Hey, buena id- ¡Un segundo! ¿Cuando llegaste tu?

Tetsuo:
Solo vengo a decirle a la señorita que Calixto la busca.

Nakano:
¿A mí...?

Tetsuo:
No, a la de cabello verde.

Antaku:
Ya, ya, voy para allá. Me pudo contactar por el amuleto...

Tetsuo:
De hecho estaba bromeando, si es a la Ronin que busca.

Antaku:
Decídete.

Nakano:
Iré ahora mismo. Gracias, Tetsuo.

Antaku fue el primero en advertirme no soltar la espada. En el momento, no sabía a lo que se refería, pero de cualquier manera, no tenía funda y no tenía otra opción que cargarla hasta que alguien pudiera decirme donde estaban mis armas. El dolor de mis heridas seguía allí, pero aún no había sangre, cosa que me confundía en el momento. Por momentos, temí hemorragia interna. Pero por alguna razón, no muy sabia, he de decir, seguí movilizándome hasta encontrar a Calixto.

[Detener OST]


Calixto:
Oh, estás aquí... bien. Mira, Hrist me comentó algo que pienso será mejor que escuches.

Nakano:
¿Hrist? ¿Pasó algo...?

Calixto:
Me puse a investigar porqué se retrasó la horda... encontré la razón. Hrist tenía respuestas. La de la cola que tenías en los calabozos hasta hace poco se retiró a pelear por su cuenta.

Nakano:
¿Hayatori...?

Calixto me informó que Hayatori se había retirado a luchar por su cuenta... no temía por ella, incluso si los demonios lo desearan, no podrían simplemente acabar con ella. Pero por otro lado... si iba contra el comandante demonio... no era una pelea que una sola persona no debía de luchar. Una pelea que, sin ayuda, estaba destinada a perder. Y por tanto, tras agradecerle la información, tomé una decisión. Tenía que ir tras ella... pero antes, debía de hacer preparativos.


Oye, Gustav quiere hablar contigo. Es sobre la espada.

March To war

¿Cómo iba a adivinar, que la espada que recogí del suelo era una Regalia...? No podía... Gustav no estaba exactamente complacido por el suceso... y sin embargo, me permitió mantenerla. No como regalo, si no porque la necesitaba. Saber lo que yacía en mis manos hizo que el dolor en mi cuerpo cobrara sentido.


Gustav:
No tiene precedente... las Regalia siempre han sido portadas por los Cross únicamente... Y ahora, solo porque fallé en mantenerla en mi mano, he desafiado siglos de tradición... Estoy infeliz, Antaku... IN... FELIZ...

Nakano:
L-lo siento, la devolveré ahora mismo. Es solo que parece ser una espada normal y se ve tan distinta a su Tyfring... no imaginaba que fuera algo así. Tome, Puede-

Gustav:
¡No la sueltes! ¿no te das cuenta que si lo haces todas tus heridas tendrán efecto instantáneamente si lo haces? Noté que te inclinas demasiado de un lado, fuiste herida, o se abrió una de tus heridas anteriores.

Antaku:
Yo también lo noté. Por ahora, será mejor que la mantengas en tu mano por ahora, hasta que el clérico pueda cerrar esa herida.

Gustav:
Pero cuando esto termine, deberás darme esa espada. No debe ser portada sin el adecuado entrenamiento.

Nakano:
Entiendo señor.

Fue gracias a mis heridas que irónicamente me dio permiso de conservarla, al menos por un tiempo. Me explicó que su plan para el día de mañana implicaba terminar por fin la guerra. Calixto le informó la ubicación del comandante demonio y pronto realizarían una contraofensiva, aprovechando el respiro que Hayatori nos había otorgado. Estaba ansiosa, no quería esperar, pero sabía que sola solo se repetiría el enfrentamiento en Pedrhev. Por tanto, seguí mis preparativos mientras llegaba la noche.


Esa noche, se realizó la última junta de la guerra. Donde los distintos líderes de distintas facciones se reunieron bajo la bandera de Gustav Cross. Esta vez, la horda estaba dispersada, pero si les permitían acercarse, lograrían juntarlos lo suficiente para una batalla donde pudieran por fin reducir su números completamente. Esa junta hoy es recordada como el punto donde se decidió el final de la guerra. No creo poder olvidar nunca la mirada que los demás samurai dieron, cuando Gustav promulgó su uso para nosotros...

Gustav:
Y el clan Hikami... han combatido antes directamente con el Verdrehte. Por tanto, tienen más experiencia que ninguno de nosotros. Sus números son los perfectos para adentrarse a sus defensas.

Daimyo:
¡Imposible! ¡Puede que hayan sido de utilidad antes, pero es inaudito que un clan de Ronin sin honor sirvan tal papel!

Gustav:
¿Entonces tal vez le gustaría enviar a sus inexpertos soldados?

Daimyo:
...

Gustav:
¿Puedo confiar esto en usted, Nakano...? No me ha defraudado antes.

Nakano:
Puede estar seguro que esta no será la primera vez... puede confiar en nosotros.

La junta terminó con una proclamación.


¡La guerra demoníaca no durará un día más! ¡Un nuevo sol nace mañana! ¡Y con él, el final de esta guerra!

Era deseo de ver el final de esta guerra. Con esas palabras, Gustav nos dio una misión a todos. Y tal vez porque en mi posesión estaba Gram, la inmortal, o tal vez porque sabía que teníamos más experiencia que nadie con él... pero nuestra misión estaba clara. No podía si no agradecer a Hayatori por sus actos. Nos dio la oportunidad de actuar... nos dio la oportunidad de organizar el final de esta contienda.

Nakano:
Kotaro, Asahi. Llamen al resto.

Asahi:
¿A donde vamos?

Nakano:
A terminar por fin esta guerra. El comandante demonio no puede ser derrotado por ningún individuo... y por eso, necesito que todos estén listos.

Antaku:
¿Y adivina quien oficialmente tiene la misión de asegurarse que tengan éxito...?

Asahi:
Será un placer trabajar de nuevo con usted.

Nakano:
Quiero a todos armados y listos. Hemos de estar listos cuando se de la órden.

Fue por la familiaridad que teníamos de pelear al lado de Antaku que Gustav consideró sabio enviarlo con nosotros. Antaku me reveló que también tenía el propósito de asegurarse que nada le pasara a Gram... vaya seguridad inspiraba eso. El final se acercaba. Creo que todos lo sabíamos. Toda la noche no fue más que preparativos y repaso de tácticas... pronto llegaría el amanecer. Y con él, el final de esta guerra.

Spirit Bringers:
Demonic War PT.8
Far Dawn

Fin


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